El eje Orinoco-Apure y su área de influencia geoeconómica

    1. Resumen
    2. Introducción
    3. Orientación teórico metodológica
    4. Antecedentes Históricos
    5. Proyecto de desarrollo en el Eje Orinoco – Apure
    6. Visión Geopolítica
    7. Conclusiones
    8. Referencias

    RESUMEN

    Desde el comienzo del proceso de ocupación y fundación de los pueblos durante los siglos XV, XVI, XVII y XVIII en Venezuela; estos han mantenido un mismo esquema de poblamiento. Este crecimiento se manifiesta particularmente, en la zona centro- norte del país en especial en la región Capital y en el Estado Miranda los cuales presentan síntomas de la explosión demográfica, insuficiencia de servicios públicos. Por otro lado, la problemática del transporte y la vinculación de los espacios y circuitos intra-regionales para los distintos tipos de actividades (turísticas, económicas, sociales, culturales, etc.). En éste trabajo de investigación se aplicará el enfoque Geohistórico, el trabajo de campo y las fuentes documentales en el aspecto metodológico. El Eje Orinoco-Apure, se inicia durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez en año 1973-1978 promovido por el Gobierno Nacional y luego es dejado sin acción, hasta el año 1999-2000, momento en el cual es retomado como plan bandera por el actual Presidente de la República Hugo R. Chávez Frías para unir a Venezuela de este a oeste a través de un eje fluvial, que pretende además contribuir con la desconcentración de población de la zona Capital y Central; también pretende impulsar el desarrollo socioeconómico del país. La intención es establecer la interconexión entre los espacios potencialmente productivos, de modo que se puedan apuntalar bases sólidas para enfrentar con posibilidades de éxito los retos propios de la globalización. Esta investigación está centrada en el estudio del Eje Orinoco-Apure y su área de influencia geoeconómica; y pretende investigar qué ocurre; qué está pasando en este espacio; sus problemáticas, logros, oportunidades de desarrollo y soluciones a los diversos problemas que conforman el llamado Eje Orinoco-Apure.

    Descriptores: Eje Orinoco-Apure, Desarrollo Endógeno, Globalización, Interconexiones, Desconcentración de Población, Desarrollo socioeconómico.

    INTRODUCCIÓN

    Dentro del contexto del ámbito geohistórico, se abordará el eje Orinoco-Apure y su área de influencia geoeconómica como objeto de estudio de esta investigación.

    Si bien es cierto el eje Orinoco-Apure requiere de varios lustros para su desarrollo. Es de resaltar su importancia estratégica y geoeconómica para seguir postergando su materialización pues no existe tal justificación. La puesta en marcha de este eje permitirá aprovechar los fabulosos recursos naturales y reducir los desequilibrios de la zona central del país, generados por su excesiva concentración de población urbana e industrial.

    En otro sentido tanto el río Orinoco como el Apure representa, un bastión tanto en el sentido histórico, geográfico, estratégico, hídrico, comercial, fluvial y de otro tipo que se encuentran en este eje. De lo expuesto anteriormente quiero circunscribir o dar un bosquejo sobre la idea central objeto de estudio; momentos y situaciones sobre la problemática o posibles soluciones que pueda aportar el eje Orinoco – Apure y su área de influencia geoeconómica.

    El eje Orinoco – Apure surge con el nombre de Plan Nacional de Desarrollo Regional durante el periodo (1973 – 1978), en el primer mandato del Señor Carlos Andrés Pérez, como Presidente de la República de Venezuela. Este promulga un decreto en La Grita "Estado Táchira" para el desarrollo del eje fluvial. En ese momento comienza este plan, auspiciado por el Ministerio del Ambiente de los Recursos Naturales Renovables y No Renovables (actual Ministerio del Ambiente) y la oficina Proyecto Orinoco – Apure.

    En el mandato del Dr. Jaime Lusinchi, (1984 -1989), específicamente en el año 1986, cuando se da inicio a la apertura del ansiado proyecto del eje fluvial Orinoco – Apure, con más de 1150 Kilómetros, que comprende los estados; Apure, Barinas, Guárico, Anzoátegui y Bolívar con influencia directa hacia Portuguesa, Monagas y Delta Amacuro.

    Este eje comienza con la creación por parte del Estado Venezolano de tres puertos fluviales: Guasdualito, Santo Luzardo, Puerto Nutrias, población del mismo nombre, ambos en el estado Barinas y el Puerto de San Fernando de Apure.

    El eje Orinoco – Apure tiene como objetivo fundamental la estructuración de un eje de desarrollo en el área de influencia inmediata de los ríos Orinoco y Apure, a través de la identificación, promoción y ordenamiento de una serie de actividades productivas y sociales capaces de generar un significativo proceso de ocupación territorial y servicios.

    Un esfuerzo de tal magnitud requiere de la definición de un ámbito geográfico donde se concentren esfuerzos, decisiones e inversiones de las diferentes actividades que sustentan los desarrollos planteados por el Gobierno Nacional. El eje Orinoco – Apure es retomado en el año 1999 por el actual Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, como un proyecto bandera para lograr la consolidación del desarrollo económico – social del país. Además, propone un Plan Nacional de Desarrollo Regional, Redes Ferroviarias, transporte acuático, marítimo y fluvial, sistema de ciudades desconcentradas, todo esto basado en el desarrollo de los ejes;: Occidental, Oriental y el eje Orinoco – Apure.

    El área comprende en la actualidad buena parte de los estados Táchira, Barinas, Apure, Portuguesa, Cojedes, Guárico, Anzoátegui, Amazonas, Monagas, Bolívar, Delta Amacuro, Maracaibo y Nueva Esparta.

    Su área de influencia inmediata comprende 30% del territorio nacional, de allí su trascendencia y alcance. Especialmente si se analiza que sólo contempla dos núcleos relativamente poblados, San Cristóbal y Ciudad Guayana.

    El mencionado plan pretende la consolidación de un eje geoeconómico en la parte media y sur del país, promoviendo el aprovechamiento sostenido de su enorme potencial minero, agrícola, faunístico, pesquero, forestal, turístico y el desarrollo de la navegación fluvial, como factor vinculante de ese desarrollo. Se pretende lograr un sistema de conexión confiable y de bajo costo.

    Según este eje fluvial, se conectará a la red carretera y ferroviaria existentes y proyectadas, conformándose así un sistema intermodal del transporte, integrando áreas económicamente complementarias y aprovechar las ventajas que pueda tener la navegación.

    Esta red fluvial tiene una capacidad para el transporte comercial de carga, se estima en unos 5000 Km., desarrollados para la navegación oceánica; 1500 Km., para la navegación con sistema de gabarra-empujador y el resto para la navegación menor. Además de la conformación de industrias en la zona o áreas de influencia geoeconómica del eje esta es una de las razones de peso del Estado Venezolano para ejecutar dicho plan.

    Por otra parte, los ríos Orinoco, Apure y Portuguesa constituyen ejes básicos de esta red fluvial que conectará al país en sentido este – oeste y sur – norte, complementando las economías regionales, estimulando la ocupación armónica del territorio, la conservación de los recursos, la consolidación de las poblaciones del área y fortalecimiento de la seguridad y defensa nacional.

    La capacitación laboral de la población, garantía de seguridad, mejoramiento de la calidad de vida, recuperación de los ríos Orinoco y Apure, para convertirlos en una autopista fluvial e interconectada con la red ferroviaria y carreteras; además proporcionar las condiciones que hagan atractiva la zona a la pretendida desconcentración de la región centro – norte, son algunos de los objetivos específicos y generales del proyecto de desarrollo del Occidente y Sur del país, punto de partida del plan de reordenamiento territorial de la administración Chávez.




    A este eje se le suman frases como las siguientes: "de la palabra a los hechos". Si este proyecto prospera la partida es la activación de Puerto Nutrias, en el estado Barinas, para convertirlo en el primer punto de negocio del polo territorial de centrooccidente y sur del país.

    Por otra parte, los graves problemas de deterioro ecológico derivados de la intensa presión generada por la población para ocupar suelos de vocación agrícola; asentamientos humanos en zonas endorreicas y el congestionamiento urbano a lo largo del eje costero norte, entre otros problemas. Potenciación del proceso de urbanización en un número limitado de centros urbanos, con perspectivas de que surjan megápolis con grandes dificultades para su administración.

    En otro ámbito la localización de los poderes públicos y del aparato productivo industrial y financiero en un perímetro geográfico reducido, con la consiguiente concentración de la riqueza y la consolidación de un patrón de asentamiento centro-periferia.

    Red polarizada de transporte hacia la región capital que dificulta y encarece el intercambio entre las regiones periféricas.

    Desequilibrios territoriales indeseables derivados de la existencia de extensas zonas despobladas en el centro del país y las zonas fronterizas más meridionales que no están integradas a la economía nacional.

    Costos unitarios en ascenso y rendimiento francamente decreciente en la prestación de servicios públicos, debido a su sobre saturación. Dentro de este contexto de los servicios públicos se tiene el caso de los acueductos, derivados de los desequilibrios hidrológicos que presenta la región Centro – Norte – Costera.

    Incluso estas últimas décadas se ha iniciado trasegar algunos ríos que forman parte del sistema Orinoco para el abastecimiento de las principales ciudades de la megápolis Caraqueña – Valenciana. En efecto, las fuentes de abastecimiento del área Metropolitana de Caracas que están constituidas por los embalses del Sistema Tuy y sus afluentes con Agua Fría, La Pereza, Lagartijo, Quebrada Seca, Ocumarito, La Mariposa, Macario, no dan abasto y tiene que ser apoyado fundamentalmente por el embalse Ingeniero Ernesto León, a pocos kilómetros de Camatagua, sobre el río Guárico que va a desembocar al Apure Orinoco. También se está trayendo agua del sistema Orinoco para el abastecimiento de otras ciudades como: Valencia, Maracay, y La

    Victoria, mediante el acueducto regional del centro, situado sobre el río Pao.

    Para hacer navegables los ríos Orinoco – Apure durante los 12 meses del año hay que conocerlo y generar las tecnologías adecuadas para poder transportar de extremo a extremo y no sólo en el periodo de lluvia los distintos productos, materia prima y ser utilizado para transporte de pasajeros.

    Los ecologistas miran con cuidado el proyecto a la espera que sea para el provecho y no para la destrucción del magnífico ecosistema que es la orinoquía. Es preocupante que al realizar obras de ingeniería en el río para lograr la navegación durante todo el año, vaya a ocasionar un daño irreparable al entorno.

    Desde otro punto de vista la base de que el desarrollo económico y social de un país no puede concebirse separado de su planificación territorial, pues ella determina, en buena medida, el auge de la actividad económica de las regiones.

    En nuestro país la concepción de la planificación territorial ha estado ausente en el diseño de políticas públicas y ello ha generado un proceso de ocupación territorial con marcada tendencia hacia la concentración de población y de las actividades productivas en un número reducido de núcleos urbanos. Esto ha traído como consecuencia un marcado desequilibrio territorial que resta dinamismo a la provincia y crea significativos problemas sociales y ambientales en las principales ciudades. Estancamientos, migraciones, desempleo, marginalidad, pobreza, deterioro ambiental y criminalidad, son algunas consecuencias de esta desigualdad de población, en un país paradójicamente, con recursos naturales que no sólo permitirían, también propiciarían, el desarrollo de muy disímiles y rentables actividades económicas en sus estados.

    Por otro lado, la planificación del desarrollo territorial resulta un ejercicio inútil si se realiza independientemente de la globalidad nacional. En la Venezuela deseable, lo social y lo económico serán factores determinantes, lo territorial, lo condicionante. El equilibrio entre ambos tendrá como resultado un proceso de ocupación regional, armónico y eficiente del territorio en el mediano y largo plazo.

    Los desequilibrios territoriales en Venezuela son excepcionalmente graves. En los estados centro – norte - costeros (Distrito Capital, Vargas, Miranda, Aragua, Carabobo), hay una excesiva concentración ya que en ellos se ha ubicado aproximadamente el 40% de la población, poco más del 70% de los establecimientos industriales y las tres cuartas partes del empleo manufacturero. Allí se genera más de la mitad del valor agregado en las diferentes actividades productivas. Se acumula así casi el 50% del capital fijo generador de más del 60% de la producción bruta no petrolera que ocupa menos del 2% del territorio nacional. Es decir, todo este conjunto de factores ha provocado una macrocefalia de las actividades productivas y la concentración de la población.

    Desde esta óptica, el proceso descentralizador es complejo y necesario; sin embargo, sus posibles efectos beneficiosos han sido ampliamente neutralizados por los efectos concentradores en lo territorial, social, político y económico.

    La diversificación y la desconcentración son ideas fundamentales de la propuesta del actual Presidente de la República Hugo Chávez Frías para la transformación de Venezuela. Es por esto que el Eje Orinoco-Apure, aparece como un plan de desarrollo bandera dentro de esta propuesta.

    El eje Orinoco - Apure tiene como objetivo principal la estructuración de un eje de desarrollo en el área de influencia inmediata de los ríos Orinoco y Apure, a través de la identificación, promoción y ordenamiento de una serie de actividades productivas y sociales, capaces de generar un importante proceso de ocupación territorial e intercambios económicos de bienes y servicios. La importancia, diversidad y magnitud de los estudios y obras involucradas sitúan al eje Orinoco-Apure como una gran obra nacional, con un alto componente estratégico y geopolítico que persigue una ocupación más racional del territorio venezolano y mejor aprovechamiento de sus recursos.

    El área de influencia inmediata ocupa una superficie aproximada de 300.000 Km2 que representa el 30% del territorio nacional. Carece de un sistema de centros poblados, presentando dos núcleos poblacionales relativamente desarrollados: San Cristóbal y Ciudad Bolívar – Ciudad Guayana, con un pequeño número de poblaciones de menor jerarquía. Su nivel de poblamiento representa el 12% del total nacional lo que representa muy poco dinamismo de las actividades económicas y de poblamiento con excepción de los dos núcleos principales. La agricultura y la ganadería en general son de caracteres extensivos y poco integrados y la explotación forestal presenta un desarrollo incipiente.

    Posee abundantes recursos naturales, lo que ha permitido la formulación de una serie de proyectos basados en el aprovechamiento de los mismos. Dicho potencial está representado por: 200.000 millones de barriles de crudo pesado ubicado en la faja petrolera del Orinoco, constituyéndose en la mayor reserva de crudo pesado del mundo. 25 millones de hectáreas de bosque natural con potencial de producción sustentable, lo que representa el 83% del país, asimismo, en el área se ubica la mayor proporción nacional de tierras aptas para plantaciones forestales, estimadas en más de un millón de hectáreas. Capaces de abastecer la totalidad de la industria celulósica. El mayor potencial forestal se concentra en el sector oriental del eje.

    El 90% de los recursos hidráulicos del país y el 95% de los recursos hidroeléctricos, representados básicamente por los ríos Caronì, Caura y Orinoco. Cerca del 50% de los suelos con vocación pecuaria del país y aproximadamente un millón doscientas mil hectáreas, de suelo con vocación para cultivos anuales mecanizados y plantaciones tropicales, ubicados en el sector occidental, aguas arriba de San Fernando de Apure.

    Además, importantes recursos pesqueros. En el tramo fluvial entre Cabruta y Barrancas del Orinoco la comunidad íctica está compuesta de cuatrocientas cincuenta especies, sesenta explotadas comercialmente y un potencial de explotación sustentable de cuarenta mil toneladas al año. En el Apure y el Delta este potencial puede estar sobre las diez mil toneladas al año.

    Alta concentración de minerales metálicos y no metálicos, destacándose por una parte cincuenta y ocho millones de toneladas de carbón y mil millones de toneladas de fosfato en el sector occidental del eje, y por otro, reservas superiores a los doscientos millones de toneladas de bauxita con un tenor superior al 50% de alúmina y unos dos mil millones de toneladas de hierro, en el sector oriental. Esta distribución espacial permite la vinculación, a través de los ríos

    Orinoco-Apure, de zonas geológicas diferentes, así como la integración industrial en el procesamiento de estos recursos.

    Posee en sus extremos importantes ventajas comparativas para el desarrollo industrial: al este, abundancia de agua dulce, energía, minerales metálicos, recursos forestales y facilidades de acceso al océano Atlántico y al norte de Brasil: al oeste, una estratégica ubicación respecto al mercado del Pacto Andino, infraestructura industrial y de servicios y presencia de importantes recursos mineros no metálicos (carbón, fosfato, caolín).

    El proceso de ocupación futura estará enmarcado en las siguientes estrategias de desarrollo:

    • Utilización de los ríos Orinoco y Apure como eje de convergencia de diversos proyectos y actividades, haciendo el mayor uso posible del transporte fluvial para el traslado de productos e insumos y estimulando las complementariedades interregionales.
    • Fomento, impulso y reactivación del desarrollo de actividades productivas agrícolas e industriales, que contribuyan a impulsar y establecer el crecimiento poblacional.
    • Incentivación de mecanismos que faciliten la integración de las diferentes economías de los espacios geográficos que conforman el área. En los extremos del eje tendrá lugar un desarrollo industrial complementario, donde San Cristóbal será un centro procesador de productos semielaborados de acero y aluminio fabricados en Ciudad Guayana, hacia donde se enviará la materia prima carbón y coque para satisfacer la demanda de estos productos en dicho sector. Así mismo, los abonos fosfatados del Táchira recorrerán el eje fluvial fertilizando las tierras agropecuarias ribereñas.
    • Promoción del desarrollo de los centros urbanos intermedios: Guasdualito, El

    Amparo, El Nula, La Victoria, Mantecal, Elorza, Bruzual, Puerto Nutrias, San Fernando, Puerto Páez, Cabruta, Mapire, Barrancas como apoyo a las actividades agrícolas, agroindustriales, de servicios y de navegación. El desarrollo apoyado por estos centros urbanos permitirá su articulación espacial, propiciando la ocupación de espacios vacíos o poco poblados, la conformación de niveles jerárquicos dentro del sistema urbano y el desarrollo de nuestras fronteras.

    • Orientación en una primera fase, a los desarrollos ribereños.
    • Localización, a mediano plazo, de industrias mecánicas de apoyo a la actividad agrícola en los espacios intermedios.
    • Desarrollo de la fase industrial asociada a las explotaciones madereras.
    • Desarrollo de un turismo ecológico y de aventura basado en la navegación fluvial.

    Para consolidar el eje de desarrollo Orinoco – Apure se requiere impulsar o reactivar proyectos considerados como motrices por los efectos multiplicadores que poseen sobre la ocupación del espacio, la generación de empleo y el desarrollo de la navegación. En consecuencia se consideran prioritarias las siguientes actividades y proyectos:

    De naturaleza agropecuaria: Uribante – Aragua – Caparo – Uribante – Módulos de Apure, Guanare – Masparro, Biruca – Achaguas, Sur del Guárico, Vegas del Orinoco, La Paragua – El Cristo y Delta.

    Lo anteriormente expuesto se enmarca dentro de las líneas generales del territorio nacional. Pero en el ámbito internacional o a través del Eje Orinoco – Apure se pretende:

    • Impulsar la multipolaridad.
    • Fortalecer la soberanía nacional.
    • Promover la integración latinoamericana y caribeña.
    • Impulsar un nuevo modelo de integración en América Latina y el Caribe.
    • Establecer un sistema multimodal de transporte estructurado de los grandes ejes de integración internacional: Caracas-Caribe-Caracas-Bogotá y Caracas-Manao.
    • Impulsar a través del eje fluvial Orinoco-Apure el libre comercio con toda América y el mundo.

    El Eje Orinoco-Apure no puede estar fuera del contexto globalizador. Debe enmarcarse en los profundos y acelerados cambios en la dinámica y organización del espacio geográfico mundial, cuya tendencia es hacia la conformación de un espacio cosmopolita mundial. Integrado a los avances tecnológicos y las nuevas formas organizativas de producción a escala mundial.

    Lograr la multiplicidad de vínculos e interconexiones entre los países que constituyen el sistema mundial moderno de las distintas actividades que se producen en cualquier parte del mundo.

