Culturas andinas y amazónicas. Bolivia

    1. El progreso en la cultura occidental
    2. El progreso en comunidades andinas
    3. Cultura Aymara
    4. Cultura Quechua
    5. Cultura Guaraní
    6. Bibliografía

    Visiones de progreso en culturas andinas y amazónicas de Bolivia

    La reflexión acerca de la idea de progreso es cada vez más compleja en la sociedad occidental, frente a las visiones propias de las culturas andino-amazónicas. En Bolivia las culturas: aymara, quechua y guaraní siendo las más representativas -en número- de entre todas las poblaciones de nuestro país comprenden el progreso desde la realidad de vida cotidiana. Valorando así todas esas cosas consideradas irremplazables para ellos. Aquellas dignas y merecedoras de un gran esfuerzo para su alcance. Las cuales serán explicadas más adelante.

    Es común hoy en día escuchar por la calle en conversaciones entre amigos o parientes, frases como: "¿cuándo vas a progresar hermanito?"; refiriéndose a la escasa acumulación de bienes materiales, o por el contrario "¡caramba estás progresando!"., hablando de la gran cantidad de objetos de valor económico que han logrado obtener como resultado de su trabajo. Considerando a las personas de escasos recursos económicos como gente "poco progresiva". Y por otro lado a aquellos adinerados quienes hacen gala expresiva de cuán "bien" les va en la vida como personas "productivas". Al demostrar suficiencia y cantidad abundante de elementos tecnológicos adquiribles sólo a través de un buen capital monetario.

    En el contexto boliviano no solamente hay poblaciones con visiones de progreso referidas al hecho de acumular bienes materiales. Sino existen otras comunidades cuyas concepciones de vida; a pesar de ser diferentes y aparentemente carentes de comodidades, satisfacen las necesidades cotidianas de aquellas personas quienes conforman esos grupos sociales. Diferente si a las nociones de progreso entendidas por las culturas urbanas occidentalizadas.

    Para comprender mejor el concepto de progreso en las culturas andino-amazónicas. Es necesario contrastarlo con las visiones progresistas de comunidades citadinas occidentalizadas -centros urbanos-. Porque durante la época colonial se produjo una incorporación de concepciones a cerca de la vida diferentes a las acostumbradas por las comunidades originarias. Siendo considerada esa nueva opción de vida exclusivamente para las sociedades adineradas y dominantes.

    El progreso en la cultura occidental

    Como en cualquier región del planeta, existen visiones propias de cada forma de vida. Dependiendo mucho del tiempo y espacio en el cual fueron desarrolladas desde su inicio. Las concepciones referidas a progreso en contextos europeos; preservadas hasta la actualidad, comparten el principio de la acumulación de bienes materiales. Como generadora de alegría y bienestar dentro la familia y la sociedad. Al contar con una serie de elementos los cuales brindan comodidad en el hogar y reducción de esfuerzo físico en el trabajo.

    Hablando un poco a cerca de los principios referidos al fenómeno producido por la revolución industrial. Es a finales del siglo XVIII cuando en Inglaterra se da un gran salto hacia el cambio. Pasando de la producción agrícola; base de la economía mundial hasta ese entonces, realizada algunas con la ayuda de de carga y tracción combinados con herramientas rústicas de madera o hierro fundido; como por ejemplo el carretón y el arado, a la fabricación de maquinarias a gran escala. Las cuales tenían como fin reducir el esfuerzo físico de las personas en la realización de sus actividades laborales.

    Con la expansión de los nuevos recursos renovables, fueron cambiando cosas como las dificultades en la siembra, la cosecha y el transporte de mercancías en las sociedades occidentales. El trabajo antes realizado con bastante esfuerzo; luego del fenómeno tecnológico, era realizado con menor inversión de tiempo y energía. Por eso se considera a la sociedad industrial como la cúspide del bienestar. Por brindar comodidades a todos los usuarios y consumidores de ella.

