Fundamentos para la utilización de la terminología anatómica

    1. Resumen
    2. Introducción
    3. Terminología y Nomenclatura
    4. Antecedentes Históricos
    5. Nomenclaturas Anatómicas
    6. Términos
    7. Consideraciones Finales
    8. Conclusiones
    9. Bibliografía

    (Imagen representativa del tema)

    Resumen

    Esta revisión apunta a dar luces sobre un problema evidente entre docentes de Anatomía Humana, profesionales y docentes clínicos, la existencia de términos anatómicos inexactos, complejos o inespecíficos, además de la existencia de Epónimos y Sinonimia, problema del cual los más perjudicados son los alumnos de pregrado en sus procesos formativos iniciales. Se darán definiciones semánticas y se situará dentro de un contexto histórico la adquisición de nuevas nomenclaturas y terminologías Anatómicas, buscando con esto justificación a la actual “Terminología Anatómica” la cual tiene por objetivo el desplazar la antigua “Nomina Anatómica”.

    En la parte final se entregarán ejemplos característicos de términos anatómicos, enfrentando el término antiguo con el que sugiere la actual terminología anatómica.

    Palabras Claves: Terminología Anatómica, Nomenclatura Anatómica, Epónimos

    GROUNDS FOR USING THE ANATOMICAL TERMINOLOGY

    Abstract

    This revision, points to clear out the evident problem between anatomy professors, professionals and clinical professors, this is, the existence of inaccurate, complex or unspecific anatomical terms, besides the existence of eponyms and synonyms, problem of which the pre-grad students in its initial formative process are the most harmed. There will be given semantic definitions and the acquisition of new anatomic nomenclatures and terminologies will be situated within an historical context, looking with this, justification to the actual “Anatomical terminology”, which has for objective to displace the old “Anatomical Nominee”.

    In the final part, characteristic anatomical terms examples will be given, facing the old term with the one the actual anatomical terminology suggest.

    Key Word: Anatomical Terminology, Nomenclature Anatomical, Eponym

    Introducción

    La anatomía es la ciencia que se preocupa de estudiar la forma, conformación y las interrelaciones de todas las estructuras corporales. Al estudiarla sentamos las bases para la compresión de un inPiduo bajo un concepto de normalidad. De aquí la gran importancia de la disciplina, ya que posteriormente con esta importante base de conocimiento se puede comprender y tratar la anormalidad.

    Un fenómeno frecuente que subyace a todo tipo de lenguaje es la existencia de varios términos para designar un mismo concepto (sinonimia) y además de la posibilidad de que un mismo término pueda poseer varios significados (polisemia) (1). En el lenguaje científico y médico esto es común, con mayor razón en las ciencias morfológicas y de ellas, la anatomía es particularmente la que en términos prácticos genera la mayor cantidad de controversias y desencuentros, ya que los términos usados en clínica, en referencia a estructuras corporales tienen su origen en la terminología anatómica y son de uso diario.

    A la gran cantidad de términos anatómicos existentes se suma las confusiones generadas cuando en algunos países y en otras ocasiones, traductores de escritos anatómicos, le asignan un nombre diferente a cada estructura o elemento. Esto lleva a escuchar habituales quejas de profesionales y alumnos frente a “un término” expresado de diferentes formas, ya sea, por los diferentes profesores de anatomía o por los docentes y ayudantes en el pabellón y laboratorio anatómico. Particularmente, en nuestro medio, esta situación es una constante, ya que debemos responder a dialécticas regionales e internacionales, producto de la literatura que recibimos desde el extranjero.

    Con los años esto ha generado un conflicto en el desarrollo científico y Pulgación de las ciencias morfológicas, separando progresivamente a los docentes de anatomía con los profesionales clínicos.(14)

    En el transcurso de esta revisión se darán definiciones semánticas y se situará dentro del contexto histórico la adquisición de Persas nomenclaturas y terminologías, hasta llegar al último gran esfuerzo por consensuar los términos anatómicos, la “Terminología Anatómica” la cual en la actualidad ha desplazado a la anteriormente llamada “Nómina Anatómica”.




    En la última parte se hará referencia a términos de uso habitual, fundamentalmente del aparato musculoesquelético, de mayor uso en el quehacer kinésico, enfrentando el termino antiguo con el que sugiere la actualizada terminología anatómica.