    Buscar la competitividad y la integración de distintos países del mundo para incorporarlas al desarrollo del Eje Orinoco-Apure. Así como también incorporarlos al desarrollo e todos los planes y proyectos a ejecutarse en el área del eje, lo que contribuye a dinamizar e integrar las actividades productivas a mayor escala, en los distintos sectores (energético, hidroeléctrico, ferroviario, pesquero, maderero, fluvial) y otros que se pretenden ejecutar o desarrollar en el denominado Eje Orinoco - Apure.

    Por otro lado, tratar de incorporarse a los internacionales, mediante la venta de materia prima y procesada a través del eje utilizando el transporte fluvial. Así como también para la mayor importación de productos e insumos de diversos renglones, que son necesarios en el país. Dejando muy en claro que el desarrollo económico de la región debe ir acompañado de un profundo desarrollo social progresivo.

    ORIENTACIÓN TEÓRICO METODOLÓGICA

    En el contexto geohistórico se tiene que abordar la construcción y la reconstrucción del objeto de estudio, dentro de un marco de múltiples determinaciones que influyen sobre una determinada realidad, y bajo condiciones históricas dadas. Dentro de la interpretación teórica se hará referencia a diversos factores que intervienen directa o indirectamente en el proceso de formación geohistórica del Eje Orinoco – Apure; los cambios, momentos claves y transformaciones de la dinámica social y cultural ocurrida o por ocurrir en el espacio que conforma el Eje Orinoco Apure. Así la elección del tiempo y espacio obedecen a momentos concretos.

    El hombre se presenta como un ser transformador del sistema sociedad naturaleza condición que le es inmanente con la capacidad para organizar el medio donde vive (organización del territorio). Tovar, (1986) Afirma.

    Los grupos humanos se han afirmado organizando sus espacios dentro de condiciones históricas determinadas, el espacio así constituido, consciente o inconscientemente, tiene error fundamental de facilitar la conservación como la producción de la comunidad respectiva (p.37 ).

    Por su condición, el hombre es el único animal capaz de plantearse objetivos cada vez mas elevados. Lo natural aparece dado, lo humano es crear, concebido, planeado. Esta acción se produce dentro de un sistema dinámico sociedad – naturaleza, responde a un equilibrio integrado por un complejo de relaciones factibles de ordenar en las de los hombres con su entorno y de los hombres entre sí.

    Se trata de un equilibrio socio -histórico detectable tanto a escala planetaria como en la del nivel que se selecciona. La perspectiva metodológica del enfoque geohistórico conduce a la identificación del problema espacial especifico y determina en la medida de sus alcances u objetivos la gama de factores o variables participantes en el mismo, así como su ponderación. Tovar, (1986) Afirma.

    El enfoque geohistórico plantea otra necesidad de orden metodológico. La periodificacion de carácter histórico donde se apoya; periodificación que no tiene que ser coincidente con la de los que cultivan y ejercen el oficio de historiadores (p.69).

    Desde este punto de vista, el enfoque geohistórico se basa en propuestas no en imposiciones. La conformación de los espacios geográficos y la dinámica espacial, forman parte del contexto geográfico mundial. Dentro de este contexto esta inmerso el hombre, que es parte elemental del dinamismo y transformación del mismo. Tovar, (1986) Afirma.

    La presión demográfica de las sociedades apoyadas en el campo, se volvió inmigraciones y en una distribución en el sentido de la extensión (p40).

    Este no ha sido el caso que ha generado la "gran industria". El paralelismo industrialización – urbanización es un fenómeno único y relativamente reciente en la historia de la humanidad, que ha generado gran congestionamiento en las grandes ciudades y las ciudades industrializadas, por la deficiencia de espacios y de los servicios básicos para las personas.

    Tal situación la vivimos en la actualidad por diversas razones (migraciones campo – ciudad), mala planificación de ordenamiento territorial y otras que se mencionarán en este trabajo de investigación. En lo metodológico el enfoque geohistórico se incorpora a explicar nuestras realidades, no puede ni debe seguir dándose dentro de esquemas y métodos prestados. Estamos en presencia de una nueva tendencia que permite explicar y buscar la realidad venezolana y latinoamericana a partir de unas bases metodológicas engendradas desde su propio seno hondando la investigación desde la localidad y haga posible la explicación de su dinámica, así como también del contexto nacional y mundial.

    El enfoque geohistórico trasciende para dar explicación con una visión geodidactica de la dinámica del espacio. Rojas, (1992). Afirma.

    La investigación, la reflexión y la acción mediante las múltiples aplicaciones que se van produciendo a través de los espacios geográficos en acción y en base al descubrimiento de nuevas categorías (p3).

    Tal situación obliga a una flexibilidad y evita la conversión del enfoque geohistórico en un dogma. La investigación geohistórica permite comprender la magnitud de los cambios desde una nueva perspectiva, en la que se vincula la externabilidad y la internalidad. Este enfoque no está sujeto a una limitación del problema, sino que incluye la especificidad que se reviste de la totalidad de un en foque global de esta totalidad. En otro sentido este enfoque no particulariza ni excluye.

    En otro ámbito se abordará el componente espacial ciudad y su problemática. Es decir la ciudad como fenómeno espacial desorbitado, generando problema de satisfacción de los servicios públicos esenciales, problemática que se explicará en este trabajo y que es uno de los objetivos que enfoca esta investigación; en lo referente a la desconcentración desconcentrada de la población, mediante eje de desconcentración poblacional en Venezuela.

    Es de resaltar que actualmente la mayor cantidad de la población venezolana vive en centros urbanos; sea en ciudades grandes o pequeñas y la perspectiva indica que seguirá creciendo, minimizando la población rural que está en proceso de contracción cuantitativa, la cual representa un problema de ordenamiento territorial. La inquietud es obvia, esos venezolanos que seguirán emigrando del campo a la ciudad están en capacidad de fundar nuevas urbes organizadas, o se sumarán a la población de las ya caóticas ciudades.

    Esto puede generar el surgimiento de problemas de tipo social y económico en el país como: la inseguridad, la educación, la salud, la alimentación, el desempleo, el deterioro ambiental, la vivienda todos estos en grados extremos. Lo anteriormente expuesto es uno del los objetivos del eje Orinoco - Apure, que apunta al descongestionamiento de la población. Caso especial del área metropolitana, sin duda es el más grave, pues caracas se extiende de norte a sur, este y oeste sin ninguna planificación lo que replantea le necesidad de comenzar de cero en otro punto del país. Durante el marco de la Venezuela agraria y rural, donde el aprovechamiento de nuestros recursos naturales fue mucho más racional a diferencia del tiempo presente, nuestras aguas particularmente las de los ríos se presentaron como verdaderos caminos para comunicar pueblos, como fuente de provisiones para la dieta del campesino como factor de desarrollo comercial y como eje orientador en el establecimiento de vecinos y comunidades.

    Dentro de ese modelo espacial, la cuenca hidrográfica del Orinoco se ofrecía como una riqueza extraordinaria que era necesario conocer y aprovechar. De tal manera la riqueza de este y los demás ríos: Apure, Meta, Arauca y sus tributarios, fueron tejiendo una inmensa red que conectaba una buena parte del territorio venezolano. Hoy día la utilización de estos ríos es de gran importancia tanto en el sentido comercial, suministro de , materia prima, materia procesada, transporte de personas, podría propiciar un impulso en todas estas actividades, no solamente a escala local, regional, nacional si no también a escala mundial.

    Se debe estudiar entonces, la realidad social a través de sus características, dinámicas y contradicciones y en particular lo espacial. Este trabajo responde al estudio evolutivo de los procesos históricos que se han dado y por darse (actualidad) sin perder de vista el enfoque geohistórico. Esta investigación no solamente esta basada en el aspecto geohistórico, si no que dentro de lo metodológico se incorpora: lo documental, lo histórico, lo geográfico y estudio de campo.

    Para desarrollar esta investigación se sugiere un carácter multidisciplinario para cambiar los esquemas investigativos que reducen el campo objeto de estudio; por su rigidez, aplicado al proceso de investigación. El estudio del eje Orinoco – Apure esta enmarcado dentro del contexto geográfico espacial ya que abarca o esta inmerso en el espacio geográfico de varios estados de Venezuela.

    Salazar señala qué: (Febrero 2005).

    El eje Orinoco – Apure como elemento fundamental para la descentralización desconcentrada, sigue manteniendo el horizonte de planificación de ocupación a largo plazo del eje, como elemento fundamental para cambiar el actual patrón de poblamiento y ocupación del territorio por uno más racional y equilibrado.

    Esto significa que uno de los objetivos primordiales, del eje Orinoco – Apure se basa en la integración y ocupación del territorio. Pues el patrón de poblamiento ha generado una deformación en la zona norte costera de Venezuela, en especial la ciudad de Caracas que no soporta la gran cantidad de pobladores y sus ciudadanos ya no soportan el caos que se genera en dicha ciudad. Por otro lado es importante señalar que:

    El instituto nacional de canalizaciones (INC) culminó en el año 2004 el proyecto para ser viable la navegación comercial en el eje Orinoco – Apure, según informó el presidente de este ente oficial capitán de navío Wolfang López Carrasquel (Enero, 6, 2005, p.8).

    El citado plan, según dijo se ejecutaron concretamente en el tramo Puerto nutrias – Boca de Apure, y los estudios hidráulicos para su viabilidad se realizaron en los sectores Boca de Apure – La culebra, El cochino – Manatí y San Fernando. Diario Mayor. (Enero, 6, 2005).

    Este proyecto forma parte de una estrategia coherente para ocupar el territorio nacional a mediano y largo plazo, y de esa manera aprovechar el enorme potencial minero, agrícola, pesquero, forestal y turístico de ese tramo del eje Orinoco – Apure (p.8).

    Lo citado anteriormente da muestra que el eje Orinoco – Apure apunta a la apertura del gran eje fluvial comunicacional, propósito que puede lograrse a mediano y largo plazo. Desde este punto de vista el eje Orinoco – Apure puede ser retomado luego del proceso de desestructuración económica, social y espacial de la Venezuela agrícola con el advenimiento del petróleo.

    Esto da muestra que el elemento antro pico determina una nueva realidad; nos introduce ante una situación que se inscribe a su vez en un proceso factible de experimentar cambios, bien a mediano o a largo plazo por que es histórico.

    El mismo obedece a la determinación social, coordinadora de la función trabajo y de su relación inevitable con los bienes y configuración (fisonómica- paisaje), de su entorno.

    Registro completo este ultimo de esa dinámica – global, la cual reproduce según su rango, las cualidades del hombre como ente antropológico, económico, político, espiritual y en esencia histórico. Tovar, (1986), Afirma.

    Antes de la reevaluación de los transportes y de la afirmación de la navegación marítima en el nivel que a hora conocemos, las barreras naturales continentales oponen a la topografía como factor condicionante, tanto las relaciones como las comunicaciones. Los puntos de aprovisionamiento, los pasos y corredores así lo confirman (p67).

    Esto implica que a pesar de las dificultades el hombre ha mantenido la comunicación e intercambio de diferentes tipos (comercial, cultural, religioso y de otro tipo). De igual manera en nuestra América pre-europea, tanto en el ámbito cordillerano como en el potámico, a si nuestros valles ínter móntanos como nuestras redes fluviales hermanadas a nuestras costas marítimas aseguraron la continuidad e intensidad de las relaciones., el caso del desequilibrio entre el atlántico y la cuenca amazónica, nuestro mar caribe escenario de peso geohistórico. Tovar, (1986), Afirma.

    En perspectiva geográfica de Venezuela se plantea el relieve del país fundamento del soporte natural del territorio, es un elemento positivo en o que toca a accesibilidad y fluidez de las comunicaciones. (p67).

    En este sentido se tipifica a Venezuela como un país no montuoso, con pendientes suaves y desarrollo de superficies planas y bajas. Lo que contribuye a facilitar el proceso de comunicación, de poblamiento y fomentar la dinámica económica a través de las políticas correctivas que pueda tomar el Estado Venezolano debido al relieve de nuestro país a diferencia de otros en el mundo.

    Esto da fundamento al objetivo de ejecutivo nacional, de incorporar e integrar otras regiones, ciudades, localidades y espacios a través de la red fluvial del eje Orinoco – Apure. Diario Mayor (Enero 6, 2005)

    Actualmente se ejecuta el sistema automatizado de recolección y retransmisión de niveles del eje Orinoco – Apure y el estudio hidráulico del caño La Resaca sector Bruzual. (p8)

    Igualmente se actualizaron los parámetros básicos, económicos de las cargas en el eje y el estudio integral del río Portuguesa. También se encuentra en ejecución los mapas de apoyo para la divulgación y promoción del eje y el atlas de comparación de sondeos de los años 20003 – 2004, del río Apure tramo Boca de Apure – San Fernando.

    Pienso que este tipo de integración a través del eje Orinoco – Apure puede darse a mediado o largo plazo. Hay que señalar que esta tiene sus dificultades pues el eje presenta problemas de tipo hidráulico (dragado), de infraestructura, servicios, salud, vivienda, educación y otros. Debido a que todos los espacios que conforman el eje no tienen las mismas condicione de infraestructura, servicios, acceso a la vialidad, transporte y otros.

    Como señala López Carrasquel al hacer el balance de la gestión durante el año 2004 se realizó un mantenimiento al canal de navegación del Lago de Maracaibo, para asegurar el transporte en condiciones seguras y confiables de los buques de gran calado. Apuntó el funcionario, que esta vía de navegación, que se localiza en las inmediaciones de las islas San Carlos, Pájaros y Zapara, se había afectado por el encallamiento de la motonave El Exportador. Suceso ocurrido en el año 1998.

    En lo atinente al parque naval se han recuperado varias dragas (La Guayana) en la que se desembolsó 1,2 millardos de Bolívares. El citado equipo se encuentra en plena ejecución en el canal del Orinoco, después de un exitoso proceso de mantenimiento realizado en la República de Cuba. En la draga Catatumbo también se realizó un mantenimiento cuya inversión alcanzó aproximadamente 3,4 millardos de Bolívares, esto da muestra que el eje Orinoco – Apure no está paralizado. Diario Mayor (Enero 6, 2005).

    Para finales del mes de Enero de 2005 será llevado a dique la draga Río Orinoco, cuyos trabajos de mantenimiento correctivo tienen un costo de 1,6 millardos de Bolívares (p8).

    Esto significa que los trabajos se están desarrollando en el eje Orinoco – Apure, a pesar de las dificultades que ha tenido el ejecutivo nacional y los demás entes involucrados. López Carrasquel anunció que este año se proyecta ejecutar el estudio para mejorar el balizaje y señalización con nuevas tecnologías en los diferentes canales de navegación, con una inversión aproximada de 7 millardos de Bolívares.

    Esto demuestra la viabilidad que el estado venezolano hace para contribuir no solo a la generación de empleos, sino también a la dinamización de las actividades económicas, comerciales, turísticas y hasta de tipo ecológicas en el sentido de poder hacer estudios mediante el acceso a los diferentes lugares de los ríos Orinoco y Apure.

    De lo expuesto anteriormente otro objetivo primordial del eje Orinoco – apure es el sistema de interconexión de los espacios, que conforman a dicho eje y dinamizar las actividades productivas para aprovechar el potencial de los diferentes recursos que se encuentran en los distintos espacios del eje.

    Es de destacar que desde tiempos antiguos ha existido una constante búsqueda, para comunicarse no solamente en el sentido social, sino también como trasladarse de un lugar a otro a través de las distintas vías de comunicación

    y de otros medios. Es importante destacar que los descubrimientos geográficos del siglo XVI, son una consecuencia de esas vías de comunicación y de esos medios de transporte que fueron utilizados para un propósito o fin.

    Es conveniente señalar que el hombre ha estado en la búsqueda de nuevos horizontes y rutas para trasladarse de un lugar a otro. Por consiguiente las vías de comunicación fluvial han representado a escala mundial, nacional, regional y local, la interconexión entre las distintas partes del planeta. Es conveniente señalar que esta interconexión se presenta por diversas necesidades que el hombre tiene, en su relación hombre–sociedad-naturaleza. Esto nos refleja la importancia de las vías fluviales para establecer un proceso dinamizador de cada uno de los espacios geográficos.

    Muestra de la importancia de las rutas y vías de comunicación, por ríos y mares fue el proceso de ocupación realizado por los españoles a nuestro continente (América) y específicamente a Venezuela. En el ámbito de la geografía venezolana se cuenta con una variedad de rutas fluviales, que hacen posible la articulación e interrelación de los contextos espaciales, hidrográficos, nacionales, regionales, locales, latinoamericanos y mundiales; los cuales forman parte de esa dinamización del quehacer cotidiano del hombre.

    En la actualidad y desde tiempos anteriores, uno de los principales ríos de Venezuela que fue y es utilizado, como una de las rutas mas importantes para la comercialización fluvial y otras actividades que se realizaron y se realizan por esta arteria vial como lo es el río padre de Venezuela "El Orinoco" el cual está conectado a otras rutas fluviales como: Apure, Barinas, Delta Amacuro, San Cristóbal, Amazona, Monagas y Bolívar los cuales forman parte del eje Orinoco – Apure.

    Salazar 2005, señalar que.

    La nueva Junta Directiva de CORPOANDES, tiene intenciones de explotar los yacimientos de fosfato existentes en el Táchira, para la fabricación de fertilizantes y su distribución en las zonas agrícolas del país, planteándose la vía acuática y fluvial como la mas económica para llegar a ella.

    Esto indica que el eje Orinoco – Apure, como elemento fundamental para la descentralización desconcentrada de la población, sigue manteniendo el horizonte de planificación, de ocupación a largo plazo. La ocupación futura del eje Orinoco – Apure es un elemento fundamental para cambiar el actual patrón de poblamiento del territorio por uno más racional y equilibrado que el desarrollado hasta el presente.

    Esto significa que el eje Orinoco – Apure además de ser un importante eje fluvial permitirá la ocupación e integración de los espacios que se encuentran desarticulados en dicho eje. A través del Plan de Desarrollo Nacional 2001-2007 y políticas implementadas como los Núcleos de Desarrollo Endógeno, Los SARAOS y las ZEDES las cuales complementarán este proceso de integración poblacional.

    CAPÍTULO I

    ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL EJE ORINOCO - APURE

    Como un oráculo, los mitos indígenas lo avizoraban: el río Orinoco como principal medio de transporte de esta tierra de gracia. Dice una leyenda que Amalivaca, el creador, al rehacer el mundo quiso transformar el inmenso eje fluvial: "si las aguas fuesen hacia arriba y hacia abajo, las gentes no tendrían que cansarse tanto navegando contra la corriente y podrían subir y bajar con más facilidad. A Vochi le pareció buena la idea y los dos se pusieron a trabajar con todas sus fuerzas, mayor que las de ningún ser humano, para conseguir su propósito; pero aunque lo intentaron durante mucho tiempo, no pudieron lograrlo, y entonces hicieron que las corrientes bajaran de las montañas hacia el mar y que el viento soplase del mar a la montaña; para que no fuese tan difícil a los hombres remontar el Orinoco".

    Quizás éste sea el primer antecedente de lo que hoy se llama eje Orinoco-Apure y que está en la agenda presidencial de Hugo Chávez Frías como una de las prioridades. Pero sin duda, no es la primera vez que se habla de desarrollar la zona ni tampoco la primera vez que se hace.

    Sin embargo, fue en el siglo XX cuando empezó a notarse claramente que, mientras el norte del país se poblaba cada vez más, el sur estaba ausente de los proyectos de desarrollo. Hacia 1950 comienzan a buscarse alternativas para sacar el hierro hacia el exterior. Fue en 1977, con la creación del Ministerio del Ambiente que se constituye la Oficina del eje Orinoco. En 1990 es cuando se crea el Programa Orinoco-Apure con rango de Dirección General.

    El eje Orinoco - Apure fue incorporado como una de las bases del Noveno Plan de la Nación, y pretende promover el desarrollo dentro de una concepción ambientalista, e integrar un territorio que está aislado y despoblado, a pesar que es rico en recursos naturales. Este desarrollo contribuirá a poblar la frontera, pues la única forma es generar empleo y crear los servicios básicos. Todo el proyecto se basa en una red fluvial que cruza la región, que puede ser un medio de comunicación para contribuir con el comercio y dar salida a los productos de la zona.