    La sociedad industrial es el modo de vida más exitoso que la humanidad ha conocido. Nuestra gente no sólo come mejor, duerme mejor, tiene alojamientos más confortables, se traslada mejor y más cómodamente y vive más tiempo de lo que los hombres jamás lo han hecho. Además de oír la radio y de ver la televisión, lee más libros, escucha más música y ve más películas que ninguna otra generación previa o ningún otro pueblo lo ha hecho. En el clímax de la revolución tecnológica vivimos en una época de oro de la lucidez científica y los logros artísticos. (Ayres, 1962) citado por (Sbert, 1996:302).

    Como no podía ser de otra forma, la expansión de la industria dio agrado a un sin fin de personas en la realización de sus labores cotidianas. Quienes vieron en el uso de las nuevas invenciones, un recurso o herramienta indispensable para la ejecución plena de sus actividades diarias. Estas últimas consideradas más sencillas y realizables en un menor tiempo. Otorgándoles la oportunidad de poder ocupar las horas restantes en otras acciones, las cuales antes merecían un alto sacrificio en el avance del trabajo. Todo por querer contar con un pequeño lapso no contemplado en la rutina existente entre el trabajo y el hogar.

    Estos elementos tecnológicos; tras formar parte de la cotidianeidad del hombre, fueron siendo considerados como indispensables para la vida. Las personas comenzaron a reconocer las ventajas proporcionadas por las maquinarias. Adulando su calidad y el recorte de precios; hablando ya de costos para su adquisición. Lo cual en un principio parecía un beneficio únicamente pensado para las grandes élites y pocos adinerados. Pero fue haciéndose accesible para una gran mayoría de los habitantes. Cambiando así sus estilos de vida, con la presencia de los nuevos amigos del hombre.

    Debido al logro tecnológico alcanzado por la humanidad, se la considera diferente del reino animal. Porque tiene la capacidad de transformar los recursos de su entorno en materiales útiles a sus propósitos. No conformándose simplemente con ver los recursos naturales y consumirlos tal cual están presentes en la naturaleza. Más al contrario modificarlos y combinarlos entre ellos, para fabricar productos que colmen las expectativas y exigencias de la población.

    "El hombre mismo se diferencia de los a partir del momento en que comienza a producir sus medios de vida", con ello "producen indirectamente su propia vida material". (Marx y Engels, 1845:46) citado por (Robert, 1996:284).

    Tal como lo manifestaron con anterioridad Marx y Engels. Se insiste en la inquietud del hombre occidental por transformar su entorno. Y aún más en el hecho de cómo compara a la adquisición de estas transformaciones con la cúspide de la felicidad –referidas a los electrodomésticos, autos, etc.-. Formando así el concepto de progreso, como la acción de ir a la par con las constantes innovaciones producidas por las denominadas ciencias tecnológicas.

    Es así cómo el hombre europeo reestructura un medio natural antes considerado difícil de habitar. Convirtiéndolo en una nueva opción de vida al alcance de una gran mayoría. Mucho más fácil, cómoda y agradable para la sociedad en su conjunto. Pensando en las necesidades básicas consideradas en ese entonces sumamente duras y esforzadas para un mundo en crecimiento.




    El progreso en comunidades andinas

    Dentro las comunidades andinas no existe el término progreso tal como lo comprenden las culturas occidentales. "No se trataba de circular o responder cultural y llanamente al concepto de progreso como vocablo, sino como contenido cultural, político y social,…" (Laguna, 2004:111). Pretender considerarlo como parte de ellas sería simplemente buscar una traducción entre términos de un lenguaje a otro. Haciendo de lado la esencia y representatividad de la palabra. Sin embargo, puede hacerse un acercamiento a la composición y contenido de la misma desde un punto de vista andino.

    Recuperando las concepciones de Cajías, quien afirma: "En otras cosmovisiones, la idea de "progreso" no se relaciona necesariamente con la producción y el consumo de mercaderías sino con la felicidad" (Cajías, 2004:20). Claramente notamos la relación encontrada entre progreso y felicidad. Por un lado en el occidente el progreso está basado en la acción de fabricar y adquirir maquinarias. Lo cual representa el alcance de la felicidad para esa sociedad. Ahora; ya dentro del contexto andino, es importante encontrar los aspectos a través de los cuales las personas llegan a ser felices o pueden considerarse así.