    Terminología y Nomenclatura

    La palabra terminología puede entenderse de diferentes maneras: en primer lugar, la terminología es el conjunto de vocabulario especial de una disciplina o un ámbito de conocimiento; en segundo lugar, la terminología puede entenderse como una disciplina, que tiene por objeto la construcción de una teoría de los términos, el estudio de los mismos, su recopilación y sistematización en glosarios especializados como las nomenclaturas. (2-5) (12) (16).

    El problema terminológico no es nuevo para anatomía, han transcurrido más de 100 años desde que se inició un proceso que busca la unificación de criterios a nivel internacional (6), que consiste en priorizar un término sobre el resto de equivalentes, mediante la elección de un término único, como el aceptable para designar un solo concepto, rechazando con esto los anteriores sinónimos. (7)

    Con este objetivo surgen las nomenclaturas que son un tipo de terminología aplicada a cosas naturales u objetos que forman series más o menos homogéneas cuyas denominaciones se crean conforme a reglas uniformes. Se crean con el objetivo de reducir al máximo la Persidad terminológica, escogiendo el término que posea mayor fuerza descriptiva, mayor simplicidad y especificidad. (1, 2, 5)

    La construcción de estas nomenclaturas médicas, así como de listas de términos y glosarios normativos (aprobados por autoridades científicas oficiales), que aspiran a lograr la uniformidad terminológica en la denominación de conceptos, parten de la idea que la variación es un perjuicio para la comunicación y de que es imprescindible establecer una terminología única y aceptable para todos los sectores implicados en la comunicación médica, como docentes, investigadores, redactores, traductores, correctores, editores, bibliotecarios y otros. (1, 2,8,9)

    Autores, como A. Manuila y Persos expertos de la OMS, consideran que la Persidad deja sumida a la terminología en un estado de “confusión” tal, que se convierte en un obstáculo para el propio “progreso” de la ciencia. Hacen referencia estos autores que un término como mielofibrosis tiene 12 sinónimos en inglés, y el correspondiente en alemán posee 13, y en francés existen 31 términos equivalentes del mismo. Esta situación es calificada por dicho especialista como de “desorden”, en la medida en que es un obstáculo para la comparabilidad de los datos y el almacenamiento y recuperación de la información médica. (9,10).

    Antecedentes Históricos

    La evolución sufrida por el lenguaje anatómico es el fiel reflejo de la experiencia histórica de los pueblos y de su desarrollo cultural. Sus cambios semánticos y ortográficos, metáforas, mezclas ling-ísticas, conflictos nacionalistas y personalistas por la primacía en las denominaciones, impropiedades léxicas, paronimias y sinonimias, expresan esta rica Persidad. (8).

    Es casi imposible sustraerse de estos puntos. Felipe Mellizo expresa en “Literatura y enfermedad”: El profesor de anatomía nombraba en latín las partes, intrigantes, magníficas, del cuerpo, y eso permitía, eso permite, que todos comprendamos que allí no es sólo anatomía lo que se explica, sino que se está explicando también la historia de la cultura. (8,11)

    Como es sabido, durante la Antig-edad y la Baja Edad Media, la lengua de la Anatomía, como de toda la ciencia, era el griego, y en menor medida el latín. A partir del siglo XI, la presencia de los árabes en Europa llevó a la realización de traducciones y adaptaciones al latín de textos árabes que contenían el lenguaje clásico (latín). El desconocimiento de terminología latina obligo a introducir por parte de los traductores, términos árabes. Con la llegada del Renacimiento se llevo a cabo una restitución de los textos griegos y latinos originales, recuperando la terminología (6).

    Los descubrimientos anatómicos posteriores, con bases más sujetas a la experimentación y la observación directa, traen como consecuencia la aparición de neologismos, no siempre bien construidos, además de numerosos epónimos (dar nombre a una estructura con el apellido o nombre del descubridor) con las consiguientes pugnas en la autoría de los hallazgos anatómicos. (8)

    En este aspecto es sorprendente la riqueza metafórica del léxico anatómico y con una semánticas apegada a la realidad humana y a la vida cotidiana: acetabulum designaba un recipiente para contener vinagre; alveolus viene del latín alveus ‘colmena’; amígdala procede del griego amygdala ‘almendra’; clítoris era para los griegos una colina o pequeño promontorio; gínglimo procede del griego ginglymós ‘gozne’. Inclusive hay metáforas vegetales, , geográficas o domésticas que revelan esta tendencia tan humana expresada en el léxico anatómico, estructuras como “deltoides”, “bipenado”, unipenado” dentro de muchas más. (8).