    Hace algún tiempo, el desarrollo implicó un deterioro de las cuencas hidrográficas, a las que se le da maño de las cuencas, produjo el deterioro de los causes fluviales, lo que aumentó la cantidad de sedimentos y bajó el nivel de agua. La navegación fluvial comenzó a disminuir desde ese entonces. Cuando se desarrollaron las carreteras y transporte terrestre se hizo artificialmente competitivo por las subvenciones al combustible.

    Las comunidades beneficiadas con las primeras acciones son Ciudad de Nutrias, El Baúl, Bruzual, San Fernando, Sosa, El Obispo y Guasdualito, entre otras localidades de los dos estados.

    Antes de la conquista española, la orinoquía fue uno de los centros más poblados por los indígenas, junto a la zona andina y costera. A mediados del siglo XVII, los jesuitas realizaron largos recorridos fluviales. El área fue tomada en cuenta por la compañía Guipuzcoana, que fomentó la agricultura en las cuencas del apure y el Arauca.

    El Orinoco fue considerado por Simón Bolívar de gran importancia estratégica. En 1817, El Libertador decretó la libre navegación por el río y su apertura al comercio exterior.

    Hacia la primera mitad del siglo XIX, el uso del eje Orinoco-Apure para actividades comerciales era una realidad. En Puerto Nutrias y Guasdalito se consumía harina de Kentucky (Estados Unidos) y se mobilizaba tabaco, añil, café, cueros de res, cacao y algodón desde Barinas al exterior. No solo se movió el comercio, tampoco faltó el tráfico ilegal. Los ríos se utilizaban para conducir lastropas durante la Guerra Federal. Hacia finales del siglo pasado transitó gran cantidad de buques, por lo que el Estado creó la Compañía Americana de Transportación por Vapor en Venezuela. Incluso se movilizaron pasajeros por este eje fluvial hasta que surgieron otros medios de transporte en la región. (Mireya Tabuas, 10 de marzo, 1999, p. C/2).

    De 1818 datan testimonios que dan cuenta de la naciente estructura comercial de Puerto Nutrias. Cincuenta años más tarde estaba convertido en la importante plaza mercantil con influencia en pueblos de Barinas, Apure, Táchira, Mérida y Portuguesa. El transporte anual de productos desde ese puerto hasta Ciudad Bolívar era dinámico. Se trasladaban cargas de café, algodón, tabaco, cueros de res, pieles de venado. En aquel tiempo, tal como se pretende retomar ahora, la posición geográfica lo colocó como llave de la Provincia de Barinas y primer puerto de negocios y de enlace con la Provincia de Guayana.

    Puerto Nutrias, colindante con el Municipio Bruzual del estado Apure, tiene una población entre fija y flotante, estimada entre 30.000 y 40.000 habitantes. (Leal, Adela. 1º de junio, 1999. p. D/12.). Esto muestra la potencialidad comercial y de transporte que esta región ha tenido desde mediados del siglo XIX.

    Briceño. (1993), Afirma.

    El río Orinoco y sus afluentes, pusieron en contacto varios conjuntos regionales. Así fue durante la época colonial y la relación entre la Provincia de Barinas, de la Nueva Andalucía y la de Guayana y así se mantuvo hasta las primeras décadas del siglo XIX, cuando todavía para viajar desde Ciudad Bolívar a Caracas, la mejor ruta seguía siendo la del río y la mar. (p.5.).

    Ello correspondía a un ordenamiento espacial en el cual muchos centros regionales tuvieron vidas propias independientes de la Caracas, tal era como Ciudad Bolívar, como puerto fluvial más importante en el Orinoco. La segunda mitad del siglo XIX fue el período durante el cual ese eje fluvial tuvo mayor movimiento comercial, así lo deja ver el gran interés que hubo por parte de políticos, particulares y extranjeras, por introducir barcos de vapor y de controlar las compañías que monopolizaban los medios de transporte. De la misma manera, durante este período se consolidaron los puertos que sirvieron de centros regionales, como Ciudad Bolívar en el Orinoco, San Fernando y Puerto Nutrias en el Apure. Al mismo tiempo se afianzaron las casas comerciales que servían de intermediarias entre los productores locales y capitalistas exteriores.

    Dentro del marco de una Venezuela agraria y rural, el aprovechamiento de nuestros recursos naturales fue mucho más racional.

    A diferencia del tiempo presente, nuestras aguas, particularmente la de los ríos, se presentaron como verdaderos caminos para comunicar pueblos, como fuentes de provincia para la dieta del campesino y del indio como factor de desarrollo comercial y como un eje orientador en el establecimiento de vecinos y comunidades.

    La utilización de los ríos se realizó en diferentes escalas de relaciones, tanto con los centros locales como con el resto del país.

    Para referir caso específico el comercio entre los llanos de Barinas y de Apure, de los ríos Arauca y Meta, como áreas fundamentales del hinterland del puerto de Ciudad Bolívar. Así mismo el comercio costanero desde Ciudad Bolívar hasta La Guaira y hacia el mercado de ultramar. (Briceño, 1993, p.6). Lo que representa la dinámica comercial de ese espacio fluvial.

    Hasta el inicio de la Guerra Federal, 1859 – 1863, los cueros de res y el tabaco, son los renglones más representativos de esta actividad comercial.

    Entrando en los años sesenta, hubo un lapso de indefinición en el cual empieza a realizarse la explotación del oro, que luego alcanza su auge entre 1870 y 1886.

    Dentro de otro ámbito, el Orinoco se prestó como medio de penetración al contrabando. Durante el siglo XVII y XVIII, dadas las dificultades de doblamiento y desguarnecimiento en que se encontraba el río Orinoco, el conjunto fluvial integrado por éste y más afluentes llaneros, fue escenario de las constantes incursiones de aventureros, piratas, contrabandistas, especialmente holandeses y algunos comerciantes, quienes lo veían como la ruta más expedita y menos costosas, para sacar hacia la Guayana Holandesa, el Atlántico y Las Antillas los productos provenientes de los llanos de Barinas, Apure, Meta, Casanare y las Misiones de Guayana.

    El signo definidor del comercio de este tiempo fue el contrabando en sus diversas modalidades, paradójicamente favorecido por la propia legislación española, que prohibía el libre comercio entre las provincias y establecía medidas absurdas como aquellas que obligan a usar determinados puertos de salida sin considerar las verdaderas condiciones geográficas que pesaban en la dinámica comercial de las colonias.

    Tal fue el caso de Barinas, que se vio obligada en sus comienzos a sacar el producto a través del Lago de Maracaibo, usando los puertos de Gibraltar y San Antonio, en viaje riesgoso y de alto costo, pues suponía atravesar la cordillera andina por la difícil ruta de los callejones y las piedras. Posteriormente se le impuso la salida por Puerto Cabello, en la Provincia de Venezuela, ignorando las dificultades que representaba cubrir un viaje por la llanura, en la época de lluvias, que era precisamente la de mayor tráfico comercial.

    En este tipo de tráfico participaron ingleses, daneses y holandeses, lo que representa una incursión de diversos países en el comercio ilegal por las aguas del espacio fluvial venezolano.

    Es de destacar que la comunicación se realizaba por la Boca Grande de los Navíos del río Orinoco. Muchas fueron las denuncias que se hicieron sobre este comercio ilegal, algunas de ellas desde la Provincia

    de Cumaná, otras provenientes de Trinidad y aún desde la Provincia de Venezuela, pues se tenían noticias ciertas de que en barcos y lanchas se transportaban grandes cantidades de tabaco de Barinas por el Apure y el Orinoco a la Guayana. Esto significa que durante los siglos XVII y XVIII existió un constante movimiento de navegación, ya sea de tipo indebida pero que en realidad muestra que los ríos Orinoco –Apure y otros afluentes formaron parte de un espacio fluvial para el comercio y otro tipo de actividades.

    También "el proceso de desarrollo de las relaciones comerciales interregionales, viene a ser la fundación de Villa de San Fernando en 1778" (Briceño, 1993, p. 34.). Un eslabón muy importante que permitirá unir esa cadena

    que comenzaba en Torunos, a orillas del río Santo Domingo, pasaba por Nutrias en el Apure y llegaba a Angostura, para luego buscar salida al mar hacia el mercado más inmediato en el Caribe, Guayana o hacia Europa. Dicha fundación respondía a la necesidad que estaba planteada desde mucho tiempo atrás, de resguardar el paso del río. Para ello se escogió precisamente el punto de confluencia de la Portuguesa con el Apure, como el lugar más estratégico para mantener el control de las embarcaciones que subían y bajaban en esa ruta comercial.

    Torunos fue durante el siglo XVIII y aún en épocas posteriores el puerto de la ciudad de Barinas. Situado a las orillas del Santo Domingo, a una de 4 a 5 leguas de la ciudad, se desempeñó como el puerto de enlace de la producción del área próxima a Barinas con el río Apure y Orinoco.

    Briceño, (1993), Afirma

    "Como hemos dicho el último tercio del siglo XVIII había sido el momento más fructífero del doblamiento de los llanos de Apure y Barinas, así como el arraigo para el hato ganadero". (p. 36).

    Las relaciones de exportación seguían fundamentándose principalmente en la venta de tabaco cura seca, pero dentro de los parámetros regionales ya empiezan a ser significativos los cueros de res y

    la carne salada; las mulas continuaban siendo objeto de este comercio aunque en menor proporción que los renglones anteriores.

    El tabaco se mantenía como cultivo más importante de la provincia de Barinas, localizado en tierras del río Masparro, La Cruz, Nutrias, Obispo, Barinitas, Pagüey, Pedroza, Terrazas de Calderas, Mesas del Curay y Morromoy donde se producía el de mejor calidad.

    Así como en otras poblaciones vecinas como era Guanare, Araure, pertenecientes a la provincia de Venezuela y parte de cuya producción seguramente, también salía por el Orinoco a través de los ríos Guanare, Portuguesa y Apure.

    Briceño, (1993), Afirma.

    Entre estas rutas, de acuerdo a la información recabada hasta ahora, consideramos que por lo menos hasta fines del siglo XIX fue la del Orinoco la más importante y la que tuvo mayor volumen de exportación por estos renglones, tanto por concepto del comercio legal como del contrabando. (p. 39).

    La segunda mitad del siglo XIX se presenta en el país como un período lleno de dificultades y de crisis, tanto en la vida económica como en la política. A escala regional, el espacio que hemos denominado fluvial, integrado por las tierras bañadas por los ríos Orinoco, Apure y sus afluentes, que se venían estructurando desde los siglos anteriores sobre la base de una actividad comercial interregional, ejercida a través de estos ríos, también se encontraba seriamente afectada por los mismos problemas y carencias del resto del país.

    La Guerra de Independencia interrumpió por algún tiempo, el proceso de consolidación de la economía que se venía generando en esos espacios fluviales.

    Briceño, (1993). Afirma:

    Es de señalar que además de Guayana, el resto del espacio que hemos llamado fluvial, lo formaban los llanos de Barinas y Apure, para mediados del siglo XIX regados por el río de este mismo nombre y sus afluentes. (p. 42).

    Su producción iba en una buena parte dirigida hacia el Puerto Angostura, para buscar salida hacia el mercado europeo, norteamericano y del Caribe.

    Por otra parte, las condiciones geográficas que orientaban los llanos, con una marcada estacionalidad lluviosa, abundantes precipitaciones, por lo menos durante seis meses del año, entre mayo y octubre; periódicas inundaciones que cubren casi todas las sabanas, se hizo muy difícil en esta zona la construcción y el mantenimiento permanente de los caminos por tierra, llegando al punto de que, en el período llamado por los llaneros ("invierno"), las comunicaciones, tanto a caballo como por carretera, eran casi imposibles y la única forma de trasladarse de un lugar a otro era por medio de los ríos o de los caños. Por esta razón, en los llanos occidentales, hasta principios del presente siglo, cuando se comienzan a construir algunas carreteras, los ríos fueron las formas naturales utilizadas para mantener la comunicación y el comercio, tanto a nivel intrarregional como interregional, impidiendo de esa manera que dicho conjunto permaneciera en completo estado de aislamiento, por lo menos durante un período del año.

    Por ello insistimos en afirmar que la condición de fluvialidad, fue un factor fundamental en la integración del espacio llanero en este caso, que le imprimía un carácter muy peculiar a muchas de las actividades económicas, de poblamiento y manifestaciones de la vida cotidiana. Ella, determinó por muchos años la transhumancia del ganado, le dio un acento de improvisación a las viviendas llaneras y condicionó la existencia misma de los pueblos.

    Por esa causa, las comunicaciones desde los llanos hacia el centro se presentaron en el pasado muy difícil, irregular y costoso. A pesar de estas dificultades, las autoridades mediante la legislación siempre trataron de favorecer la ruta de los llanos hacia el centro o hacia Maracaibo; sin embargo, la realidad geográfica se impuso y en la práctica fue la vía del Orinoco la más utilizada, aunque en muchos casos se hiciera en forma ilegal.

    Dentro del contexto de estudio se tomará de una forma específica el puerto de Ciudad Bolívar y su hinterland, para construir la explicación histórica del espacio fluvial y las relaciones comerciales y las actividades productivas, que ofrecía Guayana para mediados del siglo XIX. El Puerto de Angostura funcionaba básicamente como un centro de distribución de

    los productos que llegaban de las provincias vecinas, antes que de los pueblos del interior de la misma Guayana.

    Esta provincia, a pesar de tener inmensos recursos naturales, se presentaba como un área de muy baja producción agrícola. Los renglones comerciales que permitieron mantener la explotación como lo eran la sarrapia y el balatá, se daban espontáneamente, sin que su población tuviera que hacer mayor esfuerzo para obtenerla.

    De la misma manera ocurrió con el oro, el cual fue explotado con las técnicas más rudimentarias. Se impuso el saqueo y la rapiña y su tráfico sirvió solamente para enriquecer a capitalistas extranjeros.

    Por ello no es de extrañar que a pesar del auge de esos productos, Guayana, para fines del siglo XIX, permaneciera tan pobre y despoblada como en los siglos anteriores.

    Francisco Michelena y Rojas en 1857 afirma que Angostura es el centro de comercio con todo el interior de la República. (Briceño, 1993, p. 63). Pero los frutos que se exportan, todos, excepto una insignificante cantidad de 8 a 10 mil pesos, valor de ciertas industrias de los indígenas del Alto Orinoco, ninguno procede de este río, ni de la Guayana propiamente dicho, todos son de las provincias internas cuyas vías fluviales los conducen al río Apure y de éste a Angostura a donde se hacen las transacciones. Angostura depende, para una manutención de los comestibles que le vengan de Barcelona, Cumaná o por la vía de Apure. Es decir, su actividad comercial dependía del aporte que le hacían las tierras vecinas de los llanos a través de sus ríos. Buena parte del hinterland del puerto de Angostura, sobre un área que casi coincide en su parte occidental con la cuenca del Orinoco. Se extiende hasta el piedemonte andino, por toda la llanura bañada por los ríos Apure, Arauca, Meta y sub-afluentes; y se prolonga por Colombia a través de los llanos de Casanare y hacia el Departamento de Boyacá hasta Orocué.

    La parte oriental de los llanos constituye como aparte, por cuanto ellos tuvieron varias salidas hacia el mar, a través del río Guarapiche y del San Juan; por el Unare hacia Píritu; y por Cumaná y Carúpano. Sin embargo, el área más al sur orientó un comercio especialmente de ganado, hacia el Orinoco, buscando salida por Boca del Pao, Soledad y Barrancas.

    En el espacio guayanés, los pueblos situados en las márgenes del río

    Orinoco y Caroní, las sabanas de Upata y las tierras del Yuruary formaron parte de este hinterland.

    De esa manera Angostura se presenta por la segunda mitad del siglo XIX, como el puerto fluvial más importante, que movilizará una buena porción del flujo comercial de las provincias Barinas y Apure; del territorio que hoy forman Cojedes, Portuguesa, Guárico, parte del sur de los llanos orientales y márgenes del Orinoco, hasta el Yuruary, tanto en su dinámica interior como en el intercambio hacia el exterior.

    Para mostrar de una manera más concreta se realizará una esquematización de esta dinámica, tomando como columna vertebral los ríos y puertos de enlace y tránsito; así como puertos y centros de acopio integradores de esta red.

    1.- Eje Central:

    1.a.- Orinoco:

    Angostura (al este), Puerto Tablas – Upata – Barrancas – Piacoa (al oeste), Almacén – Moitaco – Las Bonitas – Caicara – La Urbana – San Fernando de Atabapo.

    1.b.- Orinoco – Apure:

    Arichuna - San Fernando – Apurito – Puerto Nutrias – Guasdualito.

    1.c.- Orinoco – Arauca:

    Hasta El Amparo.

    2.- Eje secundario:

    El Apure y sus afluentes:

    (Con centro en San Fernando y Puerto Nutrias).

    a.- Río Portuguesa:

    Camaguán – La Unión – Guadarrama – La Florida.

    b.- Río Guanare:

    Arismendi – Guanarito – Guanare.

    c.- Río Masparro:

    Libertad

    d.- Río Santo Domingo:

    El Real – Torunos.

    e.- Río Canaguá:

    f.- Río Pagüey.

    Si intentamos delimitar el área de influencia en los llanos occidentales, tendríamos como puntos extremos: Guasdualito – Barinitas – Guanare – Ospino – Acarigua (puertecito de Payara a 15 Km. Del pueblo) – Araure – Agua Blanca – El Baúl – La Unión – Camaguán-

    Luego al sur: El Amparo – Arauca – Orocué – San Fernando de Atabapo.

    Hacia los extremos las relaciones se van haciendo menos definidas y generalmente estos puntos tienen amplios intercambios con otros centros nodales pertenecientes a regiones diferentes como lo es el caso de Acarigua, Agua

    Blanca, Araure, conectados a su vez con Barquisimeto y Carabobo; El Baúl con el centro; Barinitas con Mérida; Guasdualito con el Táchira.

    Esta articulación se puede comprender mejor en la medida que conocemos la dinámica del comercio interregional.

    4. A.- Comercio exterior:

    a.- Por los ríos Orinoco – Apure y sus afluentes.

    Los pueblos y circuitos comerciales. Puerto Nutrias y San Fernando como centros locales en el siglo XIX.

    El puerto de Angostura como ya hemos señalado, funcionó como gran centro de acopio y distribución en un intercambio regional que tuvo las siguientes direcciones:

    - Comercio interior Orinoco adentro.

    - Comercio costanero y de Costas orientales – Pampatar –

    cabotaje. Cumaná – La Guaira.

    Briceño, 1993. Afirma.

    Para referirnos al primero seguiremos los registros de la prensa local sobre las entradas y salidas de las embarcaciones en este puerto (p. 67).Podemos concretamente, darnos cuenta de las verdaderas.

    Dimensiones y de la calidad de dicho intercambio. A título ilustrativo insertamos algunas de estas informaciones, pues resulta mucho más elocuente que cualquier otro comentario.

    Encontramos para el año 1847 en el semanario El Compilador, que circulaba los sábados, la siguiente relación de entrada al puerto durante casi un mes:

    Junio 3:

    Balandra "Eloisa, patrón Justo Geldez, de Cabruta con 850 quintales de carne salada, 180 cueros de res al pelo, 200 cachos de res.

    Junio 4:

    Lancha "Petra", su patrón Saturnino Guerrero, de Camaguán con 375 cueros de res, 2000 cueros de venado, 1 zurrón de añil, 10 fanegas de maíz, 5 damesanas de manteca de puerco.

    Junio 5:

    Lancha "Africa", su patrón Matilde Salcedo, de Nutrias con 886 cueros de res, 208 cueros de venado, 619 sacos de café, 25 sacos de cacao, 5 zurrones de añil.

    Junio 8:

    Lancha "Josefa María", su patrón Luis Carmona de Arauca, con 819 quintales de carne salada, 154 cueros de res al pelo.

    Junio 9:

    Lancha "Apure", su patrón José Porra, de San Fernando con 2600 cueros de res al pelo, 600 cueros de venados, 300 damesanas, 52 damesanas de manteca de puerco, 65 bateas y damesanas de aceite de palo.

    Lancha "Orinoco", su patrón José Porra, de San Fernando, con 2600 cueros de res al pelo, 600 cueros de venado, 300 damesanas, 52 damesanas de manteca de puerco, 65 bateas y damesanas de aceite de palo.