    Entonces, si para los andinos el hecho de acumular riquezas materiales no es sinónimo de bienestar o felicidad, ¿Qué lo es? Para tratar de comprender mejor esta concepción, nos apoyaremos en algunas afirmaciones referidas a este aspecto. Sin duda alguna las mismas aportaran a la ampliación y desarrollo de un mejor entendimiento de los factores generadores de felicidad. En un contexto distante y en muchos aspectos diverso en cuanto a la lengua, cultura e historia.

    Ya se dijo en anterioridad: el progreso se asemeja a la felicidad de las personas. Y en el occidente es la acumulación de bienes materiales para facilitar la vida. Otorgando mayor comodidad a las personas quienes pueden contar con estos artefactos. Pero si bien difieren con estas otras comunidades –las andinas- en el hecho de contar con la mayor cantidad de cosas materiales, ambos convergen en: la búsqueda de la felicidad a través de medios propios a su realidad. Las comunidades andinas tienen una visión distinta para el alcance de ese anhelo. Va más apegada a la buena convivencia con la familia y entre los vecinos. Compartiendo y sobrellevando las situaciones presentes en la vida.

    Vivir bien y a gusto en una comunidad no siempre es acumulando riquezas, como tener una buena casa, tener carros y muchas otras cosas, sino, estar bien con todos, ayudándose, compartiendo con todos y en todo…(CHUYMA ARU, 2002:22).

    Aún estando carentes de aquellos bienes materiales considerados importantes para otras personas. Se da más valor al vivir en la comunidad como se lo hace en el seno familiar. Donde existe una colaboración y empatía ante la desventura del prójimo. Sin importar mucho el reunir lo no utilizado. Porque en algún momento a ellos puede llegarles la escasez de alimento. Pero tendrán la tranquilidad del apoyo solidario incondicional de sus vecinos dentro su comunidad.

    A lo mejor pueda considerarse este tipo de felicidad como una actitud conformista y carente de energía en la lucha del día a día. Pero esa es una percepción ajena, externa a la realidad vivida dentro del contexto real. No tomando en cuenta los principios ideológicos ni las bases sobre las cuales está construida cada sociedad. Porque no es lo mismo vivir una vida desde adentro; con todos las características de una cultura –idioma, costumbres-, comparada con aquella vissión desde el exterior, con nociones y valoraciones descontextualizadas. Influenciadas por aquellos aspectos completamente ajenos a cierta realidad, dificultando estos una comprensión real y adecuada del concepto, la apreciación a todo lo considerado como felicidad para cada comunidad.

    …cada sociedad ha creado, con sus grandes distancias culturales, sus percepciones de lo que es "estar bien", "vivir bien" o "bienestar" como sinónimos de progreso,… (Laguna, 2004:113).

    No cabe duda, si bien el término progreso puede ser utilizado dentro de varios contextos. Eso no implica una representatividad común del mismo para todos. Requerirá necesariamente realizar un análisis de las realidades y principios específicos propios de cada grupo social.

    Lo importante ahora es recalcar: Sea cual sea la concepción de progreso dentro de cualquier cultura. Todas apuntan a la búsqueda y alcance del buen vivir o una buena vida en la comunidad. Haciendo de lado un poco ciertas acciones marcadoras de una pequeña o mediana diferencia entre las sociedades.

    Con la intención de profundizar un poco más el pensamiento andino a cerca de la existencia o no de la palabra progreso dentro su propia cosmovisión. Encontramos la posible relación de dicho término con el alcance de la felicidad según otras formas de vida. A continuación se rescatan expresiones referidas a este tema, vertidas por distintos representantes. Ya sean estos intelectuales; con conocimientos letrados, o personas campesinas; quienes cuentan con una amplia experiencia en lo referente a la vida comunitaria del campo. Pertenecientes ambos a las culturas andino-amazónicas:

    Cultura Aymara

    Esta cultura, al formar parte de las comunidades campesinas andinas, comparte la ideología de: tener una vida feliz no es necesariamente por la acumulación de instrumentos tecnológicos muy avanzados. Más al contrario, dan valor a otras cosas; de las cuales hablaremos más adelante, por las que sienten un cariño parecido a aquel demostrado hacia un compañero.