    Nomenclaturas Anatómicas

    Los primeros análisis con respecto a la terminología se inician en 1887 en Leipzig, Alemania, continuándose en el Reino Unido en 1894. Producto de ésto y después de siglos de acumulación de términos anatómicos se junta un grupo de anatomistas alemanes (el líder fue Wilhelm His) en Basilea en 1895 dando fruto a la primera Nomenclatura Anatómica Internacional con el nombre de Nomina Anatómica; en inglés suelen referirse a ella como Basle Nomina Anatomica o BNA (Nomenclatura Anatómica [Internacional] de Basilea)(6). Fundamentalmente trata de eliminar diferencias nacionales, en forma honorífica mantiene el nombre de uno o más científicos que hubiesen sido los primeros en describir una estructura. En la práctica, sólo se impuso entre los profesionales de habla alemana y en gran parte de Norteamérica. (6).

    Con anterioridad a la II Guerra Mundial, se publicaron de forma casi simultánea una revisión británica (The Birmingham Revision, BR, en 1933) y otra alemana (Jenaer Nomina Anatomica, JNA, en 1935) que vinieron a complicar más aún la situación. De ellas, la que alcanzó más importancia fue la alemana y conocida en inglés como Jena Nomina Anatomica o JNA. (6)

    En el V Congreso Federativo Internacional de Anatomía que fue llevado a cabo en Oxford, Inglaterra, en 1950 y en un intento de uniformar la nomenclatura anatómica, la Federación Internacional de Asociaciones de Anatomistas (FIAA) creó un Comité Internacional de Nomenclatura Anatómica que elaboró una nueva nomenclatura latina internacional, aprobada en 1955 con motivo del VI Congreso Federativo Internacional de Anatomía, que se celebró en París, aparece la Parisiensia Nomina Anatomica o, en inglés, Paris Nomina Anatómica o PNA (Nomenclatura Anatómica [Internacional] de París). De hecho cuando se hace referencia en los textos anatómicos de final del siglo XX a la expresión Nomina Anatómica a secas, casi siempre hace referencia a esta Nomenclatura Anatómica de París. En los congresos mundiales anatómicos de Nueva York (1960), Wiesbaden (1965), Tokio (1975) y México (1980) se efectuaron revisiones y nuevas ediciones a la nómina. Lamentablemente las referencias para estas revisiones son muy confusas ya que por ejemplo tras el congreso de Tokio, algunos autores de lengua inglesa hablaban de Nomina Anatomica 4th edition (o Paris Nomina Anatomica 4th edition), mientras que otros preferían hablar de Tokyo Nomina Anatomica. Y eso sin tener en cuenta las comunes confusiones con nuevas ediciones de reimpresiones en los diferentes países. Una disputa en 1985 entre la FIAA y el Comité Internacional de Nomenclatura Anatómica terminó con la ruptura de relaciones entre ambos organismos en 1989, cuando el Comité publicó la sexta edición de los Nomina Anatómica sin someterla a la aprobación del XIII Congreso Federativo Internacional de Anatomía celebrado en Río de Janeiro. En agosto de 1989, la FIAA decidió crear un nuevo Comité Federal de Terminología Anatómica con el encargo de elaborar una nueva nomenclatura anatómica internacional. En Lisboa 1994 se incorpora el idioma ingles como valido dentro de la terminología. Tras varias reuniones, el nuevo Comité publicó en 1998 la nueva Terminología Anatómica (Terminología Anatómica Internacional), que hoy ha sustituido a la Nomina Anatómica como nomenclatura anatómica oficial en todo el mundo. (6)

    En la actualidad existe el Comité Internacional Mundial que revisa la Terminología en Histología y Embriología, además de la terminología Veterinaria.

    Términos

    Con el interés de ejemplificar los cambios generados por la Terminología Anatómica, haremos referencia a términos de uso común en la jerga anatómica y clínica los cuales deberían según la terminología anatómica ser sustituidos:

    Anatomía General

    Partes del cuerpo

    Extremidad superior cambiar por Miembro superior

    Extremidad inferior cambiar por Miembro inferior

    Cintura escapular cambiar por Cintura o Cíngulo Pectoral

    Términos descriptivos

    Borde externo cambiar por Borde o Margen lateral

    Borde interno cambiar por Borde o Margen medial

    Sistema esquelético

    Apófisis cambiar por Proceso

    Escotadura cambiar por Incisura

    Maxilar superior cambiar por Maxila - Maxilar

    Maxilar inferior cambiar por Mandíbula

    Agujero cambiar por Agujero o Foramen

    Omoplato cambiar por Escápula

    Cubito cambiar por Úlna

    Peroné cambiar por Fibula

    Rotula cambiar por Patela

    Astrágalo cambiar por Talo

    Escafoides Tarsiano cambiar por Navicular

    Articulación tipo Diartrosis cambiar por Art. Sinovial o Diartrosis

    Articulación tipo Trocoide cambiar por Articulación Pivote

    Articulación tipo Ginglimo cambiar por Articulación Bisagra

    Articulación tipo Enartrosis cambiar por Art. Enartrosis o Esferoidea

    Articulación tipo artrodias cambiar por Articulación plana

    Músculos

    Cubital Anterior cambiar por Flexor Ulnar del Carpo

    1er Radial cambiar por Extensor Radial largo del Carpo

    Supinador Largo cambiar por Braquiorradial

    Extensor común de los dedos cambiar por Extensor de los dedos

    Recto interno cambiar por Grácil

    Epónimos

    Órgano de Corti cambiar por Órgano espiral

    Articulación de Chopart cambiar por Art. transversa del tarso

    Ligamento de Bertin cambiar por Ligamento Iliofemoral

    Fondo de Douglas cambiar por Excavación recto uterina orectovesical

    Nódulo de Aschoff-Tawara cambiar por Nodo atrioventricular

    Nódulo de Keith-Flack cambiar por Nodo sinoatrial

    Trompa de Falopio cambiar por Tuba uterina

    Trompa de Eustaquio cambiar por Tuba auditiva

    Conducto de Guyon cambiar por Canal ulnar

    Canal de Hunter cambiar por Canal aductor

    Articulación y ligamento de Lisfranc Art. y Lig. Tarsometatarsal

    Cápsula de Malpighi cambiar por Cápsula Esplénica (del bazo)

    Esfínter de Oddi cambiar por Esfínter de la ampolla Hepatopancreática

    Surco de Rolando cambiar por Surco central

    Surco de Silvio cambiar por Surco Lateral

    Ampolla de Vater cambiar por Ampolla Hepatopancreática

    Senos de Valsalva cambiar por Senos de la aorta

    Ligamento de Wrisberg cambiar por Lig. Meniscofemoral posterior

    Huesos wormianos cambiar por Huesos suturales

    Consideraciones Finales

    Hay que estar consciente de que, en países como Francia y España, países de los cuales recibimos mucha bibliografía clínica la nomenclatura anatómica internacional no ha conseguido desplazar aún a la nomenclatura anatómica tradicional. Así, por ejemplo, el término internacional fibula para los españoles, sigue siendo ‘peroné’; El músculo Braquiorradial (musculus brachio radialis del latín) es ‘músculo supinador largo’; la arteria Carótida Común (arteria carotis communis) es ‘arteria carótida primitiva’; líquido cerebro espinal (liquor cerebrospinalis) es ‘líquido cefalorraquídeo’; Nervio fibular común (nervus fibularis communis) es ‘nervio ciático poplíteo externo’ y Linfonodos (nodus lymphaticus) es ‘ganglio linfático’.(8)

    Es loable el esfuerzo que se hace a favor de una terminología universal, es el caso reciente de la cumbre de Terminología en el año 2002 en la que representantes de instituciones, organismos y redes de terminología de distinta índole, dieron fruto a la declaración de Bruselas, solicitando a los estados y organismos internacionales que en el marco de su política ling-ística apoyen la creación de estructuras básicas de terminología, promuevan el desarrollo y la actualización de los recursos terminológicos, así como el acceso gratuito a las terminologías y en particular a aquella utilizada en los documentos oficiales de los gobiernos e instituciones internacionales.

    Si bien esto esta enfocado a políticas gubernamentales y de las tecnologías de la información se observa la tendencia actual a los consensos ling-ísticos. En efecto, el conocimiento y empleo de las terminologías científicas tiene un impacto importante y creciente en el mundo globalizado, en el que las comunicaciones entre especialistas y usuarios procedentes de comunidades ling-ísticas Persas se han vuelto una necesidad imperiosa. (13,15)

    Conclusiones

    Así a 110 años de esfuerzo por unificar internacionalmente los términos usados en Anatomía exhortamos a alumnos, docentes y clínicos a usar la Terminología Anatómica, con lo que evitaríamos, ese estado de “confusión”, que se convierte en un obstáculo para el progreso de la ciencia.

    El estudio de los procesos y antecedentes históricos nos aportan datos valiosos; una estructura habla de sí misma producto de su historia terminológíca. Ortega y Gasset consideraba a las palabras como “algos humanos vivientes”, de ahí que afirmara que “cada palabra reclama una biografía”.