    Junio 11:

    Lancha "Antonia", su patrón José Antonio Vela, de San Fernando con 640 quintales de carne salada en tasajo y 200 cueros de res al pelo.

    Lancha "Josefina", su patrón Juan Torres, de Nutrias, con 1000 cueros de res y 15 sacos de harina.

    Junio 13:

    Lancha "Narcisa", su patrón Pedro Marín, de Camaguán, con 3.300 cueros de res al pelo, 760 cueros de venado, 5 cueros de tigre, 1 zurrón de añil, 2 sacos de café y 12 medias suelas.

    Lancha "Victoria", su patrón Juan Bacilio Ortiz, de Nutrias, con 3139 cueros de res, 25 cueros de venado, 44 sacos de café, 1 saco de cacao y 10 zurrones de añil.

    Junio 14:

    Lancha "Polk", su patrón Manuel Carrillo, de Camaguán, con 2600 cueros de res al pelo, 830 cueros de venado, 17 fanegas de arroz, 50 ristras de ajo, 24 medias suelas y 12 cuentas de jabón.

    Junio 16:

    Lancha venezolana "Pequeña", su patrón Jacinto Moreno, de Cafifi, con 80 arrobas de azúcar, 6 arrobas de bocadillos, 17 tapas de suela, 70 zaleas, 7 mulas y 1 caballo.

    Nótese que estas embarcaciones procedentes de diferentes lugares,

    Camaguán, San Fernando, Nutrias, traían casi exclusivamente productos destinados a la exportación, tales como cuero de res y de venado, cacao, añil, café, tabaco, carne salada, tasajo y algunos otros como plátano, ocumo, maíz que se enviaban a Trinidad. Los productos de consumo local eran especialmente maíz, manteca de puerco y de tortuga, papelón, gallinas, cazabe.

    De la misma manera el flujo desde Angostura hacia el interior, estaba dominado por los productos de importación y por la sal que se tría desde las costas orientales.

    Para San Fernando, patrón Saturnino Guerrero, con mercancía de caldo y sal.

    Para Nutrias, con harina, sal, licores, medicinas, pólvora.

    Para Guanare, Lancha "Josefa María", de Miguel Leal, con sal, licores y loza.

    Características similares registran información otros periódicos de la época, como el Coreo del Orinoco, en 1855, El Centinela de Oriente, en 1783, El Orden, en 1870, en éste se señalan los nombres de las casas comerciales que recibían la mercancía en Ciudad Bolívar. Entre otras firmas tenemos: J. M. Perfetti, Winnenwinter y C.A., B. Krohny C.A., Pedrique y Machado, J.B. Dalla-Costur e Hijos, Clemente Salom, J. Wülff, J. Laveaux y C.A., Blohm Krohn y C.A.

    Esta información hemerográfica deja ver con detalles el amplio radio de acción de este comercio. Los datos vienen de maitaca, La Urbana, Soledad, Piacoa, Carona, Borbón, Puerto Tablas, Apurito, Arauca, Orocué, Cabruta, Macareo, Pao, El Potrero, Santa Cruz, además de los centros más conocidos que ya se han mencionado.

    Las tendencias destacadas para este momento hasta los años setenta se mantiene en la década del último tercio de siglo. Para ese momento llama la atención el aumento de registros sobre las entradas y salidas de embarcaciones de diferentes tipos, procedente de Barrancas. En curiaras, botes, balandras, entran a Ciudad Bolívar plátano, arroz, ocumo, auyama, cueros de cunaguaro, de tigre, bálsamo de copaiba, provenientes de ese lugar.

    Como resultado del intercambio de estos pueblos durante el siglo XIX, se dio un proceso de conformación de conjuntos y subconjuntos regionales, nacionales a través de las vías fluviales y los caminos carreteros, usados éstos últimos en época de verano, entre los cuales podemos establecer cierta jerarquización en función de la acción de distribución y acopio que algunos de ellos ejercieron. De esta manera Angostura, situada a las orillas del río Orinoco y como puerto habilitado tanto para la exportación como para la importación, con una intensa dinámica comercial, se constituye en el centro de primera jerarquía en esta red Inter-regional.

    Le siguen en segundo orden, San Fernando de Apure y Puerto Nutrias, luego encontramos El Baúl en la confluencia del río Cojedes y El Tinaco. Asimismo en categorías menores actuaban, generando su propio espacio de relación, una serie de pequeños pueblos que a su vez servían de puertecitos o estaban cerca de embarcaderos para sacar los productos del lugar.

    Los pequeños pueblos situados en las márgenes del río Orinoco, funcionaron en su mayoría como puntos de escala, para suministrar leña a los barcos en la travesía y ocasionalmente como embarcaderos. Solamente Barrancas será centro local con un radio de acción mayor en los llanos del sur de Monagas, desde donde se trasladaba ganado; asimismo Las Tablas actuará como puerto para las tierras adentro del Carona y Upata.

    En el río Apure y sus afluentes también se encuentran varias localidades

    ejerciendo esas mismas funciones, así tenemos: en el río Apure: Arichuna, Apurito, Santa Catalina, San Vicente, Bruzual, Quintero.

    En toda esta red fluvial y de intercambio comercial, destacan Puerto Nutrias y San Fernando de Apure como puntos nodales en el área, a la vez que de enlace con la urbe – puerto de Ciudad Bolívar.

    Puerto Nutrias, será para mediados del siglo XIX el centro de distribución más importante del sector occidental de los llanos de Barinas. Situado a orillas del río Apure vino a desplazar a la vieja ciudad de Nutrias, que había desempeñado en épocas anteriores el papel de almacén de la producción vecina.

    La vida de ese pequeño pueblo gira en torno al comercio con Guayana directamente, el cual está basado principalmente en productos de exportación procedentes del Alto Apure, piedemonte Andino de Barinas y de las tierras de Masparro. Por allí salía café, tabaco, algodón, añil, cueros de res y de venado; de la misma manera que entraban mercaderías extranjeras, traídas desde el puerto de Ciudad Bolívar.

    La importación de Puerto Nutrias, en el siglo XIX se puede medir por el gran interés que se puso desde la década del cuarenta, por implantar una línea de vapores que realizara el tráfico regularmente con Ciudad Bolívar.

    Hasta ese momento, la comunicación por vía fluvial se había mantenido por embarcaciones pequeñas que demoraban entre 40 y 50 días. Esta ruta se abrió para los vapores a partir de 1849, pero sería en las últimas décadas del siglo, cuando se agiliza y adquiere mayor regularidad. Para los años setenta viajan los vapores "Nutrias", "San Fernando" y "Héroe", luego vinieron "Masparro", los cuales hacían hasta tres viajes al mes, cuya duración era de 70 horas en bajada y 60 en subida.

    Según informe de Vespasiano Ellis, Ciudadano norteamericano, interesado en obtener el monopolio de los vapores, el comercio entre Ciudad Bolívar y Nutrias en los años cuarenta alcanzaba un monto de unos 2.500.000 duros anuales y sobre el transporte decía que por lo menos, unas 500 embarcaciones hacían el viaje de subida y bajada por el río cada año.

    Todo lo anteriormente expuesto pone de manifiesto que el transporte fluvial representó para algunas ciudades y pueblos de Venezuela la manera más fácil y rápida para establecer relaciones comerciales y de otro tipo a través de la red fluvial Orinoco – Apure y sus afluentes.

    Se ha planteado en lo anteriormente expuesto, una visión del contexto histórico geográfico de los ríos Orinoco y Apure basado en el desarrollo de las actividades comerciales durante los siglos XVII, XVIII y la segunda mitad del siglo XIX.

    Ahora se abordará la parte del Eje Orinoco - Apure

    El Eje Orinoco – Apure

    Este eje se conoce en el Ministerio de Transporte y Comunicaciones con el nombre de Plan Nacional de Infraestructura, pero en Cordiplan se llama Plan de Desarrollo regional. El nombre original, según Fernado travieso, uno de sus "coordinadores" es el Primer Plan de Desarrollo Territorial. Contradicción que genera la incertidumbre a quien pertenezca la idea inicial, por lo que es llamado "El proyecto de los múltiples padres".

    Abordando otro aspecto, el mencionado eje Orinoco - Apure pretende la división territorial de los estados actuales. Estos pasarían a ser nueve regiones.

    Se estarían retomando nuevas ideas que se desecharon por irrealizables. Punto de vista éste no compartido por los dirigentes, voceros y representantes gubernamentales, quienes esgrimen que el plan cambiará la concepción que se tiene del proceso descentralizador, implantando lo que ha llamado una "descentralización desconcentrada" garantizando el poder del gobierno central, dejando la capacidad para dirigir sus actividades productivas.

    La división político territorial no es cónsona con el desarrollo, es antiquísima y obedeció a intereses caudillescos, dice José Luis Pacheco, Viceministro de Transporte y Comunicación (MTC) (1999, p. 22). Este eje pretende la estimulación de tres áreas o ejes de desarrollo (oriental, occidental y Orinoco-Apure), que para funcionar necesitan, un soporte territorial diferente: los estados no se compaginan con el proyecto de desarrollo que el gobierno quiere impulsar.

    El sentimiento que existe en el gobierno, y del Primer Mandatario, que es el principal promotor: cambiar la división político territorial, coincidiendo en esto con Antonio Guzmán Blanco y Juan Vicente Gómez, quienes enarbolaron la misma bandera de modificación, pero obtuvieron resistencia. territorial diferent

    Desde otro punto de vista, "la reactivación de las corporaciones de desarrollo regional es volver sobre figuras superadas, que se probaron en Venezuela y que fracasaron. Dependían económicamente del Estado central y cuando éste fue incapaz de mantenerlas, dejaron de hacer cosas importantes; expresa Rosa Amelia González (1999, p. 22), investigadora del Centro de Política pública del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA).

    Por otro lado, el gobierno con su plan del Eje Orinoco – Apure, llevará al desarrollo concentrado en Caracas a Barinas y Apure o Táchira, resolviendo así parte del grave de concentración.

    Desde otra óptica, la crítica que emite Buenaño insiste que hay un desequilibrio en la distribución de la población y de los recursos y que el proceso de descentralización no está dando resultados como está planeado.

    Dentro de este contexto ya empezó a realizarse el eje occidental Maracaibo – San Cristóbal y el eje oriental Porlamar – Cumaná – Ciudad Guayana.

    En estas zonas no sólo se estimulará el aspecto económico, inversiones en industrias, generación de empleo, estímulo a la agricultura, sino que se desconcentrarán funciones que por años se han mantenido.

    Revista Primicia Julio 20, (1999)

    Se habla de trasladar al Ministerio de Agricultura y Cría donde podrá ocupar otro lugar del territorio, ejemplo, el dinero que se genere no se concentrará en Caracas sino en las regiones para generar un impacto positivo en ellas e impedirá que la población siga desplazándose hacia la capital, contribuyendo a la miseria que existe hoy en día. (p. 25).

    Por otra parte, Negrón, si nos embarcamos en un programa de esta magnitud, correremos el riesgo de perder el tren del progreso y va a ser difícil recuperarlo si se piensa en políticas claras de ordenamiento.

    Este plan no se había realizado porque es muy costoso a largo plazo y estudios exhaustivos para ver donde dirigir la inversión e ir haciendo ajustes. te que hay Buenaño ado en Caracas a Barinas11111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111

    Para materializar el objeto de la investigación se tocará el aspecto del doblamiento. La localización de la población en el continente americano y apuntar sobre la reflexión de la distribución de la población y el ordenamiento territorial desde los tiempos de la conquista hasta el auge petrolero. Su comportamiento y

    repercusión dentro del contexto geohistórico.

    El poblamiento y la localización de la población en el continente americano

    El poblamiento de América desde la fase de la conquista, hasta nuestros días, ha respondido a un mismo modo de producción. De ahí la manera específica de distribución y localización humana que nos caracteriza.

    La población europea de los primeros tiempos se integra en nuestro

    continente, como es sabido, a partir del siglo XVI, mediante el asalto a las poblaciones indígenas y la toma de posesión de sus tierras.

    Santaella, (1980), Afirma.

    En este proceso la franja litoral del Atlántico recibe mayor afluencia de pobladores que van a consolidar con el tiempo las mayores concentraciones americanas. (p.147).

    Este océano define el contacto directo entre las metrópolis de entonces y sus colonias americanas, mientras que el Pacífico adquiere importancia en la medida en que España busca el camino hacia las Indias Orientales a través del territorio mexicano de California, sobre el mismo paralelo astronómico Chino-Japonés.

    La característica poblacional de fachada marítima jamás ha desaparecido,

    Santaella, (1980), Afirma:

    si comparáramos carta de la distribución espacial de la población para los siglos XVI hasta el presente, observaríamos la misma tendencia. (p. 148). Es decir, la ocupación poblacional desde tiempos anteriores se viene reflejando de una manera lineal.

    En nuestros días cuando se pretende proyectar la población hacia espacios internos del continente. Se precisa la práctica de una buena política de planificación económica-social satisfactoria a toda sociedad. Sin embargo, asistimos a una realidad como el caso del éxodo constante de poblaciones interioranas rurales, hacia las ciudades localizadas en las vertientes marinas como consecuencia de políticas con tendencia a invertir preferentemente en es estas últimas localidades.

    En Venezuela, establecer la relación espacio-sociedad- dependencia nos

    llevó a discriminar dos estructuras dominantes: la estructura espacial seccionada (Colonia – fines del siglo XIX) y la centralizada (1950 a nuestros días). Entre ellas, el espacio de la Venezuela del petróleo.

    La explicación de la espacialidad de cada estructura entran en juego las fuerzas externas e internas que permiten definir la modalidad de dependencia que ha adoptado el país. Las primeras están orientadas por la evolución del capitalismo en sus diferentes fases (mercantilista, industrial y monopolista).

    Las segundas se producen bajo las condiciones concretas de utilización del espacio por los grupos nacionales. Ceballo, (1999)

    En la estructura espacial seccionada, la forma espacial dominante es la hacienda o plantación (grandes y mediana escala). En la "centralizada", es el país. Su estudio impone una visión de conjunto nacional. Esto nos conduce a apreciar la íntima relación entre el objeto del espacio su producción histórica (p. 18).

    A tal efecto, la periodización que se ha adoptado para delimitar en el tiempo las dos estructuras surge del estudio conjunto de la estructura económica–social dominante y de la organización espacial correspondiente. Tal perspectiva de estudio conduce a delimitar la estructura "seccionada" desde mediados del siglo XVI hasta mediados del siglo XIX, que abarca desde el período colonial hasta el republicano. Esta estructura corresponde a la conformación de áreas que funcionan alrededor de un puerto, estableciendo una relación permanente entre la unidad de explotación, la ciudad como centro de distribución y el puerto.

    Los cambios políticos no inciden en la estructura espacial, por el contrario, el movimiento independentista consolida a los blancos criollos, clase que fue formada apoyada en la apropiación privada de la tierra, valorizada por la explotación intensiva de la fuerza de trabajo bajo la forma de esclavitud y semifeudal, y que al igual que la vieja nobleza peninsular a fines del siglo XVIII dispone de una serie de privilegios jurídicos en el orden económico-social.

    Dentro del marco de estudio de la investigación, están presentes diversos factores, que necesitan ser objeto de estudio. Para buscar fortalecer desde todos los ángulos los planteamientos de dicha investigación. Pues el objeto de investigación representa o está representado dentro de un contexto geográfico diverso. Para comenzar a desglosar se tomará como temática de abordaje apuntar sobre la reflexión de la distribución de la población y el ordenamiento territorial desde los tiempos de la conquista hasta el auge petrolero. Su comportamiento y repercusión dentro del contexto geohistórico.

    Tanto la distribución del espacio, como la aglomeración en ciudades, estaban sujetas a la decisión del hombre a través de las actividades capaces de sustentar y elevar el nivel de vida de los pobladores.

    Chen-Yi-Chi, 1978), Afirma:

    Se tomará como base para el estudio los siglos XVI, XVII, XVIII, las dos décadas del siglo XX. Durante este período el poblamiento venezolano sufrió algunos cambios, pero de poca magnitud se fundaron las primeras "ciudades" en áreas donde vivían los indígenas o en lugares donde aparecían riquezas minerales o que podían considerarse como un bastión de conquista y defensa. (p. 53).

    Por otro lado la consolidación de la conquista se realizó a través del desarrollo agropecuario alrededor de las ciudades anteriores o recientemente fundadas. Donde la expansión de! comercio exterior en los siglos XVIlI y XIX ) convirtió la economía, basada en la agricultura de subsistencia, en la plantación comercial, lo que contribuyó a fortalecer las ciudades costaneras y los centros de producción de artículos exportables.

    La independencia y las luchas internas modificaron significativamente el patrón de ocupación espacial hasta cuando se iniciaron los primeros esfuerzos por interconectar las zonas de producción y las ciudades por medio del transporte terrestre.

    En cuanto la población indígena:

    VIX Área cultural de los otomacos, integrado por los otomacos, guauros, taparita y yaruros.

    X Área cultural de la Guayaría, integrado por los guaicas/ guáyanos, araucas y los pariagotos.

    Aproximación del investigador Miguel Acosta Saignes. (Chen-YI- Chi, 1978, p. 54)

    ÁREAS DE MAYOR POBLAMIENTO

    Se estima que el territorio estaba poblado/ en el siglo XV, por medio millón de indígenas, distribuidos de una manera desigual. En las regiones montañosas y costaneras la densidad era mayor con respecto a las aldeas diseminadas de relativa estabilidad.

    En los llanos profundos, la densidad era muy baja e inestable por e! nomadismo. En la costa del Lago de Maracaibo, en los afluentes de los ríos, tales como Arauca, Portuguesa, Apure, Santo Domingo, Guripa, Uñare, Caroní, Cojedes y otros.

    La población indígena era seminómada y por tal motivo la densidad era intermedia. Es interesante anotar que este patrón de doblamiento permanece válido hasta el siglo XX y porque no el XXI, ya que la región montañosa y costanera sigue teniendo mayor densidad y los piedemontes están relativamente más poblados que los llanos. La creación de ciudades petroleras e industriales, no llegó todavía a alterar sustancialmente ese patrón precolombino.




    PERIODO COLONIAL

    Este periodo abarca tres siglos de historia. Los españoles fundaron

    ciudades y desarrollaron actividades agrícolas de subsistencia y posteriormente, de exportación. Ambos hechos consolidaron el pobiamiento gradual del territorio nacional.

    La historia de la colonización y su consolidación se divide en tres grandes fases,

    A) Búsqueda de perlas y minerales preciosos.

    B) Agricultura y ganadería de subsistencia,

    C) Agricultura y ganadería de exportación,

    Es de destacar que durante el siglo XVI se inició con tres actividades dominantes: pesca de perlas, búsqueda de oro y caza de esclavos. Ninguna de esas actividades nómadas contribuyó al poblamiento del territorio.

    La población total a fines del siglo XVI, llegaba apenas a unos trescientos mil habitantes de los cuales unos 1.500 a 2.000 eran blancos y de origen heterogéneo. La distribución geográfica era la siguiente:

    Provincia de Venezuela 100.000 indios

    Oriente - llanos 150.000 indios

    Macizo Guayanés 50.000 indios

    Los negros recientemente introducidos, los pardos, los zambos y mulatos no eran muchos: unas 50000 almas en total. Por otro lado la agricultura y ganadería de subsistencia y el poblamiento.

    La segunda mitad del siglo XVI se fundaron núcleos. Había tierra fértil, agua abundante y una población indígena a los alrededores. Al mismo tiempo se

    presentan tres sucesos de relieve: trata de los esclavos negros para suplir la falta de "industria" de los amerindios, la depredación constante de los piratas y la iniciación formal del comercio, principalmente contrabandistas. Estos hechos perduraron durante el siglo XVII.

    Se desarrolla rápidamente una agricultura y ganadería de subsistencia tanto como para sus propios habitantes como para el de las islas del caribe. Imperó el sistema de producción de encomienda.

    Los cultivos principales en las encomiendas, a mediados del siglo XVII, maíz, trigo, caña, yuca, legumbres, algodón, cacao y tabaco, ambos productos de exportación, se localizan en tierras bien definidas: tabaco en los alrededores de Barinas y Guanare, mientras que el cacao se cultivaba en las zonas húmedas y boscosas de la costa caribe, Valles Centrales, Valles de Yaracuy y Cuenca del Lago de Maracaibo.