    Los aymaras le dan más importancia al estar bien consigo mismos y con los demás. Mantener la armonía con el resto de los hombres, dentro y fuera de sus hogares. Ven como una riqueza el tener buena salud, contar con el alimento suficiente para satisfacer las necesidades del conjunto. No mantener riñas ni desagrados con ningún otro aymara. En fin, sentirse a gusto con todo lo circundante a su persona y a su familia. Desconocen la existencia del término progreso dentro su vocabulario. Pero sí viven aquellas sensaciones que hacen agradable la estadía en la tierra. A todos estos sentires le asignaron nombres propios de su cultura, acordes con su realidad y cotidianeidad. Valorando más lo construido y producido dentro sus regiones.

    Suma sarnaqaña o suma jakaña, son frases que expresan el sentimiento de vivir a gusto en el campo, porque de todo a la mano…En el mundo andino si uno está bien comido, con una buena salud, siempre decimos este es vivir bien, alegre, contento, pero en familia con todos, con toda nuestra comunidad o con nuestro ayllu. (CHUYMA ARU, 2002:20).

    En efecto, vemos cómo cambia la estructura del término, e incluso sus características de acuerdo a cada realidad. Pero la finalidad es la misma, llegar a satisfacer los deseos tan anhelados en bien de ellos y el de sus familias.

    Se va haciendo más clara la ideología de los aymaras. Quienes se esfuerzan por encontrar la armonía con su entorno natural. Manteniendo una igualdad de derechos y responsabilidades por parte de todos los habitantes, dentro un mismo espacio físico. Sin incurrir en esa idea de dominación o superioridad, generadora de sometimiento a los menos afortunados. A quienes les tocó sobrellevar una existencia tal vez un poco más difícil. Como consecuencia de distintas situaciones presentes en la vida cotidiana. Comparada con la de otros hombres y mujeres a quienes les va –si vale el término- "mejor".

    En la actualidad; dentro las comunidades campesinas aymaras, el problema no es tanto la desigualdad de condiciones económicas entre sus integrantes. Sino la introducción de nuevas formas de vida no adecuadas a la realidad regional. Desde el simple consumo de hasta el cambio de pensamientos y principios descontextualizados. Haciendo parecer al hombre blanco o adinerado como al único capaz de acceder a ciertos servicios. Manejados por la gente considerada inferior, -trabajo de la tierra, transporte-.

    El progreso estuvo acompañado de una fuerte carga racista, ya que con esta idea se formo la concepción de que el hombre blanco sería el encargado de llevar adelante el proyecto de civilización y el colonizado aparece, así, como lo "otro de la razón". (Patzi, 2004:60).

    Solamente el hombre blanco podía acceder a las comodidades brindadas por la tecnología. Contrario a ello, el rol del campesino era simplemente el de producir ganancias para el patrón a cambio de una baja o casi nula remuneración. Siendo por la forma de cómo se manipula del progreso y todos sus componentes, la mala aplicación de ellos. Utilizándolos más como una herramienta de sometimiento y no como una nueva opción de vivencia.

    En todo caso, al no poder ser concebida la palabra progreso dentro la concepción aymara. Primeramente por las consecuencias acarreadas desde su introducción a estas comunidades. Y segundo porque los elementos formadores y generadores de esta forma habitual no corresponden a su naturaleza generacional. La inclusión de este término implicará un cambio de ideologías, actitudes y deslindamientos de todos aquellos principios referidos a: la idea de conservar sólo los recursos necesarios para vivir. Siendo el excedente de la producción destinado para compartirlo con los menos afortunados de la comunidad. Pero; contrario a lo anterior, se decide convertir esos excedentes en capital financiero para la adquisición de más bienes materiales.

    …progreso se limita a la ideologización de ver el factor de crecimiento material como bienestar humano. (Yampara, 2004:87).