    En una sociedad como la nuestra, que no siempre es capaz de reconocer que la investigación humanística exige el mismo rigor y profesionalidad que la investigación científica, hay que valorar los esfuerzos tendientes a consensuar las dos disciplinas y pensando siempre en el fortalecimiento de la Anatomía como ciencia fundamental y pilar del conocimiento de los profesionales de ciencias biomédicas.

    Bibliografía

    (1) Díaz Rojo, J. La terminología médica: Persidad, norma y uso. Panace. 2001; vol. 2 (4):40-48.

    (2) Cabré, M. T. La terminología. Teoría, metodología y aplicaciones. Barcelona: Editorial Antárdia/Empúries; 1993.

    (3) Cabré, M.T. Elementos para una teoría de la terminología: hacia un paradigma alternativo. El Lenguaraz Revista académica del Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires. 1998; vol 1 (1):59-78

    (4) Cabré, M.T. Hacia una teoría comunicativa de la terminología: Aspectos metodológicos. La terminología representación y comunicación. Barcelona: IULA; 1999.p. 129-150

    (5) Cabré, M.T. La terminología, una disciplina en evolución: pasado y algunos elementos de futuro. Debate Terminológico. 2008. Disponible en: www.riterm.net/revista/n_1/cabre.pdf

    (6) FEDERATIVE COMMITTEE ON ANATOMICAL TERMINOLOGY. (FCAT). Terminología anatómica. Stuttgart, Georg Thieme Verlag; 1998.

    (7) W-ster E. Introducción a la teoría de la terminología y a la lexicografía terminológica. Barcelona: IULA; 1998.

    (8) Díaz Rojo, J., Juan José Barcia Goyanes (1901-2003), estudioso de la historia del lenguaje anatómico. Panace. 2003; Vol.4 , Nº (13–14).

    (9) Manuila A. Progress in Medical Terminology. Basilea: Karger; 1981.

    (10) Stewart WH. Towards uniformity in medical nomenclature. Statement by Surgeon General of the United States to WHO in May 1966. En: Manuila A. Progress in Medical Terminology. Basilea: Karger, 1981.

    (11) Mellizo F., Literatura y enfermedad. Barcelona: Plaza y Janés; 1979.

    (12) Temmerman, R. Towards new ways of terminology description: the socio-cognitive approach. Amsterdam/Philadelphia: John Benjamins; 2000.

    (13) Schnell B., Rodriguez N., La terminología: nuevas perspectivas y futuros horizontes. ACTA. 2008. Disponible en: www.acta.es

    (14) Whitmore I. Terminologia Anatomica: new terminology for the new anatomist. Anat Rec (New Anat.) 1999; 257: 50-53.

    (15) Rosse C, Terminologia Anatomica; Considered from the Perspective of Next-Generation Knowledge Sources. Clin Anat. 2001;14(2):120-33

    (16) Weissenhofer, P. Conceptology in Terminology Theory, Semantics and Word Formation. Viena: TermNet.,1995.

    Figura 1. Una página selecionada de la Terminologia Anatomica ilustrando la organización jerárquica que tiene el libro. Nótese la columna izquierda que indica el código de cada estructura.

    Agradecimientos

    Se agradece la exhaustiva revisión, comentarios y aportes del Profesor Dr. Alberto Rodríguez Torres, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

     

     

     

     

    Autor:

    Cristián Uribe Vásquez

    cr.uribe[arroba]vtr.net

    Kinesiólogo, Magíster Anatomía Humana

    Docente, Universidad Andrés Bello

    Rodolfo Sanzana Cuche

    Kinesiólogo, Magíster © Morfología Humana

    Docente, Universidad de Chile

    Dirección para correspondencia

    Cristián Uribe V.

    Departamento Morfología

    Universidad Andrés Bello, República 252 Santiago-Chile

    cr.uribe[arroba]uandresbello.edu



    Artículo original: Monografías.com

    Mantente al día de todas las novedades

    Fundamentos para la utilización de la terminología anatómica

    Indica tu email.
    Indica tu Provincia.
    Al presionar "Enviar" aceptas las políticas de protección de datos y privacidad de Plusformación.

    Escribir un comentario

    Deja tu comentario/valoración:

    El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
    Si especificas la url de tu página o perfil de Google+, aparecerá el avatar que tengas en Google+
    Deja tu comentario y nosotros te informaremos
    CAPTCHA
    Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
    11 + 3 =
    Resuelva este simple problema matemático y escriba la solución; por ejemplo: Para 1+3, escriba 4.