    El trigo que se cultivaba en el Valle de Aragua, Tuy, Barquisimeto, se limitó finalmente a la región de los Andes. El Puerto de Gibraltar, considerado de gran importancia por su interconexión con el Zulia, en el sentido comercializador de diversos rubros agrícolas y pecuarios de vital importancia para la subsistencia de la región.

    Este puerto fue fundado en 1952, sirvió como puerto lacustre de trasbordo hacia Maracaibo.

    En el ámbito de la ganadería se extendió a través de todo el territorio. Los primeros hatos aparecieron alrededor del Lago de Valencia, en 1555-1560; en Guárico y Apure, en 1548; en Calabozo, en 1547. Se criaban caballos, vacas, cerdos, etc.

    De acuerdo con Rosemblat la estimación de la población se eleva, en la segunda mitad del siglo XVIII a 360,000 habitantes, divididos en los siguientes grupos:

    INDIOS................„...„„.......280.000

    BLANCOS.........................,.30.000

    NEGROS.,...„.„......................30.000

    MESTIZOS.......................... 20.000

    MULATOS.......................... 20.000

    Se observa en el cuadro la preeminencia de la población indígena por encima de los demás grupos poblacionales.

    La Agricultura y Ganadería de Exportación y el Poblamiento

    A partir de segunda mitad del siglo XVIII ya se había iniciado el cultivo comercial destinado principalmente a la exportación contrabandista. La caña de azúcar, el tabaco y el algodón fueron los primeros cultivos que habían de ser productos de subsistencia, pero era el cacao el producto que ejerció mayor influencia en el desarrollo socioeconómico de la época colonial, su permanencia sufrió cuando se introduce el café, que resiste mejor el almacenamiento.

    En el siglo XVIII la ganadería se extendió prácticamente por todo el

    territorio especialmente en los llanos. Existían unos 40 hatos con 300.000 vacunos en las llanuras de Guanare, Cojedes y Apure, numeroso ganado se encontraba también en las tierras de Barcelona, Guayana, Barinas, Lara, Maracaibo y de los Andes.

    Entre 1700-1728 solo cinco barcos llegaron desde España trayendo mercancías. Los comerciantes de Guipúzcoa obtuvieron en 1742 el privilegio exclusivo para comercializar con Venezuela y extendieron rápidamente sus servicios en Maracaibo, Cumaná, Margarita, Trinidad, Orinoco, etc. El poblamiento del territorio a fines del siglo XVIII,

    estaba claramente definido. Los negros con sus amos (criollos blancos o mestizos) se dedicaban fundamentalmente a la agricultura cultivando predominantemente cacao, caña, tabaco, añil, para la exportación, y otros productos para el consumo interno.

    La Independencia y la Ocupación Espacial

    Pese a los hechos perturbadores de la producción agrícola y el comercio exterior, tales como la guerra napoleónica en España, la guerra de independencia y posteriormente las guerras civiles, partir de las mismas décadas, que coincidían con el surgimiento de la actividad petrolera.

    Según datos censales de la población no son precisos para apreciar con exactitud. Sin embargo, la comparación entre 1873-1920 parece indicar que los llanos perdían su población en cifras absolutas, como consecuencia del paludismo y de otras enfermedades endémicas.

    Las regiones que acusaban la más elevada densidad demográfica eran las mayores en desarrollo de producción agropecuario. La producción de Caracas que comprendía los Valles de Caracas. Del Tuy, de Aragua y de Barlovento, ocupaba el primer lugar. Esta área ha mantenido siempre la primicia y sigue manteniéndola en nuestros días.

    El Impacto de la Economía Petrolera y el Poblamiento

    La década de los años veinte del presente siglo fue decisiva para que el petróleo modificase completamente el panorama económico del país. Las actividades agrícolas tradicionales se estancaron mientras que la industria petrolera creció vigorosamente. Esta expansión contribuyó de un lado a un fuerte desplazamiento de la población y de otro lado a un mejoramiento de las obras de infraestructura y sanitarias. El impacto petrolero sobre la distribución de la población puede medirse a través del cambio en la ocupación espacial y del aumento de la tasa de crecimiento demográfico.

    La concentración demográfica puede considerarse como consecuencia del estancamiento de la economía agrícola, ocasionando por auge el petrolero, mientras que el aumento de la tasa de crecimiento demográfico ha de considerarse como el resultado del mejoramiento de la salud.

    Expansión Petrolera y Proceso de Concentración Demográfica

    Si los inicios de las concesiones petroleras se remontaban a la primera década del siglo, su expansión se produjo únicamente hacia fines de la segunda guerra mundial. De acuerdo con las estimaciones de Federico Brito Figueroa, la prospección petrolera entre 1916-1921 movilizó directa e indirectamente unas 31.285 personas activas, de las cuales 10.425 eran de origen rural y 21.285 de origen urbano.

    Esta cifra alcanzó en 1950 unos 45.000 trabajadores petroleros directos. Por otra parte, lo importante no es el empleo sino el empleo indirecto derivado de la expansión petrolera. "La esperanza de encontrar un empleo petrolero o de vender algún bien o servicio a los trabajadores petroleros y compañías petroleras provocó un fuerte desplazamiento interno de la población hacia los centros petroleros, creando con ello un marcado desequilibrio en la distribución poblacional.

    En efectos los distritos donde se desarrollaba alguna actividad petrolera recibieron flujos migratorios sin precedente formándose nuevas ciudades o fortaleciendo las existentes.

    Chen-Yi-Chi, (1978), Afirma:

    Los distritos Baralt, Bolívar y Maracaibo del estado Zulia, los distritos Simón Rodríguez, Sotillo y Freites del Estado Anzoátegui, el distrito Falcón del Estado Falcón y el Distrito Infante del Estado Guárico fueron los principales beneficiarios de la migración petrolera. (Pág. 68).

    Expansión Petrolera y Crecimiento Demográfico

    Además de los efectos económicos y sociales ocasionados por la expansión petrolera en los centros urbanos de la zona de operación, la hacienda pública recibió un impulso sustancial aumentando sus ingresos de 104 millones en 1960. El Estado se ha orientado, como era obvio, a transferir una parte importante de estos recursos hacia sectores menos desarrollados, especialmente hacia la construcción de las infraestructuras viales, sanitarias y educativas. La erradicación de las enfermedades endémicas y el mejoramiento de los servicios de salud han tenido una relación directa con el crecimiento poblacional.

    Mientras la tasa de natalidad ascendió de 31,8% en 1910 al 45,9% en 1969,

    la mortalidad para las mismas fechas descendió sistemáticamente del 21,3% al 7/5%, lo que indica un crecimiento vertiginoso del 10,5% al 38,4% en 1910 respectivamente.

    Influencia del Auge Industrial y el Nuevo Patrón

    de Ocupación Espacial

    El auge industrial de las últimas décadas ha sido el producto de la expansión petrolera y de la política de sustitución. Si bien el estado, a través del crédito y del fomento directo, ha impulsado decisivamente el crecimiento industrial, el sector privado, especialmente el extranjero, ha realizado un programa industrial extraordinario vigoroso contando con el apoyo oficial.

    Estas nuevas industrias, orientadas hacia el mercado interno, se localizaron inicialmente en Caracas y posteriormente en otras ciudades especialmente en el Valle de Aragua. Lo que condujo a un crecimiento diferenciado de la población tanto desde el punto de vista regional como desde el punto de vista urbano. Las ciudades y las regiones con mayor crecimiento de empleo industrial son las que pudieron atraer un número mayor de industrias y de inmigrantes.

    OTRO FACTOR EL CRECIMIENTO DIFERENCIADO DE LA POBLACIÓN POR ENTIDADES FEDERALES

    Chen- Yi- Chi, (1978). Afirma:

    Si bien la explotación petrolera suscitó fuertes desplazamientos poblacionales creando nuevas ciudades, el auge industriad contribuyó, sobremanera, a crecimiento diferenciado de población por entidades federales. Esta diferenciación se manifestó a través de la discrepancia en cuanto a su tasa de crecimiento entre 1960-1961 y entre 1961-1971. (p. 72).

    Entre 1936 y 1950, periodo de gran auge petrolero, los Estados que conocieron un crecimiento demográfico superior al promedio nacional,

    podían clasificarse en los siguientes grupos:

    (a) Estados petroleros: Anzoátegui, Zulia, Monagas.

    1. Estados donde se inició algún proceso industrial.
    1. Estados con nueva orientación agrícola: Apure, Lara, Portuguesa y Territorio Federal Amazonas.

    Entre 1950-1971, periodo de auge industrial, los Estados que crecieron más rápidamente que el promedio nacional, podían clasificarse en los siguientes grupos:

    (a) Estados petroleros, donde se inició el proceso de industrialización:

    Zulia, Anzoátegui. Estos Estados perdieron su impulso petrolero.

    (b) Estados donde se concentran las nuevas industrias: Distrito Federal, Miranda, Aragua, Bolívar, Carabobo.

    (c) Estados donde se intensifican las actividades agrícolas: Barinas, Portuguesa.

    Comparándolas tasas anuales de crecimiento demográfico entre el

    período 1936-1950 y 1950-1971 se puede observar:

    (a) Los Estados Monagas (petrolero), Apure, Lara y Territorios (agropecuarios) descendieron por debajo del promedio nacional.

    (b) Mientras los Estados Miranda, Aragua, Carabobo (industrial) y Barinas (Agropecuario) ingresaron en el grupo con tasa de crecimiento superior al promedio nacional.

    (c) Algunos Estados tradicionalmente agrícolas empezaron a recuperarse durante periodo de 1950-1971, tales eran Cojedes, Guaneo y Yaracuy.

    Desde el punto de vista de equilibrio espacial, el crecimiento demográfico ha sido más estable durante el periodo 1950-1971 que entre 1936-1950.

    De las ocho regiones, cuatro han tenido entre 1950 y 1971 una tasa superior de crecimiento que la del promedio nacional y cuatro una tasa inferior. La región Guayana por el crecimiento vertiginoso de Ciudad Guayana ha tenido una tasa más elevada que todas las demás regiones: el 5,05% anual 1950 1971. el proceso de industrialización, ganaba peso relativo de la población mientras que las otras lo estaban perdiendo.

    Los movimientos migratorios constituyen un proceso normal del hombre en búsqueda e mejores condiciones para su existencia. Emigran desde las zonas pobres a las ricas, desde las más pobladas a las menos pobladas.

    Chen- Yi- Chi, (1978), Afirma:

    El cambio acelerado de la estructura de producción capitalista acentuado la diferencia entre la economía de subsistencia del sector agrícola y la economía progresiva de otros sectores. De esta forma las ciudades se convirtieron en zonas más atractivas mientras que el campo se hizo cada vez más repulsivo. Las migraciones del país son movimientos esencialmente rural-urbanos, ya que las actividades urbanas son más productivas que las rurales. ( p.76).

    Si bien es cierto, que la estructuración del espacio depende de la localización del asentamiento humano, no menos cierto es que, una economía no industrial, esa localización depende a su vez recíprocamente de la dotación de recursos. Es por ello que el asentamiento humano siempre estaba vinculado, con la disponibilidad de recursos naturales, tierras fértiles, cacería abundante,

    transporte fácil, agua sin problemas, etc.

    Otro aspecto fundamental que se explica en su contexto histórico por la dotación desigual de los recursos naturales y de las facilidades de acceso es la ocupación diferenciada del territorio nacional.

    Así las tierras agrícolas, los recursos mineros, los puertos marítimos, lacustres y fluviales constituyen variables que modelaron históricamente el desarrollo de los asentamientos humanos en forma

    Concentrada o dispersa.

    Desde otro punto, de vista las industrias conexas con la actividad extractiva ocasionaron mayor diferencia en el desarrollo regional. Además del petróleo existen explotaciones recientes de gas natural y de mineral del hierro. Este último provocó la aparición de Ciudad Piar y especialmente el campamento de Puerto Ordaz como centro de operaciones. Pero el desarrollo de Ciudad Guayana no se debe a los minerales traídos por ferrocarriles, sino al aprovechamiento de los mismos y a otros factores industriales, por lo tanto, su desarrollo debe ser explicado por factores exógenos que permitieron un proceso de ovimientos esencialmente rurat<111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111integración y no por la presencia de recursos mineros y de energía.

    Los bloques formados durante el siglo XVIII y XIX (llámense regiones)

    eran:

    > Caracas - La Guaira

    > Valencia - Puerto Cabello

    > Maracaibo Región Andina

    > Barquisimeto Tucacas

    > Ciudad Bolívar - Cuenca del Orinoco.

    Estas regiones, formadas inicialmente por los elementos naturales señalados anteriormente, fueron fortalecidas por acciones exógenas. Los ferrocarriles de finales del siglo XIX eran destinados a evacuar con mayor rapidez los productos procedentes de los hinterlands hacia los puertos marítimos lacustres.

    La bonanza petrolera permitió que se complementara el sistema vial carretero, integrando las diferentes regiones forjadas a través de la historia del desarrollo territorial.

    Es de destacar el papel tradicional de las vías fluviales y la que en el desarrollo regional se redujo paulatinamente desde los años 30 y llegó a desaparecer en la economía la segunda mitad del siglo XX.

    El poder político administrativo como centro de decisión siempre ha intervenido en la modelación del desarrollo regional. Esta intervención se acentúa cuando el poder político está reforzado por el poder económico. En este caso, el Estado a través de sus inversiones, influye definitivamente sobre dicho proceso de desarrollo regional.

    Es por ello que el proceso histórico de desarrollo regional y de las ciudades no puede desligarse del sistema político-administrativo ya que este último ha dado pautas a diferentes modelos de poblamiento, a veces contrarias a la lógica económica de las decisiones tomadas. Aunque "Richard M. Morse no estaba muy de acuerdo con el relato de Henri Pirinne de que las ciudades latinoamericanas fueron fundadas como punto estratégico de asalto hacia los campos y minerales, al menos es evidente que algunos centros de poblamiento si fueron creados y

    sostenidos por las razones político-militares para consolidar el poder conquistador y para minimizar los peligros de devastación por parte de los indígenas.

    Chen- Yi- Chi, (1978), Afirma:

    En otras palabras estas ciudades no eran originalmente centros de convergencia comercial y de servicios aunque posteriormente cumplieron estas funciones. (p. 102).

    Esto indica que las ciudades fueron creadas con un sentido estratégico para la dominación y control de los pueblos y ciudades conquistadas por los españoles.

    CAPÍTULO II

    PROYECTO DE DESARROLLO EN EL EJE ORINOCO APURE

    Tovar, (1986), afirma:

    La estructura de la superficie del globo en nuestros días - ofrece una imagen abigarrada, de intensa heterogeneidad; es la réplica de las vicisitudes que conforman la historia de los pueblos. La faz terrestre registra una situación crítica; preocupante por la cantidad, calidad y grado de las soluciones que exige., (p. 37).

    Esta cita es motivo para comenzar a desarrollar los aspectos del Eje Orinoco Apure. El objetivo de estudio de este eje está basado en los parámetros de ordenación territorial y evaluar la potencialidad como alternativa de desarrollo capaz de mitigar progresivamente los desequilibrios generados por el proceso de ocupación centro-periferia, vigente en el territorio venezolano. En este proyecto se formulan un conjunto de objetivos operacionales y se definen criterios de desarrollo. Se determina el área del proyecto por la agregación de tres espacios funcionales potenciales. Los existentes corresponden a las poblaciones de San Cristóbal, San Fernando de Apure y Ciudad Bolívar – Ciudad Guayana.

    Los potenciales serían los de Bruzual - Puerto Nutria, Cabruta – Caicara y Mapire – Las Majadas.

    Se hace un diagnóstico de cada uno de los espacios funcionales destacando los aspectos relativos a población, recursos naturales, el sistema urbano y la base económica.

    Se enumeran y describen los principales factores condicionantes del área del proyecto. Se incluye un inventario de los proyectos agrícolas, agroindustriales, forestales, industriales y mineros existentes o programados en función de los objetivos del proyecto Orinoco Apure.

    Se presenta el futuro del Eje Orinoco Apure a través de una visión tendencial y una imagen alternativa. Adicionalmente se incluye un anexo relativo a los aspectos jurídico-institucionales, otro sobre transporte en el área del proyecto y un tercero con fichas de proyectos agrícolas, agroindustriales y forestales.

    OBJETIVOS DEL PROYECTO ORINOCO APURE

    Objetivo General

    Las actividades económicas en Venezuela han originado el patrón de doblamiento que presenta en la actualidad. Para ello se propone un eje de desarrollo alterno al norte costero, aprovechando las facilidades de desarrollo alterno al norte costero que ofrecen los ríos Orinoco – Apure, como factores de enlace de un conjunto de factores de recursos naturales que deben ser puestos en valor pues su enorme potencial puede constituir la base de un proceso elevado de crecimiento económico auto sostenido, capaz de inducir un cambio en el patrón de asentamientos humanos del país. (Bases para el Estudio del Eje Orinoco-Apure como Factor de Ordenamiento Territorial. 1984, p.6 (pt). Serie Informes Técnicos D6PDA/IT/194).

    Por otro lado, el desarrollo del polo industrial de Guayana constituye un avance en la estrategia propuesta.

    Así mismo, la transformación de San Cristóbal en metrópoli regional del sur occidente determina el otro extremo del eje en referencia.

    Tovar, (1986) Afirma.

    La presión demográfica de las sociedades apoyadas en el campo, se resolvió en migraciones y una distribución en el sentido de la "extensión". Esto no ha sido el caso de las que ha generado la "Gran industria". El paralelismo "Industrialización" – "Urbanización" es un fenómeno único y relativamente de la historia de la humanidad. (P 40).

    Se puede decir entonces que el objetivo general del eje Orinoco – Apure es:

    El desarrollo de un programa para el aprovechamiento de las potencialidades del eje fluvial Orinoco-Apure y de las áreas aledañas que ordene las actividades productivas y sociales inductoras de un proceso de doblamiento que corrija las deficiencias del actual patrón de ocupación nacional.

    En consecuencia, hay que tener claro que se propone una acción a largo plazo, que irá tomando forma en la medida que las actividades productivas y sociales que se vayan emplazando a lo largo del eje, y dentro de su área de influencia, se consoliden y generen un proceso dirigido de asentamientos humanos. (Bases para el Estudio del Eje Orinoco-Apure como Factor de Ordenamiento Territorial. 1984, p. 8). Serie Informes Técnicos D6PDA/IT/194).

    No cabe entonces confundir tal con la conveniencia requerida convencionalmente para adelantar un proyecto de desarrollo, como sería el caso de un aprovechamiento hidráulico, un complejo industrial o una explotación minera. Los programas de esta naturaleza constituyen un medio determinante para alcanzar la finalidad perseguida, pero por importante que sean, no representan un objetivo en sí mismo. Esta es una característica que surge precisamente del enfoque ordenador que se ha dado al eje.

    El objetivo general del proyecto se compatibiliza necesariamente con los objetivos nacionales del Sistema Nacional de Planificación, donde el propósito central se desglosa a su vez en cinco finalidades. (CORDIPLAN. VI Plan de la Nación. 1981 – 1985, 1982).

    a.- Mejorar las condiciones y calidad de vida.

    b.- Incrementar la eficiencia de la economía.

    c.- Racionalizar la ocupación del territorio.

    d.- Fortalecer la identidad nacional en sus variantes regionales y locales.

    e.- Incrementar la organización y la participación de la población en el mejoramiento de sus condiciones y calidad de vida.

    Objetivos Instrumentales Principales

    Se definen como objetivos instrumentales principales, aquellos coadyuvantes lograr el objetivo general del proyecto. Estos objetivos instrumentales son básicos para la determinación de los criterios de desarrollo que a su vez permiten la evaluación y jerarquización de los proyectos y de las medidas político-institucionales requeridas para alcanzar el objetivo fundamental del proyecto.