    Debido a estos cambios dados en las comunidades aymaras. Surgen manifestaciones de rechazo a las opciones brindadas por el progreso occidental. Vertidas por las personas mayores pertenecientes a estos pueblos originarios. Consideran a estos cambios de conducta como una falta de compromiso en beneficio de la comunidad. Saliendo a la luz la inevitable actitud de preservar lo obtenido sólo para mí y para mi familia. No siendo practicada dentro las relaciones sociales realizadas muchos años atrás, por parte de los pobladores de ese entonces.

    Sin embargo, sea o no admisible la particularidad del progreso occidental como una opción de vida en contextos andinos. Está clara la importancia de la búsqueda de una estabilidad y un agrado hacia el vivir con tranquilidad y bienestar. Sea el modelo de vida europeo aceptando o no en la cultura aymara, existe un fin común entre ambos. El suma jakaña.

    Cultura quechua

    Otra de las culturas andinas es la de los quechuas. Ubicada geográficamente en las regiones bajas o de los valles dentro el territorio boliviano. Dicha comunidad coincide en muchas concepciones a cerca de la vida con sus hermanos aymaras. Estas similitudes de pensamiento y costumbres apuntan a la forma de ver y apreciar su vivencia con los principios de dualidad, reciprocidad y complementariedad en la búsqueda del bien común.

    Para los quechuas estar en equilibrio con su entorno natural y social es muy importante. Porque mantienen un principio de bienestar mutuo, no estando tranquilos cuando un hermano o compañero se encuentra en desventura. Ni tampoco viendo a la Pachamama descuidada o maltratada. Siendo el compartir con los demás una parte importante de la esencia de su cultura. Son considerados más cálidos y afectos frente a la condición ajena a veces desaventajada. Un poco distinta en comparación a la actitud desconfiada característica de los aymaras.

    De igual manera, los quechuas no cuentan; dentro su vocabulario, con el término progreso. Engloban a las características similares; en significado, de esta palabra con otras propias a su cosmovisión. No apropiándose necesariamente de algo ajeno para poder apreciar lo bueno de su entorno. Simplemente es entender a qué tipo de cosas o actitudes le dan más valor. Una parte fundamental dentro la estructuración de una sociedad bien organizada; como lo es esta, es la de contar con un vocabulario propio a través del cual expresan ideas y sentimientos.

    …si en la cultura quechua está ausente la palabra o palabras que podrían corresponder a otras castellanas –como el caso de progreso- no significa déficit, ni un vació que hay que llenar trasladando términos de otro lado, de otra cultura. Esa ausencia significa una visión diferente y propia del mundo y la vida de la cultura que nos ocupa. (Rojas, 2004:73).

    Esto refleja una vez más cuan equivocadas están aquellas personas quienes consideran a las culturas vernáculas como grupos sociales con muchas necesidades insatisfechas. Porque no comprenden sus formas de vida, aquellas si bien son diferentes, no necesariamente han de expresar carencia. Probablemente no cuenten con algunos componentes ajenos a su esencia; pero poseen otros, útiles y completos tal como lo es su existencia. Llena de satisfacciones y alegrías, logrando así la tan deseada felicidad.

    Habiendo ya aclarado la existencia o no del término dentro la lengua quechua. Veremos otras expresiones propias y representativas de su cultura. Éstas sin duda encierran; dentro su contenido, la satisfacción y la valoración de la vida. Por tener su origen en el seno mismo de la convivencia. Tan dulce y agradable como lo es la hospitalidad expresada en sus relaciones sociales, su idioma no ha de estar al margen. Llamativo y agradable cualquier oído a pesar de no conocer muy bien el significado. Expresan una cálida hermandad con su medio social y un claro apego a su medio ambiente. Característico del campesino, amante de la tierra de donde cultiva el sustento propio y el de su familia.

    En un mundo vivo como el andino, donde el valor supremo de todo existe es el afianzamiento de la vida misma, el estar bien o sentirse bien no esta parcelado en componentes. Allin kawsay (buen vivir), sumaq kawsay (lindo vivir), misk´i kawsay (dulce vivir) etc, son nociones que tienen una connotación holístia. Todos los habitantes del pacha debemos vivir bien,… (ASAP, 2002:103).