    Los principales objetivos instrumentales, por ser parte del objetivo general, pueden a su vez presentarse de acuerdo a las cinco finalidades señaladas en la forma siguiente: (Bases para el Estudio del Eje Orinoco-Apure como Factor de Ordenamiento Territorial. 1984, p. 8 (pt). Serie Informes Técnicos D6PDA/IT/194).

    a.- Mejorar las condiciones y calidad de vida. La concentración demográfica del país a lo largo del sector norte-costero ha disminuido las oportunidades de escogencia ofrecidas a la población, cuya maximización es la esencia de la planificación. El desarrollo del Eje Orinoco-Apure puede ser un factor que contribuya a aliviar las presiones de toda índole en las grandes ciudades del centro del país.

    Por lo tanto se define como objetivo social:

    Tovar, (1986) Afirma.

    La Venezuela contemporánea que se acostumbra a llamar "petrolera" crea un espacio donde la población y riquezas se concentran en una minoría de localidades y que extienden – por oposición- la pobreza en el resto del territorio". (p. 71).

    Esto implica que el desarrollo del Eje Orinoco-Apure sea capaz de ofrecer alternativas de localización demográfica en condiciones adecuadas para garantizar una calidad de vida satisfactoria, disminuyendo así las presiones actuales sobre los grandes centros urbanos existentes en el sector norte-costero.

    b.- Incrementar la eficiencia de la economía. El eje fluvial en sí mismo tiene un enorme potencial de desarrollo, constituido fundamentalmente por la hidro-electricidad, las posibilidades de navegación, los atractivos turísticos, la pesca fluvial, entre otros. Igualmente existen abundantes recursos naturales en las áreas aledañas del eje, en consecuencia el objetivo económico es:

    Estimular al máximo el aprovechamiento racional de las potencialidades del eje fluvial y de los recursos naturales de sus áreas aledañas. (Bases para el Estudio del Eje Orinoco-Apure como Factor de Ordenamiento Territorial. 1984, p. 9 (pt). Serie Informes Técnicos D6PDA/IT/194).

    c.- Racionalizar la ocupación del territorio.

    Con el fin de configurar un eje de desarrollo es necesario localizar a lo largo de él un con junto de actividades económicas y sociales que generen un proceso de doblamiento. En consecuencia el objetivo de ordenación territorial se establece como:

    Promover la ocupación del territorio a lo largo del eje fluvial de manera que se cree progresivamente un eje de desarrollo alternativo al sector norte costero.

    d.- Fortalecer la identidad nacional en sus variantes regionales y locales.

    El proceso de sustitución de importaciones que ha motorizado la economía venezolana durante los últimos 25 años, se ha caracterizado por una fuerte dependencia tecnológica. Por otra parte, la abundancia de capital ha permitido la adquisición de la mejor tecnología disponible a nivel mundial, sin considerar la capacidad de los recursos humanos del país para captar esa tecnología. Es evidente que este proceso ha contribuido al crecimiento del país, pero no a su verdadero desarrollo. Es por ello que el Proyecto Orinoco – Apure deberá fijar como su objetivo de identidad nacional.

    Arzolay, Julio 1997.Afirma

    Las identidades nacionales se fragmentan en identidades grupales transnacionales y subnacionales, derivado, por un lado de la incapacidad de los gobiernos nacionales de intervenir en el ámbito económico y social y, por otro, de la resistencia y/o promoción de los grupos culturales, religiosos, étnicos u otros de raigambres socio históricas como respuesta a la estructuración de un poder central mundial que ha homogenizado, en gran medida, los procesos económicos y tiende hacia la homogenización de los procesos políticos, sociales y culturales, de valores y sistemas de creencias. (p. 69).

    Este es motivo de que el proyecto Orinoco – Apure debe contribuir al desarrollo tecnológico del país mediante la utilización de tecnología nacional cuando ello sea posible o tecnología foránea adaptable al medio venezolano.

    e.- Incrementar la organización institucional y la participación de la población en el mejoramiento de sus condiciones.

    Paralelamente a los programas de inversión que se formulen para el desarrollo o consolidación de proyectos, es necesario instrumentar medidas que estimulen las reformas administrativas requeridas para facilitar las actividades que conduzcan al desarrollo del eje.

    El exagerado centralismo administrativo determina que la toma de decisión en los organismos del Estado se realice en la capital, introduciéndose demoras y trámites innecesarios e impidiéndose que a nivel local y regional se desarrolle la capacidad gerencial requerida. Por tanto, el proyecto deberá:

    Propiciar las reformas administrativas requeridas para agilizar la consolidación del eje y estimular la creación de una capacidad local para gerenciar su desarrollo.

    Objetivos del apoyo

    El conjunto de objetivos principales instrumentales se encuentran reforzados por un grupo de objetivos de apoyo, clasificados para su presentación según sus fines sean económicos, de ordenación e institucionales.

    a.- Objetivos de apoyo con fines económicos.

    - Fijación del excedente económico:

    Los esfuerzos del desarrollo regional, que se han venido adelantando hasta el presente en el país, no han obtenido los resultados deseados, entre otras razones porque los excedentes económicos que se producen en las actividades regionales van a fortalecer los polos tradicionales de desarrollo, específicamente la Región Capital y los demás centros urbanos del eje norte-costero. Por consiguiente, el proyecto Orinoco-Apure deberá:

    Contribuir a la fijación a lo largo del eje el excedente económico producido por las actividades que se realicen en su entorno. Lo que hoy promueve el Gobierno Nacional como desarrollo endógeno.

    • Maximizar la eficiencia económica:

    En un país como Venezuela, en donde la disponibilidad de capital para la

    inversión tiende a hacerse cada vez más escasa, es necesario el tratar de maximizar la eficiencia económica de los proyectos. Por lo tanto, el proyecto Orinoco-Apure deberá:

    Estimular al máximo la eficiencia económica de las inversiones que en él se realicen, siempre que ello sea compatible con los otros objetivos planteados.

    b.- Objetivos de apoyo con fines de ordenación.

    - Transporte y comunicaciones a lo largo del eje:

    El eje de desarrollo implica la existencia de eficientes Inter.-relaciones entre los centros de actividades ubicados en el eje, a través de adecuados sistemas de transporte y comunicaciones. Es evidente, que la vía fluvial deberá convertirse en el medio de transporte preferente para el acarreo de cargas pesadas a distancias relativamente largas (mayores de 300 Km.). Sin embargo, el eje fluvial deberá estar reforzado por vías carreteras paralelas para cubrir los tramos cortos; por rutas aéreas para el transporte rápido de pasajeros y del correo, y por interconexiones adecuadas con las carreteras troncales y vías férreas para su integración con el resto del territorio nacional.

    La vialidad y transporte son elementos esencialmente ordenadores del territorio. A los fines de la estrategia territorial, es necesario garantizar un sistema vial que permita la conexión entre los diferentes centros poblados. Por su parte, un sistema multimodal de transporte integrará el territorio nacional, horizontal y verticalmente, uniendo eficientemente las fuentes de materia prima , los centros de producción, los centros de consumo y centros de comercialización.(Equilibrio Territorial. Líneas Generales del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social de la nación. 2001 – 2007, p. 137).

    Asimismo se requiere aumentar la demanda de estos servicios a través de actividades complementarias a lo largo del eje para fortalecer las Inter.-relaciones entre sus centros de actividades.

    • Incorporación de la variable ambiental.

    El proyecto Orinoco-Apure se basa en el aprovechamiento de las potencialidades del eje de sus áreas aledañas. Este aprovechamiento debe estar en armonía con la conservación del ambiente, lo cual es especialmente procedente por su condición de incidir sobre extensas áreas de territorio en donde la intervención humana ha sido muy pequeña y extiende ecosistemas frágiles. En consecuencia, el proyecto Orinoco-Apure deberá incorporar la dimensión ambiental en su planificación y desarrollo.

    Morín. 1998. Afirma

    La rotulación y el arrancado de árboles en miles de hectáreas contribuye al desequilibrio hídrico y la desertización de las tierras; los grandes monocultivos eliminan los pequeños moños policultivos de subsistencia, agravan la carestía y determinan el éxodo rural y la barraquización urbana. (Morín. 1998, p. 194).

    Así como también lo que concierne a la utilización de las máquinas y los mecanismos inhumanos de ellas.

    La falsa racionalidad triunfa sobre las tierras y otros espacios. Las apresuradas concentraciones parcelarias, el asfaltado de los caminos el urbanismo que sólo pretende neutralizar la superficie del suelo, la pseudo-funcionalidad planificadora que no tiene en cuenta las necesidades no cuantificables y no identificables, por medio de custionarios, todo ha multiplicado los arrabales de viviendas baratas y las nuevas ciudades se convierten rápidamente en islotes de suciedad, de degradación, de despersonalización, de delincuencia.

    e.- El objetivo de apoyo con fines de orden institucional:

    - Defensa y seguridad nacional:

    La debilidad de la presencia venezolana en áreas fronterizas próximas al

    eje, el hecho que la verdadera salida de Venezuela al océano Atlántico lo

    constituya el Orinoco, son variables geopolíticas que deben ser tomadas en cuenta en el desarrollo del proyecto Orinoco-Apure. (Bases para el estudio del Eje Orinoco-Apure como Factor de Ordenamiento Territorial. 1984. p. 13 (pt) Serie Informes Técnicos D65POA/IT/194).

    Contribuir a la seguridad y defensa nacional:

    • Integración latinoamericana:

    La valorización de los recursos naturales vinculados al eje Orinoco-Apure forzosamente requerirá de internacionales para su incrementación. La existencia del eje fluvial determina una salida expedita al Atlántico, lo cual significa fácil comunicación con Europa y Norte América, pero también una comunicación factible y deseable con los países vecinos a través de los ríos Meta y Negro. De aquí que el proyecto Orinoco-Apure deberá:

    Contribuir a la integración regional latinoamericana a través del desarrollo de las vías de comunicación y de las complementariedades del comercio de insumos y productos.

    Criterios de desarrollo

    Una vez establecido el conjunto de objetivos para el proyecto Orinoco-Apure la formulación de criterios de desarrollo también se agrupará siguiendo un criterio general y de acuerdo a las cinco finalidades previamente señaladas.

    Criterio General

    Como criterio general se establece:

    Toda acción que se realice en el eje Orinoco-Apure debe conducir a un desarrollo armónico, en función de valores sociales, económicos, institucionales, culturales y de ordenación territorial.

    A partir de este criterio general se han formulado criterios específicos correspondientes con los objetivos sociales, económicos de ocupación territorial de identidad nacional e institucional

    Criterios Sociales

    1. El Desarrollo del eje debe permitir el asentamiento humano en condiciones que reflejen los valores socioculturales de los diferentes grupos poblacionales.
    2. Ninguna acción debe atraer a corto plazo grandes contingentes poblacionales sin que estén presentes las condiciones que impidan la formación de asentamientos marginales.

    Criterios Económicos

    1. El desarrollo de los diferentes componentes del eje, debe plantearse en forma tal que evite en lo posible conflictos entre ellos y contribuya a la consolidación de actividades existentes con uso máximo de recursos locales tanto humanos como naturales.
    2. Las inversiones necesarias para llevar a cabo las acciones deben proporcionar el mayor rendimiento económico relativo y garantizar el mayor beneficio social.
    3. Las inversiones deben realizarse en su mayor parte con aportes financieros nacionales, minimizando en lo posible la participación extranjera.

    Criterios relativos a la ocupación territorial

    1. Las actividades que se desarrollen en el eje deben estar interrelacionadas y vinculadas con su entorno para lograr el mayor aprovechamiento de los recursos disponibles con el mínimo de impactos negativos.
    2. El desarrollo del proyecto debe propiciar una mayor interrelación entre los principales núcleos urbanos y contribuir a su consolidación.
    3. El sistema de transporte fluvial del eje debe ser accesible a todos los niveles sociales de la colectividad.
    4. El sistema de transporte fluvial del eje debe integrarse a los demás sistemas nacionales de transporte y contribuir a resolver los problemas de la movilización de bienes y personas a su ámbito de influencia.

    Criterios de identidad nacional

    1. Cualquier acción en el eje de desarrollo Orinoco-Apure, deberá aprovechar al máximo: , recursos tecnológicos y bienes que estén disponibles en el país.

    Criterios institucionales

    1. Debe existir coherencia en la toma de decisión en todos los niveles gubernamentales en las acciones relativas al eje.
    2. El uso y desarrollo del eje como vía fluvial no debe considerarse exclusivamente en términos nacionales, sino también como medio de integración continental, sin menoscabo de la soberanía del país.

    Este proyecto pretende alcanzar lo siguiente:

    Los alcances del mismo están orientados a determinar el área de acción del proyecto Orinoco-Apure, a formular los criterios de desarrollo conducentes a la valorización de los recursos existentes en esa área, analizar la estructuración de sus espacios geográficos y determinar la creación de las condiciones necesarias para su doblamiento. (Bases para el estudio del Eje Orinoco-Apure como Factor de Ordenamiento Territorial. 1984. p. 17. (pt) Serie Informes Técnicos D65PDA/IT/194).

    Esto significa que se deben analizar los proyectos existentes o programados en función de su potencialidad para contribuir a la consolidación del eje de desarrollo y la formulación de estrategias que permitan orientar el proyecto Orinoco-Apure como un proyecto de ordenación territorial, que permita la evolución de un área de influencia hacia una situación deseable.

    Líneas estratégicas de acción del eje Orinoco-Apure

    El proyecto del eje Orinoco-Apure tiene como objetivo fundamental la estructuración de un eje de desarrollo en el área de influencia inmediata de los ríos Orinoco-Apure, a través de la identificación, promoción y ordenamiento de una serie de actividades productivas y sociales capaces de generar un significativo proceso de ocupación territorial e intercambios económicos de bienes y servicios.

    La puesta en marcha de un proyecto de esta magnitud requiere la definición de un ámbito geográfico donde se concentren los esfuerzos, decisiones e intervenciones de los diferentes entes que sustentan los desarrollos planteados. El área comprende la totalidad o buena parte de los estados Táchira, Barinas, Apure, Portuguesa, Cojedes, Guárico, Anzoátegui, Amazonas, Monagas, Bolívar y Delta Amacuro. (El Nacional, p.10. Domingo 25 de junio de 2001).

    El área de influencia inmediata compromete cerca del 30% del territorio nacional, de allí su trascendencia y alcance. Especialmente si se analiza que sólo contemplan dos núcleos relativamente poblados, a ambos extremos del eje San Cristóbal y Ciudad Guayana.

    El proceso de ocupación territorial del Eje Orinoco-Apure se enmarca dentro de varias estrategias de desarrollo que incluyen:

    • Utilización de los ríos Orinoco-Apure como eje de convergencia de diversos proyectos y actividades, lo que implica un incremento del uso del transporte fluvial para el traslado de productos e insumos.
    • Fomento, impulso y reactivación del desarrollo de actividades productivas agrícolas e industriales, que contribuyan a impulsar y estabilizar el crecimiento poblacional.
    • Incentivación de mecanismos que faciliten la integración de las diferentes economías de los espacios geográficos que conforman el área.
    • Promoción del desarrollo de los centros urbanos intermedios: Guasdualito, El Amparo, El Nula, La Victoria, Mantecal El Orza, Bruzual, Puerto Nutrias, San Fernando, Puerto Páez, Caicara, cabruta, Mapire, Barrancas y Tucupita.
    • Orientación de los esfuerzos en una primera etapa, a los desarrollos caribeños.
    • Localización, a mediano plazo, de industrias mecánicas de apoyo a la actividad agrícola en los espacios intermedios.
    • Desarrollo a la fase industrial asociada a las explotaciones madereras
    • Desarrollo de un turismo ecológico y de aventura de navegación fluvial.

    El establecimiento de estos ejes de desarrollo es una respuesta a una nueva etapa del proceso de descentralización desconcentrada para el establecimiento de una distribución territorial del desarrollo más equilibrada. Ello ofrecerá una respuesta al crecimiento económico, la equidad social y la protección ambiental de tal forma que coordine y propicie la compatibilidad de los requerimientos de las municipalidades y los estados con los de la nación.

    Dentro de otro contexto, el eje Orinoco-Apure también tiene enmarcadas otras actividades y proyectos como:

    • De naturaleza agropecuaria:
    • Agricultura intensiva y mecanizada, ganadería intensiva y semi-intensiva, ganadería con agricultura complementaria (Uribante, Aragua, Caparo, Uribante, Módulos de Apure, Guanare, Masparro, Bienaca, Achagua, Sur del Guárico, Vegas del Orinoco, La Paragua, El Cristo y Delta).

    - De Naturaleza Forestal

    El aprovechamiento sustentable de reservas forestales y lotes boscosos, las plantaciones forestales del sur de Monagas y Anzoátegui y a mediano ploazo Cinaruco – Capanaparo.

    • De naturaleza Minera e Industrial en armonía con el ambiente

    Fosfato, carbón e industria metalmecánica en San Cristóbal. Bauxita, hierro e industria básica y metalmecánica en Guayana; agroindustrial en toda el área e industria de pulpa y papel en el estado Anzoátegui.

    • Interrelación Regional:

    Transporte fluvial a través de los ríos Orinoco – Apure.

    Otros Proyectos factibles a ejecutar

    • Desarrollar la navegación por tramos.
    • Establecer una red de puertos (equipamiento, ampliación y/o construcción).
    • Adelantar proyectos industriales (pesca, turismo y recreación, programas metal mecánicos, agregados para la construcción).

    En materia de infraestructura

    • Puerto de transferencia en Ciudad Guayana, donde los productos de Occidente serían transportados en gabarras y allí embarcados en buques de mayor calado. Igualmente serían embarcados los productos de Guayana con destino al Occidente y Centro del país.
    • Un puerto en San Fernando de Apure para integrar la zona pecuaria de Apure, la zona agrícola del sistema de riego Guárico y los módulos de Apure.
    • Un Puerto en Puerto Nutrias para la región Centro-Occidental, a objeto de permitir la salida y entrada de productos desde y hacia Portuguesa, Lara y Barinas.
    • Un puerto en Guasdualito para la región de los Andes y como punto de contacto para el eje de transporte Lago de Maracaibo – Cuenca del Orinoco a través de la depresión del Táchira.
    • Un puerto en El Baúl sobre el río Portuguesa para permitir la entrada de productos de la región Guayana, así como la entrada y salida de insumos y/o productos de la región Guayana.
    • Vinculación e integraciones de infraestructura vial entre Valle de la Pascua – Cabruta – Calabozo – San Fernando, Acarigua – Bruzual – San Cristóbal – Guasdualito – El Tigre – Ciudad Bolívar – Ciudad Guayana y Maturín.
    • Todo esto nos indica que el eje Orinoco – Apure posee importantes ventajas comparativas para el desarrollo industrial, con abundancia de agua dulce, energía, minerales metálicos, recursos forestales, facilidades de acceso al Océano Atlántico y al Norte de Brasil. Al Oeste una estratégica ubicación respecto al mercado del Pacto Andino, infraestructura industrial y de servicios, con presencia de recursos minerales no metálicos (Carbón, Fosfato, Caolin) (Cabrices Presidenta (e) de la CVG. Desarrollo del Eje Orinoco-Apure. Implicará desconcentración territorial.).

    Por lo tanto para aprovechar planificadamente y de manera sustentable los recursos identificados en el eje Orinoco – Apure, es necesario construir la infraestructura y equipamiento territorial que permita convertir las ventajas competitivas haciendo énfasis en los núcleos urbanos existentes.

    La complejidad y el ámbito que ocupa el eje Orinoco – Apure rebasa la competencia de un organismo único, razón por la cual es fundamental verlo dentro de una concepción institucional amplia que permita sumar esfuerzos técnicos, financieros y gerenciales que garanticen el logro de los objetivos planteados.




    Desconcentración de Población

    Ceballos, 1999. Afirma

    En el proceso de estudio de la evolución de la espacialidad en Venezuela nos apoyamos en la teoría de las estructuras espaciales dominantes sustentadas por el geógrafo Georges Anglade (p. 18). La determinación de estas estructuras surge de la problemática que plantea la relación espacio – sociedad – dependencia. En Venezuela establecer esta relación nos llevó a discriminar dos estructuras dominantes: la estructura espacial seccionada (Colonia, fines del siglo XIX) y la centralizada (1950 a nuestros días). Entre ellas el espacio de la Venezuela del petróleo.