    La valoración dada de los quechuas hacia el resto de los habitantes de su entorno social y su , plantas y deidades- es inmensa. No los ven como simples elementos individuales convergentes en un mismo tiempo y espacio. Consideran a todos ellos como seres importantes para la existencia común. Irremplazables en todo aspecto, siendo merecedores del mayor respeto posible. Para mantener la relación armoniosa característica de toda familia, en el presente caso una gran familia.

    Una vez más, la diferencia entre la cultura occidental y las culturas andinas no sólo es el idioma. Gracias a la contrastación de las ideologías tanto andinas como europeas. Porque para poder entender el mundo andino-amazónico primero se debe conocer, escuchar y no ser euro céntrico –hablando de la cultura europea-. Pues es muy cierto el hecho de la presencia de varias formas de vida habitantes incluso en un mismo espacio geográfico. No implicando esto una necesaria igualdad, simplemente por creer a lo propio como "lo mejor", lo irremplazable, lo mínimamente indispensable para estar bien.

    Los quechuas tenemos otros valores, otros motivos, otro sentido de vida, así como los amigos europeos tienen el progreso. (Rojas, 2004:73).

    Cada grupo social; con el pasar de los años, ha desarrollado estilos de vida, buscando siempre su bienestar. Y si bien en contextos distintos se fueron estructurando sociedades diversas, aparentemente con mejores condiciones de habitabilidad, éstas no necesariamente han de ser adecuadas o imprescindibles para otros pueblos. Porque las condiciones y los intereses no son los mismos.

    Existir de manera plena y placentera dentro de la cosmovisión quechua requiere mantener un estado armónico entre todos los habitantes. Tal como uno recibe la cooperación, las bendiciones y los buenos deseos, debe retribuirlos en beneficio del resto. A esta dinámica favorable de compartir todo con todos, ellos lo llaman ayni. Consistente en la ayuda mutua entre co-habitantes. Cuando una persona o familia de la comunidad necesita ayuda; ya sea con la mano de obra en el trabajo, el distribuir en tiempo de escasez, etc. El resto acude en pos de contribuir en la mejora de estas personas. Pero lo más apreciable de estas actitudes es el motivo por el cual lo realizan. Actúan con la conciencia de algún día poder pasar por la misma necesidad y de la misma forma necesitaran ayuda. Cooperan porque así les dicta su aprecio y cariño por los demás, o hacia la misma naturaleza. Encontrándose ésta última a veces afectada por plagas o sequías, no optan por abandonarla; más al contrario, se quedan para cuidarla y devolverle de alguna forma todas las bondades recibidas tiempo atrás.

    Es así cómo forman un círculo de crianza, donde todos aportan con su esfuerzo de manera desinteresada. Siendo retribuidos de la misma manera en momentos de necesidad aunque así no lo pidan. Y esto se da entre personas, y con la misma naturaleza junto a todas sus deidades. A la armoniosa relación de cuando "Al criar se es al mismo tiempo criado" (Rengifo, 2007: 129).

    En ningún momento fue necesario incluir la adquisición de objetos caros y ostentosos para hablar de una vida feliz dentro esta sociedad. Estar bien con su tierra, poder trabajarla con cariño y agradecimiento en épocas de abundancia o de escasez. Convivir con sus , criarlos dentro la familia, considerarlos no como recursos alimenticios, sino más bien compañeros habitantes del llamado Pacha. Con todos estos elementos ellos viven el día a día de manera placentera. Van hacia delante en el tiempo construyendo su propia sociedad. No quedándose estáticos en la historia, soportando hasta más no poder. Más por el contrario, disfrutan a bien las buenas y no tan buenas circunstancias de la vida en compañía de la pachamama y las deidades.

    Cultura Guaraní

    La última cultura de aquellas pertenecientes a la región andino-amazónicas del territorio boliviano sobre las cual hemos hablado es la cultura de los pueblos guaraní. Estas personas ocupan el lado este de nuestro país, es decir la parte de las tierras bajas de Bolivia y América Latina, mejor conocida como amazónica. Caracterizada por tener un clima cálido, húmedo y a veces seco en las parte del chaco. Además de contar con una diversidad extensa de flora y fauna silvestre.

    Es por la inmensa variedad vegetal y animal; característica de este espacio geográfico, que estructuraron un estilo de vida ajeno al de los aymaras y quechuas. Las cuales se mantienen en un determinado territorio para trabajarlo y cuidarlo. Viviendo del cultivo de la tierra. Los guaranís por su parte recorren el territorio aprovechando los provenientes de la naturaleza. Y según la historia, van cambiando constantemente de lugar hacia otros espacios de donde puedan proveerse de alimento.

    Tal vez esta forma de vida pueda considerarse parecida al de aquellas plagas devoradoras de alimento. Conocidas por abandonar el terreno cuando ya no se puede aprovechar más. Pero la realidad –aparentemente similar- es otra.

    "Ellos realizan estas pequeñas migraciones dentro la amazonía para mantener el equilibrio entre el resto de los seres vivos habitantes de la selva. Porque recolectan frutos, cazan mamíferos y aves, además de pescar en los ríos sólo cuando la comunidad requiere alimento. Una vez consumido este recurso vuelven a buscar otro sustento; para así no desperdiciarlo, demostrando respeto por la naturaleza." (Arratia, 2007)

    Si ya dentro el espacio de recolección, caza y pesca la cantidad de alimento va disminuyendo; no al extremo de su agotamiento, se trasladan a otro sitio. Dejando el anterior libre durante algún tiempo, para poder este volver a ser abundante tras haber transcurrido cierto lapso. Es así cómo ellos aman y respetan su y llevan una vida placentera. Cumpliendo con muchos de sus anhelos característicos de su cultura.

    La dinámica en la provisión alimentaria de estas comunidades es la siguiente: Los varones adultos -y jóvenes más hábiles- se internan en la selva de noche provistos de flechas y lanzas construidos por ellos mismos para poder sorprender a los atareados con el sueño y así cazarlos. Tras esa actividad de búsqueda, habilidad y paciencia, retornan la aldea de madrugada con la carne conseguida. Para entregárselo a las mujeres, quienes han de prepararla y compartirla entre todas las familias.

    Luego de las faenas de caza o pesca, el varón se dispone a reposar durante casi todo el día recostado en su hamaca. Interrumpiendo su descanso sólo cuando se acaban las provisiones. Esta es la estampa característica del hombre oriental, verlo descansando por muchas horas a la sombra de su techo sin más otro afán. Mientras los niños y jóvenes varones van aprendiendo las técnicas y secretos de caza, pesca y recolección desarrolladas por ellos desde hace muchos años atrás. A través de las charlas realizadas con los más ancianos de la comunidad. En cambio las mujeres dedicadas netamente a la labor culinaria, crianza de los más pequeños, confección de ropa con materiales de su entorno, y la atención a los hombres de la aldea. (Arratia, 2007)

    Lo mucho o poco obtenido en la búsqueda del sustento diario son en beneficio del conjunto. Sin importar la desventura de no haber logrado traer alimento al retorno de la caza. No siendo este un motivo para no poder recibir su ración a la hora de la cena. Al ser demostrada esta actitud de compartimiento por parte de todos los componentes de cada tribu. Se ve claramente cuán felices se sienten estas personas al ver beneficiados a todos los del grupo. No relegando a las personas quienes tuvieron dificultad para conseguir el sustento nutritivo. Es más importante para ellos verse reunidos, estar juntos disfrutando del esfuerzo de todos. Así lo manifiesta Camargo, un representante proveniente de esta cultura. "Para que un guaraní se sienta plenamente feliz, primeramente debe estar seguro que sus semejantes están felices." (Camargo, 2004: 26).

    Otro aspecto importante para la existencia plena de los amazónicos es el logro de la verdadera libertad o yeyora katuete –palabras propias de su idioma-. Comparándose con el resto de los habitantes de la naturaleza. Incapaces de vivir encerrados o con limitaciones de espacio. Enalteciendo además el principio de poder favorecer al prójimo, imitando el rol otorgado a la inmensa flora y fauna proveedores del sustento diario. Considerando al hecho de dar como un don favorable para el conjunto. Este privilegio de poder dar lo denomina ellos como mborerekua. Así los guaranís tampoco reconocen la existencia del concepto progreso dentro su cosmovisión. Ellos también valoran a aquellas cosas tan preciosas y codiciadas por cada comunidad.