    En la explicación de la espacialidad de cada estructura entran en juego las fuerzas internas y externas que permiten definir la modalidad de dependencia que ha adoptado el país. Las primeras están orientadas por la evolución del capitalismo en sus diferentes fases: mercantilista, industrial y monopolista.

    Las segundas se producen bajo las condiciones concretas de utilización de los grupos sociales – nacionales.

    Ceballos, (1999).Afirma

    El estudio de cada estructura supone una escala de análisis preferencial. En la Seccionada son áreas o secciones de base interior de la cual la forma espacial dominante es la hacienda o plantación (grande y mediana escala). En la centralizada es el país (p. 18.)

    En este sentido, su estudio impone una visión del conjunto nacional. Lo que permite apreciar la íntima relación entre el objeto del espacio y su producción histórica.

    La periodificación surge del estudio conjunto de las estructuras económico-sociales dominantes y de la organización espacial correspondiente. Tal perspectiva de estudio conduce a delimitar la estructura "seccionada" desde mediados del siglo XVI hasta fines del siglo XIX que abarca desde el período colonial hasta el republicano. Esta estructura corresponde a la conformación de áreas que funcionan alrededor de un puerto estableciendo una relación permanente entre la unidad de explotación, la ciudad como centro distribuidor y el puerto. Los cambios políticos no inciden en la estructura espacial. Por el contrario, el movimiento independentista consolida a los blancos criollos, clase que se fue formando apoyada en la apropiación privada de la tierra, valorizada por la explotación intensiva de la fuerza de trabajo bajo la forma esclavista y semifeudal y que al igual que la vieja nobleza peninsular a fines del siglo XVIII dispone de una serie de privilegios jurídicos en el orden económico y social.

    En Venezuela, el paso de una estructura seccionada a una centralizada, obedece no tan sólo al cambio de actividad económica (agrícola a petrolera) y al papel del Estado, único propietario de los recursos del subsuelo, sino especialmente al cambio estructural del ingreso fiscal, debido a la mayor participación de la renta petrolera a mediados del siglo XX.

    Después de 1950 el país entra en la etapa de mutaciones del proceso de cambios ya introducido con la actividad petrolera a comienzos de siglo. Se trata del proceso de petrolización. Este provoca los efectos estructurales de la actividad petrolera a partir de la transferencia del ingreso de este producto. La autonomía relativa de las "secciones" o áreas propias de la estructura de la Venezuela agraria se rompe. Surge un nuevo equilibrio polarizado en la capital y sus alrededor hacia donde se dirige el incremento cuantioso de los ingresos petroleros que provoca la nueva legislación de hidrocarburos (Ley de 1943) y las modificaciones de la Ley de Impuestos Sobre la Renta.

    Ceballos, (1999). Afirma

    El Polo es el centro donde se concentra la infraestructura y los servicios, la construcción, etc. Es el espacio dominante de la inversión. (p. 20).

    Estas transformaciones favorecen la economía urbana en detrimento de la rural.

    La implantación del modelo de la industrialización sustitutiva da a este proceso un carácter irreversible. Sin existir un sector industrial consolidado en lo social y económico se introduce este modelo sustentado por una avanzada tecnología. El dominio de la ciudad sobre el campo y lo subordina. La desestructuración de la sociedad rural se deja sentir y con ello la distorsión de los géneros de vida.

    Entre lo urbano y lo rural existe una relación dialéctica que ha variado a través de la historia, adoptando diferentes significados, de acuerdo con las escalas de análisis. En la evolución de los países avanzados, el desarrollo industrial paralelo al proceso de urbanización marca las transformaciones de la relación ciudad – campo.

    Anteriormente el campo gozaba de la autonomía, la ciudad está subordinada a él. Posteriormente es la ciudad que domina al campo.

    En Venezuela la contradicción ciudad-campo ofrece cualitativamente las mismas notas de los países desarrollados, es decir la situación del predominio de una sociedad rural, por sociedad urbana. Sin embargo, las condiciones concretas que suscitan estos cambios dan una connotación totalmente diferente.

    En efecto, en nuestro país, el efecto de la petrolización es el responsable de la configuración del espacio "centralizado". La transferencia del ingreso petrolero llega aquellos centros o aglomeraciones capaces de ofrecer la función de de consumo y desde donde se dirige la actividad productiva de sus alrededores más inscrita bajo la lógica del beneficio de la burguesía nacional y de los capitales extranjeros que en atención a las necesidades de las comunidades.

    Ceballos, (1999). Afirma

    Estos centros coinciden territorialmente con la parte centro-norte del país, la cual se convierte en el espacio de la petrolización que denominamos el centro. Este es el espacio de inversión desde donde se dirigen las acciones políticas. Económicas e ideológicas del ámbito venezolano. Este es el momento cuando la contradicción campo-ciudad se deja sentir bajo el dominio de la ciudad sobre el campo. (p. 21.)

    El modelo agroindustrial es el exponente de la cristalización de esta tendencia. Este modelo ha supuesto la subordinación del campo bajo los mecanismos propios de un capitalismo dependiente.

    Provoca cambios en las estructuras del agro en beneficio del sector poderoso representado por el sector empresarial. Incluso el sector latifundista queda inserto en los mecanismos del modelo agroindustrial al orientar la explotación de la tierra hacia la maximización de los beneficios, provocando el desplazamiento de sistemas de cultivos apoyados en el campesino como agente productor. La población rural se convierte bien en simple instrumento del sector empresarial, especialmente si está bajo el programa de Reforma Agraria (Asociada al modelo) o se proletariza o en la mayoría de los casos pasa a engrosar la masa de reempleados o subempleados que habitan en las áreas marginales o barrios de las grandes ciudades y en especial la capital.

    Tovar, (1986). Afirma

    La Venezuela contemporánea que se acostumbra llamar petrolera, crea un espacio donde la población y la riqueza se concentran en una minoría de localidades y que extiende por oposición la pobreza en el resto del territorio". (p71). Si en nuestra Venezuela podemos ordenar el espacio en tres grandes zonas: la de los cultivos (Costa-Montaña), la de la ganadería y los pastos (Llanos Centrales) y la selva (Guayana), en la de nuestros días no se encuentran los elementos suficientes para ofrecer una organización en términos equivalentes.

    La nota común viene a ser la de los países imbricados de espacios superpuestos propio en los enclaves que producen la oposición ciudad – campo que informa en la actualidad el país.

    Se ha tocado el espacio estructural de Venezuela en las distintas etapas señaladas anteriormente y elementos que intervienen en este proceso. Desde otra óptica, se quiere desarrollar o enfatizar sobre lo siguiente, Tovar,(1986), afirma:

    Para 1936 más de la mitad de la población económicamente activa, casi dos terceras partes (61%) se localizaba en las actividades agrícolas y apenas el

    5.40% de los residentes habitaban en nueve centros. Para 1981, se invirtió; sólo un 11.20% se clasifica como agrícola y el 84.10% aparece como urbano; con el agravante de un 57.80% (Más de la mitad de la población) en apenas 36 centros aquellos con 50.000 y más efectivos" ). (p. 72)

    Todo esto implica que tres ciudades (Caracas, Maracaibo y Valencia), con más de 500.000 habitantes se reservan más del sexto: 17.60%.

    El espacio venezolano opone una especificidad que reproduce la dinámica de la contradicción campo-ciudad y ofrece una muestra parlante de la categoría "presente neohistórico, que debería ser la guía para la organización espacial, fiel a esa especificidad.

    1.- Proceso 1936-1981. Distribución espacial de la población:

    - Los llanos centrales es un dominio de entidades débiles con excepción de Anzoátegui. Esta universalidad espacial la rompe Anzoátegui cuando cambió por la actividad petrolera (1937, El Tigre).

    - Guayana registra un comportamiento similar a los llanos. Bolívar funcionó como Anzoátegui, salvo que el cambio se produjo en la década de los setenta, asociado a la siderúrgica e instalaciones de El Gurí. El Territorio Federal Amazonas sigue estable.

    - La Costa Montaña es la que ofrece mayores cambios en el cuerpo de sus entidades con excepción de Yaracuy y Nueva Esparta que se mantienen en el mismo grupo desde 1936.

    Es de destacar el centro norte del país se homogeniza al estar formado por entidades del grupo más fuerte que concentra mayor cantidad de población. (37.40%) en menos del 3% de la superficie del país, una relación de más de 12 a 1. Tiene acaso asiento el área metropolitana de Caracas y ha incorporado las instalaciones manufactureras de mayor peso en el territorio asociado al eje Guaira – Puerto Cabello con la autopista.

    Las entidades que han descendido en población están asociadas a las actividades agrícolas de corte tradicional. (Café, cacao); todas las que se han mantenido o ascendido están adscritas bien a la actividad petrolera, bien a la industrial o las agrícolas de nuevo signo de inversión capitalista como Lara, con la caña de azúcar procesada en los centrales.

    Asistimos a un conflicto u oposición de la ciudad que organiza el espacio tanto en sus ámbitos inmediatos como aquellos del campo que incorpora a sus intereses. El espacio reproduce las distorsiones con paisajes imbricados.

    Tovar, (1986).Afirma

    Se ha impuesto la ley de "maximizar los beneficios" y la gestión capitalista vinculada estrechamente con la concentración así como con las mejoras infraestructurales, funciona de acuerdo con su especificidad selectiva, tanto en términos económicos como territoriales.

    Un país donde más de la mitad de sus habitantes, el 55,40%, reside en seis entidades: dos en Occidente (Zulia y Lara) y cuatro en el centro norte (Carabobo, Aragua, Miranda y Distrito Federal); en oposición al resto (18 entidades), con un 45% escaso, imagen de un subdesarrollo con los matices de la Venezuela agraria (pág. 75).

    Esto demuestra la desigual ocupación espacial del territorio.

    • Tendencias espaciales:

    Se precisan dos tendencias opuestas:

    a.- En las tres del Occidente (Zulia, Lara y Táchira). Sólo Lara registra tendencia ascendente que asumió en el último intercenso (1971 1981) porque desde 1936 acusaba tendencia descendente; comportamiento que la identificaba con el Táchira. Por su parte Zulia reviste la situación decreciente en el intervalo (1971 - 1981); hasta 1971 su tendencia era ascendente.

    b.- En el Oriente Guayana (Sucre, Anzoátegui, Bolívar). La única ascendente

    resultó Bolívar, incorporada en el intervalo 1971 -1981.

    c.- En el Centro Norte, salvo el Distrito Federal que cae en el último intercensal, las otras tres denuncian una tendencia ascendente; compensan así al Distrito Federal que sufre la competencia del Distrito Sucre del estado Miranda, donde reside más de la mitad de la población de esta última entidad absorbe la localización industrial del área Metropolitana de Caracas.

    La correlación crecimiento demográfico – dinamismo económico se reproduce como una fragmentación espacial indiscutible, expresión de la anarquía del capitalismo. El capitalismo, ya se dijo, es selectivo, no persigue sino su propio interés. Queda comprobado a su vez como toda sociedad crea un espacio dentro de condiciones históricas determinadas, lo que confirma al espacio dentro de las condiciones históricas determinadas, lo que confirma el espacio geográfico como categoría neohistórica.

    Pero el Centro Norte aparece en el agrupamiento como el área más dinámica asociada a la metropolización que tiene su asiento en el Área Metropolitana.

    Lo anteriormente expresado se presenta como un antecedente para reflejar algunos parámetros sobre ocupación espacial de la población en Venezuela.

    Ahora, la planificación del desarrollo territorial es, necesariamente, una actividad de nivel nacional, en la cual se usan "regiones proyectos" como instrumentos de trabajo, con un espacio y un tiempo definido por la acción o grupo de acciones concatenadas, que sobre él se van a planificar. Estas "Regiones Proyecto" con frecuencia solapan, su territorio puede no ser continuo, llegando incluso a incorporar espacios en otros países, y desaparece cuando se considera que ya han cumplido su misión.

    Esta planificación se hace de manera permanente respetando el ritmo de planificación y ejecución de los grandes proyectos, y es necesariamente de carácter nacional, con el objeto de mantener una visión de la totalidad que lo haya coherente.

    Travieso y Pacheco. (1999). Afirma

    En la ordenación del territorio, por su parte es un insumo estático sobre el cual se incorpora la visión dinámica definida por el estilo de desarrollo socio-económico que se quiere implementar y el proyecto de país que se quiere lograr.

    En el caso de Venezuela, esta concepción de la planificación territorial es totalmente ajena, lo que ha generado un proceso de ocupación territorial con marcada tendencia hacia la concentración de población y de actividades productivas en algunos núcleos urbanos. Esta desequilibrada ocupación del territorio nacional le ha restado dinamismo y creado graves problemas sociales y ambientales en sus principales ciudades. (p.1).

    La gravedad de los problemas generados por los desequilibrios regionales en Venezuela (estancamiento, migraciones, marginalidad, pobreza y deterioro ambiental), es hoy foránea a la discusión sobre nuestro modelo de desarrollo, vitrina de las generalizaciones implantados por el totalitarismo ideológico reciente, el cual no concibe otras argumentaciones que las macroeconómicas, ni otro ordenamiento social que el producido por el libre mercado.

    El continuo deterioro de la situación territorial del país, producto de la irresponsabilidad de los últimos gobiernos de no tener una política al respecto, nos ha llevado a una encrucijada que puede ser fatal sino se actúa pronto con inteligencia y decisión. Ello obliga a recuperar el tema de convertir su tratamiento en una alta política del Estado.

    En el período 68-73 se regionalizó el país y se hicieron planes e instituciones regionales con el objetivo de lograr una mejor ordenación territorial. Este proceso se fue posteriormente haciendo cada vez más ineficiente, hasta prácticamente desaparecer. Sin embargo, dejó un legado de estudios y personal capacitado que facilita la reintroducción de la planificación territorial en el país, permitiendo la corrección de aquellos errores regionales que incidieron en su declinación.

    En cuanto a la problemática puramente ambiental, la cual es otro de los aspectos a considerar una política territorial, su permanente deterioro parte también de lo estrecho del enfoque aplicado para contrarrestarlo. La defensa aislada de los valores ambientales es una batalla perdida. Es necesario hacer compatibles el ambiente, calidad de la vida y el desarrollo, esto se logra mediante una adecuada planificación del territorio nacional, regional y local.

    Morín, (1998), Afirma

    Debemos pensar en términos planetarios la política, la economía. La demografía, la ecología, la salvaguarda de los tesoros biológicos, ecológicos y culturales regionales, por ejemplo, en la Amazonía, las culturas indias y la selva al mismo tiempo de las diversidades culturales, fruto de experiencias multimilenarias que son inseparables de las diversidades ecológicas. (P199-200).

    Pero no basta con inscribir todos los casos y los acontecimientos en el marco o en un horizonte planetario. Se trata de buscar siempre la relación inseparable y de Inter.-retro-acción entre cualquier fenómeno y su contexto, y de cualquier contexto con el contexto planetario.

    En este documento se presenta la primera versión del Plan Nacional Territorial para el desarrollo regional, constituida en su primera parte por el diagnóstico de la problemática territorial nacional donde destacan los efectos de los diez años de implantación del modelo neoliberal en el país. Dentro de este diagnóstico se analizan los procesos de desarrollo y subdesarrollo dentro del contexto de la macro realidad económica, política y social del país, ya que el patrón nacional de ocupación del territorio está tan condicionado por esta realidad como las potencialidades y limitaciones de dicho territorio.

    La segunda parte es una propuesta alternativa para el desarrollo regional, la cual se apoya esencialmente en fuerzas desconcentradotas, cuya aplicación da lugar a una imagen territorial futura deseable y factible, basada en el desarrollo de tres grandes ejes de desconcentración: Occidental, Oriental y Orinoco –Apure.

    En la tercera parte se presenta una propuesta del soporte institucional para la formulación, coordinación y control de dicho plan.

    Desconcentración para el desarrollo sustentable. El modelo de desarrollo adoptado por el país durante los últimos cuarenta años ha generado un proceso de ocupación territorial con marcada tendencia hacia la concentración de la población y de sus actividades productivas en un reducido número de núcleos urbanos. Esta desequilibrada ocupación del territorio nacional le ha restado dinamismo a la provincia y ha creado graves problemas sociales en sus principales ciudades.

    Los espacios al norte del Orinoco-Apure albergan un 90% de la población y en su franja norte-costera (desde Zulia hasta Sucre) se concentra el 60% de las mismas en apenas el 15% de territorio. La gravedad de los problemas generados por los desequilibrios regionales en Venezuela.

    Los desequilibrios territoriales en Venezuela son excepcionalmente graves.

    Chávez (1999) Afirma. "La propuesta para Transformar a Venezuela"

    En los estados Centro-Norte-Costeros (Distrito Capital, Vargas, Miranda, Aragua, Carabobo) hay una excesiva concentración ya que en ellos se ha ubicado el 40% de la población, poco más del 70% de los establecimientos industriales y las tres cuartas partes del empleo manufacturero.

    Es de destacar lo siguiente, allí se genera la mitad del valor agregado en las diferentes actividades productivas, se acumula casi el 50% del capital fijo generado de más del 60% de la producción bruta no petrolera todo ello en un espacio que ocupa menos del 2% del territorio nacional.

    (Tovar, 1986).Afirma

    Ya para 1945, Gastón Bardet nos alertaba acerca del advenimiento de las masas; la multitud desplaza a los grupos, las poblaciones de los grupos locales diseminados en las regiones, lejos de organizarse a sí mismas o de reordenarse en nuevos grupos individualizados, a la escala humana, se concentran en aglomeraciones monstruosas al servicio de la industria. (p. 7).

    Es de destacar que Venezuela cuenta con 10 millones de hectáreas de tierra alta de moderada calidad para utilizar en agricultura vegetal, 18 millones de hectáreas aptas para la agricultura forrajera (ganadería) y 19 millones para agricultura forestal.

    También Venezuela cuenta con extraordinarios recursos hídricos, siendo su disponibilidad anual de agua dulce (reciclable por habitante) entre los mayores en el mundo y siendo su plataforma continental una zona pesquera de singular variedad y valor. Además promover de manera interna e internacional el turismo mediante el equipamiento territorial, aportando divisas, generando empleo y ayudando a ser una fuerza desconcentradora.

    Chávez. (1999). Afirma

    Otro elemento son las cooperativas y pequeñas que complementan la desconcentración territorial. "Son ellas las que más revierten localmente, estimulando el mercado inmediato, creando circuitos económicos que se cierran en su misma región generando una alta democratización del empleo. (P.8).

    El transporte como mecanismo esencial ordenador del territorio, ya sea terrestre, ferroviario, metros, tranvías y el sistema de transporte fluvial como uno de los medios descongestionadotes del problema de transporte. Venezuela cuenta con una gran extensión de costas marítimas, lacustres y fluviales. La ruta marítima que va desde Maracaibo hasta Carúpano, es de 1.050 Km., y hasta

    Ciudad Bolívar alcanza a 2º03 Kms. Es de resaltar que entre las vías fluviales más importantes tenemos: Matanzas – Ciudad Bolívar – Puerto Ayacucho sobre el río Orinoco, así como sus afluentes tales como el río Apure, el Capanaparo, El Meta y otros, el río San Juan en el estado Monagas, y los ríos Encontrados y Catatumbo (estado Zulia). Todo este potencial marítimo y fluvial se presenta como un elemento descongestionador que ayudaría abaratar el costo del transporte de pasajeros y materia prima y procesada.

    A pesar de todo lo anteriormente expuesto, existen otros elementos que pueden tener fundamentación en el proyecto desconcentrador, de la población por parte del gobierno nacional.

    Cunill, (30-01-2000).Afirma

    Actualmente 93% de la población venezolana vive en centros urbanos, sean ciudades grandes o pequeñas y las perspectivas indican que este porcentaje seguirá creciendo, minimizando la población rural, que está en franco proceso de concentración cuantitativa, lo que representa un gran problema prospectivo de ordenamiento territorial. (p. 4-1)

    Esto significa que esos venezolanos seguirán emigrando del campo a la ciudad y están en capacidad de formar nuevas urbes organizadas o se sumarán a la población de las ya caóticas ciudades.