    Esta sociedad está más alejada –en comparación a las dos anteriores- de vivir preocupada por la acumulación de riquezas económicas u objetos materiales. Viven el día a día como criaturas libres en armonía con su medio circundante. Paradójicamente Camargo; el autor mencionado con anterioridad, introduce el término "económico" dentro la concepción guaraní. Comparándolo con el tan mencionado progreso dentro el presente ensayo.

    El concepto de progreso en la cultura guaraní se entiende como el equilibrio perfecto entre el bienestar social (de las personas, familia, comunidad y del pueblo en su conjunto) y el bienestar económico;… (Camargo, 2004:25).

    Sin embargo, no se pierde la visión de bienestar en armonía con sus allegados. Como lo es el estado de sobre vivencia, tan anhelado dentro de cualquier grupo social.

    Durante el transcurso del presente semestre, muy poco se converso a cerca de la forma de vida propia de la cultura guaraní. Siendo esta tal vez distinta a la aymara y quechua, pero no menos importante. Si bien no se habla de reciprocidad, sí se practica el esfuerzo común. Sea mucho o poco lo conseguido, es en beneficio de todos. El conjunto busca el sustento para toda la comunidad. Siendo la felicidad del resto lo más importante para cada individuo.

    Al momento de concluir es importante rescatar; en vez de parcializar, todas y cada una de las visiones a cerca de la búsqueda de la felicidad. Independientemente de la existencia o no de un término dentro de los ya mencionados contextos sociales.

    La acumulación de instrumentos tecnológicos es quiérase o no una forma de mejorar la calidad de vida para muchas sociedades. Incluso puede ser beneficiosa dentro de las concepciones andinas, las mismas mantenidas hasta nuestros días como parte de la naturaleza, sostenidas gracias a sus bondades. Siendo estas aprovechadas sin necesidad de transformarlas o alterar su natural.

    Por otro lado las culturas andinas y amazónicas no dan tanta importancia al progreso como una adquisición de bienes materiales. Si bien admiten las facilidades en el trabajo que brinda la tecnología y su producción. Prefieren estar bien con su comunidad a pesar de no contar con los recursos para adquirir artefactos y maquinarias. Preponderando la suficiencia alimenticia y bendiciones dadas por sus deidades.

    La tecnología ya sea a nivel de consumo o producción puede encajar a las ideologías andino-amazónicas. Pero con el principio de utilizarlas en beneficio conjunto de la comunidad. O por lo menos puesta a disposición como una forma de ayuda ante algunas necesidades de la población. Además es importante hacer hincapié en la actitud de no anteponer el conseguir riquezas materiales, frente a la estabilidad o bienestar del prójimo. No sobrepasar los derechos ajenos con tal de satisfacer algunos deseos superficiales de ostentosidad material.

    Si bien progreso es ir hacia adelante, hay muchas formas de hacerlo. Dependerá esto mucho del tiempo y espacio. Aquellos factores proporcionantes de una vida más placentera son innegablemente diversos. Y claro no aplicables o adecuados para todos los contextos del país.

    Sea cual sea la visión de progreso, siempre implicará la búsqueda de la felicidad. A través de la adquisición de bienes materiales o el mantenimiento de los placeres espirituales. Pero lo importante es mantener un equilibrio de respeto con la sociedad y la naturaleza.

    Será necesario antes de verter opiniones o juicios comunes como: "pobre gente", "carecen de tantas cosas", o, "tienen una vida muy incompleta", ver la realidad desde adentro. Tomando en cuenta todos sus componentes y causas, y no en forma superficial como se lo viene haciendo.

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    Mario Fernandez R.

    marito_full[arroba]hotmail.com

    Maestro del ciclo escolar primario. Estudiante de Lic. en EIB.

    Cochabamba, 2008.



    Artículo original: Monografías.com

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    Culturas andinas y amazónicas. Bolivia

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