    El caso del Área Metropolitana, sin duda es el más grave, pues se extiende al sur, este y oeste sin ninguna planificación, lo que replantea la posibilidad de comenzar de cero en otro punto del país, tal como sucedió en Brasil al mudar en 1960 la capital desde la Costa Atlántica (Río de Janeiro) al Amazonas (Brasilia).

    Esta idea fue medianamente exitosa, porque al fundar Brasilia se cometió un error de no prever viviendas para la población que trabaja en el área de los servicios y esa gente que se instaló en los alrededores de la capital. Pero Brasil le ha sacado provecho geopolítico a ese proyecto que indudablemente cambió su imagen de país.

    ¿Será factible en Venezuela?

    Cunill, (30-01-2001).Afirma

    No es utópico. En caso de que no se tomen medidas a mediado todos los futuros gobiernos estarán agobiados por los problemas caraqueños. No hay que ser agoreros para prever las consecuencias de la irresponsable planificación territorial que se ha hecho en Venezuela. (p. 4-1).

    La idea sería partir de cero, fundando una nueva capital en la Gran Sabana o Amazonas, tomando en cuenta que el siglo XXI será el siglo de la sed y el hambre, por lo que hay que aprovechar muy bien los recursos.

    La mudanza de la capital no es la única ni la más viable solución, y mientras se analiza la idea la población sigue creciendo.

    Por ello propone como alternativa inmediata invertir la tendencia del crecimiento en las ciudades ya caóticas con movimientos marinos voluntarios de población acompañados de atractivas ofertas laborales, que permitan establecer ciudades rurales, de vocación agropecuaria, forestal, pesquera, artesanal u otras alternativas productivas, donde el tamaño del centro poblado garantice la satisfacción de todos los servicios.

    Toda política que intente movimientos voluntarios de población hacia enclaves sin dinamismos económicos y carentes de servicios públicos estará condenada al fracaso. Para planificar el territorio más que el dinero, hace falta criterios y metas claras. Cunill cita el caso de la vecina Araba, cuyo único gran recurso son 10 Kms. de playa, muy bien aprovechadas turísticamente, y además, la isla cuenta con plantas desalinadoras que garantizan agua mucho más potable que la nuestra, porque eso no puede hacerse en Venezuela.

    Esto puede significar que el doblamiento de Venezuela sea realizado a espaldas de la planificación.

    Es necesario señalar lo siguiente, en lo referente a la planificación del ordenamiento territorial.

    Unidos los cinco distritos que conforman New York (UUEE), están habitados por 8 millones de personas, pocas veces falla el servicio eléctrico y de agua, el transporte público es eficiente, cuando llueve o neva, nadie teme perder su vivienda, y aunque se ven pocos árboles por las calles, abundan las áreas recreativas. Allí los ciudadanos dominan a la ciudad. También en América, pero más al sur, el área metropolitana de Caracas está habitada por 4 millones de habitantes, distribuidos en 5 municipios. El servicio de agua, electricidad y transporte es irregular. Cuando llueve, ricos y pobres sienten sus viviendas temblar, y aunque se observa mucho verdor, existen pocas áreas de esparcimiento. Aquí la urbe domina a los ciudadanos.

    Ambos caso, diametralmente opuestos, evidencian la diferencias entre los conceptos ordenamiento territorial y doblamiento.

    El primer caso implica una planificación activa del emplazamiento y de la situación estratégica de los asentamientos urbanos o rurales con sus correspondientes obras de infraestructura, con un específico medio geográfico, para alcanzar una adecuada calidad de vida de sus actuales y futuros habitantes, junto a una idónea conservación ambiental.

    Explica el doctor en geografía, Cunill Grau; uno de los más respectados en su campo en Iberoamérica, por su parte, el doblamiento fenómeno tan tradicional en Venezuela, consiste en la acción espontánea del proceso de asentamiento de un grupo de un determinado medio geográfico.

    Las consecuencias son la masificación del habitad humano en sitios de riesgo y de la destrucción ambiental. En estos casos, agrega el ordenamiento territorial, es indispensable para superar los embates de la pobreza y la geografía del azar.

    En la mayoría de las naciones latinoamericanas, no ha existido una ordenación territorial en forma integral. Ha dominado una espontánea ocupación de países urbanos, industriales y rurales.

    Cunull. (30-01-2000).Afirma

    Sin embargo, en Venezuela hay excepciones como la génesis planificada de Ciudad Ojeda, Puerto Ordaz, Los Módulos de Mantecal, el Proyecto Sur del Lago de Maracaibo, o la reciente formación de Ciudad Sucre. Pero salvo esas iniciativas, puntuales, se ha dejado avanzar el espontaneismo habitacional y productivo, junto a singulares corrupciones de la iniciativa pública y privada que ha perseguido un logro inmediatista. (p.4-1).

    En el presente prolifera una cuestionable pulverización estatal, cuyos peligros se evidencian en todo el territorio, ello se ejemplifica en la inviabilidad estadal de Vargas, una ficción política aún antes de la tragedia; y en la falta de una audaz organización del territorio capitalino, donde se agrupan graves conflictos socioeconómicos a corto plazo, dando el desorden urbanístico, el descontrol del crimen, la violencia y el buhonerismo, y la proliferación de burocratizadas y múltiples autoridades municipales.

    Y a su vez el Plan Nacional de Ordenamiento Territorial ha quedado en el limbo, aún siendo singularmente valioso.

    Cunull. (30-01-2000).Afirma

    Ante la urgencia se ha replanteado probar el eje Orinoco Apure.

    Desde hace más de 20 años vengo luchando en pro de la apertura planificada del eje Orinoco – Apure, pues es una iniciativa audaz para un nuevo ordenamiento territorial. Pero deben tomarse las debidas precauciones de cuidado ambiental para no dañar la rica biodiversidad. Felizmente hay excelentes estudios al respecto. Considero que el uso ordenado de esa zona tendrá grandes posibilidades si se conecta con los ejes estratégicos que he insinuado para reforzar la presencia venezolana en la deprimida frontera occidental. (P4-1)

    De seguir la tendencia actual, se vislumbra una versión venezolana de la caótica ciudad de México, Sao Paolo, El Cairo o Calenta, por ello se debe crear en el país un sistema regional de ciudades mayores y mediana que vayan liberando el desarrollo sostenido y sustentable en forma equilibrada.

    Ejes de Desarrollo para la Descentralización Desconcentrada

    Sobre la base que el desarrollo económico y social de un país no puede concebirse separado de su planificación territorial. Pues ella determina, en buena medida, el auge de la actividad económica de las regiones, revisamos cómo ha influido el proceso de descentralización y las políticas de Estado en esa redistribución de la población en Venezuela durante los diez años que alcanza.

    En nuestro país la concepción de la planificación territorial ha estado ausente en el diseño de políticas públicas y ello ha generado un proceso de ocupación territorial con marcada tendencia hacia la concentración de la población y de las actividades productivas en un número reducido de núcleos urbanos. Ello ha traído como consecuencia un marcado desequilibrio territorial que resta dinamismo a la provincia y crea significativos problemas sociales y ambientales en las principales ciudades.

    Estancamiento, migraciones, desempleo, marginalidad, pobreza, deterioro ambiental y criminalidad, son apenas algunas consecuencias de esta desigual distribución de la población, en un país -paradójicamente- con recursos naturales que no sólo permitan también propiciarían el desarrollo de muy disímiles y rentables actividades económicas en sus 23 estados.

    La Descentralización en su Primera Etapa

    La descentralización es un proceso complejo y al tiempo beneficioso, incluso en un país desordenado territorialmente como el nuestro. Su primer gran alcance, la elección directa de Alcaldes y Gobernadores, es un paso fundamental hacia la consolidación y desarrollo de cada espacio del territorio.

    De igual manera la asignación y traspaso de recursos que hagan viables la realización de proyectos, con miras al desarrollo de una región, debe implicar mucho más que autoridades electas directamente.

    Son fundamentales proyectos favorables y viables con recursos económicos para llevarlos a cabo. De hecho, el impacto de los planes de ajuste puestos en práctica durante el período 1989-1994 se sintió significativamente en todos los sectores de actividad económica y resultó en una amplia concentración en lo territorial y la negación práctica de las ventajas de la descentralización.

    Así, la experiencia señala, sin lugar a dudas, que sólo una estrategia global que considere las políticas económicas, sociales y ambientales en lo territorial puede redundar en resultados socialmente favorables dentro de una ocupación territorial equilibrada.

    Descentralización: Concentrada Versus Desconcentrada

    La descentralización política y administrativa junto a un desarrollo económico más equilibrado que el actual en su distribución territorial, son necesidades imperantes de la sociedad venezolana.

    En la región centro norte costera de nuestro país que representa a lo sumo 2% del territorio se ubica 40% de la población, 70% de los establecimientos industriales, 75% de la manufactura y el poder central. Si a esta región sumamos la zona occidental del país (estados Zulia, Falcón, Lara) y la costa este (norte de Anzoátegui y Sucre) encontramos que en esa franja de territorio vive 76,8% de la población.

    En contraste con tal situación, la zona media y sur del mapa territorial, alberga sólo 23% de la población y exhibe 90% de los recursos hídricos, 95% del potencial hidroeléctrico, 80% del potencial forestal, alrededor de la mitad de los suelos susceptibles a cultivos anuales, un potencial de 7 mil toneladas para pesca continental por año y las mayores reservas mineras y petroleras del país. (El Nacional, 25 de junio 2000. p.10).

    La incongruencia, amenaza y consecuencia de esta concentración poblacional, se verifica cuando se realizan análisis de inversión, recaudación tributaria, transferencias y empleo. Por ejemplo, si revisamos:

    * Los índices de empleo en el sector manufacturero nacional tienen una distribución similar: la concentración en las regiones capital y central alcanzan 60% y si sumamos la cifra correspondiente a Zulia y Nororiente aumenta a más de 70%. Mientras, centroccidente y los Andes se reservan sólo 20% del sector industrial manufacturero y el resto del país únicamente 10%.

    * La recaudación tributaria no petrolera bajo jurisdicción del Seniat, se concentra nuevamente en las regiones capital y central y contempla 65% de la totalidad. Y aquí es aún más grave, si sumamos las regiones zuliana, nororiental y centroccidental tendremos 90% de lo recaudado.

    * Los recursos transferidos (por el FIDES. Situado Constitucional y Asignaciones Especiales) a las regiones Capital y Centro-occidental alcanzan 600 millardos de bolívares, si agregamos a esto lo que han recibido las regiones central, andina, nororiental y zuliana, que asciende aproximadamente a 1.000 millardos y lo comparamos con los 300 millardos que han percibido Guayana. Los Llanos y la zona insular, tendremos índices igualmente claros de la tendencia concentradora que ha marcado el hacer de los últimos años.

    El Plan Desconcentrador

    La excesiva concentración y el descuido a la acción planificadora del Estado venezolano son factores claves en casi todos los problemas económicos, políticos y sociales que padecemos. Las cifras antes expuestas son apenas algunos indicadores de la imperante necesidad de cambiar el enfoque de la descentralización. Surge entonces la necesidad de profundizar el proceso de descentralización bajo la óptica de una estrategia desconcentradora: servirse de la descentralización con el propósito de aprovechar las potencialidades del país para lograr una distribución más equilibrada y sostenible de las actividades productivas, las inversiones y la población en el territorio nacional.

    Tres objetivos operativos definen las acciones preliminares del Plan desconcentrador:

    * Mejorar la capacitación profesional de la población.

    * Promocionar las actividades productivas.

    * Incrementar el fínanciamiento a las áreas seleccionadas.

    Como resultado del cumplimiento de estos objetivos, se concibe una imagen territorial a mediano y largo plazo con las siguientes características:

    * La extensión de la frontera efectiva de ocupación hacia el Sur, más allá del Eje Orinoco-Apure y en conexión en Guasdualito y Santa Elena de Uairén con Colombia y Brasil, respectivamente. Desarrollo del eje de penetración fluvial Orinoco - Río Negro (Brasil).

    * El fortalecimiento del terciario superior de Barquisimeto, Maracaibo, Puerto La Cruz, Barcelona, San Cristóbal y Ciudad de Guayana, de tal manera que mediante un proceso de crecimiento urbano ordenado puedan desarrollar sus infraestructuras para convertirse en centros de servicios especializados a escala nacional e internacional.

    - La consolidación de una red de centros urbanos de apoyo a los sectores industriales potencialmente competitivos, a la agricultura en gran escala, al desarrollo minero y al desarrollo del Eje Orinoco-Apure.

    * El establecimiento de un sistema multimodal de transporte estructurado alrededor de los grandes ejes de integración internacional: Caracas-Caribe, Caracas-Bogotá y Caracas-Manao.

    * La estimulación del empleo en el campo a través de la integración de la producción agrícola con la localización de agroindustrias en las grandes zonas de producción (Apure, Barinas, Portuguesa, Cojedes,

    Guárico, Anzoátegui, Monagas y la Cuenca del Lago de Maracaibo).

    * La implementación de programas para el uso racional de los recursos naturales en las Zonas Protectoras (con una superficie estimada de 100.000 kilómetros cuadrados, ubicadas en cuencas altas desde donde se abastecen de agua las principales ciudades y donde tienen asiento poblados campesinos).

    * El establecimiento de una comunicación aérea y fluvial para el desarrollo de aldeas sustentables y la protección de fronteras internacionales en un proyecto a largo plazo que contempla un proceso de integración con nuestros vecinos de Colombia y Brasil.

    * La estricta planificación territorial de las zonas impactadas por el proceso de apertura petrolera con el fin de aprovechar al máximo las ventajas derivadas de los procesos y minimizar sus impactos negativos.

    Ejes de La Descentralización

    Con base en las condiciones geográficas, económicas, culturales y ambientales la estrategia contempla el desarrollo de tres grandes Ejes de Desconcentración:

    Eje Occidental Maracaibo - Guasdualito

    El occidente del país tiene numerosas ventajas comparativas a escala nacional e internacional que bien pueden convertirse en ventajas competitivas. Entre ellas se cuentan su potencial en explotación de materias primas de hidrocarburos, hidroelectrícidad, carbón, fosfatos y otros minerales metálicos y no metálicos, a los que se suman recursos agropecuarios y un marcado potencial industrial- En esa transformación de ventajas comparativas a competitivas juega un rol fundamental la construcción del puerto de aguas profundas en el Golfo de Venezuela.

    Otro factor clave lo constituye la situación de encrucijada del occidente venezolano, abierto tradicionalmente al Caribe y Colombia y cuya área de acción se ampliará en un futuro inmediato gracias a su vinculación con el Atlántico a través del Eje Orinoco-Apure.

    Otros ejes dentro del área occidental lo constituye la prolongación de Los Andes tachirenses hacia las tierras bajas del llano. Ello se verificará mediante la construcción del eje Abejales - La Pedrera, que permitirá desarrollar proyectos de explotación de la roca fosfática y plantaciones algodoneras, y el Eje Guasdualito - El Amparo (en la frontera con Colombia) para transformarlo en un núcleo de actividades de movilización fluvial y de uso racional de los recursos del área.

    Poblaciones y regiones que se verán beneficiadas con su implementación y exigirán a sus autoridades regionales y a las centrales su continuidad y con ellos se convertirán en garantes de su evolución y, para concluir porque estos desarrollos seguirán atrayendo la inversión privada, local y foránea, y decimos "seguirán" porque algunos de ellos ya forman parte de los proyectos.

    Saraos para El Desarrollo

    A principios de junio, en el Estado Miranda, concretamente en la población de Chaguaramas, se implemento el primero de una serie de Sistemas de Aldeas Rurales Autoorganizadas y Sustentables (SARAOS). Se trata, según Gilberto Buenaño, vice-ministro de Planificación y Desarrollo, de una respuesta vitrina de cómo abordar el problema de la concentración de población, marginalidad, desempleo en la zona norte costera del país.

    El proyecto consiste en dotar de todos los servicios y estimular la producción agrícola a un número establecido de hectáreas con un grupo definido de población. A ellos se les garantiza vivienda y una parcela para la siembra y al mismo tiempo la cobertura de necesidades básicas, en las que se incluye salud, educación y seguridad.

    El tipo de economía que favorezca la productividad de la región obviamente variará según el territorio. En Chaguaramal, por ejemplo, se establecieron como cultivos bandera raíces y tubérculos, Finalmente, las tierras altas de los estados Mérida y Trujillo tienen un gran potencial turístico y han diversificado sus tradicionales cultivos de trigo para dar paso a la horticultura, floricultura de riego, ganadería bobina y truchicultura.

    Eje Oriental Margarita - Ciudad Guayana

    El Eje Oriental está ubicado a ambas márgenes del Orinoco. Se inicia en la Isla de Margarita y alcanza Ciudad Guayana. La región norte del eje tiene el potencial inmediato para superar el empobrecimiento generado por la producción exclusivamente petrolera que lo caracterizó hasta hace poco tiempo. Las tierras agrícolas de la zona, a pesar de ser consideradas de mediana y baja calidad, son propicias para el desarrollo de actividades agrícolas si se aplican sistemas de riego que le permitan superar sus condiciones climáticas. Asimismo, los recursos pecuarios y Forestales están aumentando.

    Tanto los recursos pesqueros como las privilegiadas características físico - naturales y biológicas de la región nororiental, revelan la alta potencialidad de la zona. Por otra parte, el Eje cuenta con significativas reservas de petróleo y gas, explotables en los campos tradicionales y en la Faja Petrolífera del Orinoco, así como en los nuevos yacimientos al norte de Monagas. en las grandes refinerías y desarrollo petroquímicos al norte de Anzoátegui. Tiene igualmente recursos minerales y carboníferos, salinas, azufre y arenas silíceas, entre otros.

    Al norte, el atractivo turístico de Margarita es susceptible de amplia y ordenada explotación, mientras al sur del Orinoco se han desencadenado procesos innovadores en la utilización de recursos petrolíferos, mineros, forestales y de otras materias primas.

    En Ciudad Guayana se concentran las industrias básicas emplazadas en el complejo siderúrgico que procesa hierro, acero y ferroaleaciones: el complejo de aluminio, con procesamiento de bauxita, aluminita y aluminio; el complejo de productos fluorados, de producción de cemento y varias industrias privadas.

    La abundancia de yacimientos de hierro y bauxita, así como de energía hidroeléctrica actual y potencial, garantizan el futuro de este desarrollo.

    Finalmente, hacia el sur está El Callao, núcleo minero aurífero en franca expansión por nuevas inversiones en la minería de oro. En esta zona dos problemáticas exigen atención con urgencia: por una parte, los desmanes de mineros espontáneos requieren políticas de protección ambiental y en segundo término, el asentamiento de etnias indígenas cuyos procesos de integración tienen que respetar su cultura y permitirles formar parte integral del desarrollo de la zona.

    El proyecto del Eje Orinoco-Apure tiene como objetivo fundamental la estructuración de un Eje de Desarrollo en el área de influencia inmediata de los ríos Orinoco-Apure, a través del fomento, impulso y reactivación del desarrollo de actividades productivas agrícolas e industriales, que contribuyan a impulsar y estabilizar el crecimiento poblacional.

    * Incentivación de mecanismos que faciliten la integración de las diferentes economías de los espacios geográficos que conforman el área.

    * Promoción del desarrollo de los centros urbanos intermedios: Guasdualito, El Amparo, El Nula, La Victoria, Mantecal, Elorza, Bruzual, Puerto Nutrias, San Fernando, Puerto Páez, Caicara, Mapire, Barrancas y Tucupita.

    * Orientación de los esfuerzos, en una primera etapa, a los desarrollos caribeños.

    * Localización, a mediano plazo, de industrias mecánicas de apoyo a la actividad agrícola en los espacios intermedios.

    * Desarrollo de la fase industrial asociada a las explotaciones madereras.

    * Desarrollo de un turismo ecológico y de aventura de navegación fluvial.

    El establecimiento de estos Ejes de Desarrollo es una respuesta a una nueva etapa del proceso descentralizador que aspira a la descentralización desconcentrada para el establecimiento de una distribución territorial del desarrollo más equilibrada. Ello ofrecerá una respuesta al crecimiento económico, la equidad social y la protección ambiental de tal forma que coordine y propicie la compatibilidad de los requerimientos de las municipalidades y los estados con los de la nación.

    Un Proyecto Que Tendrá Continuidad

    El plan de Descentralización Desconcentrada tiene como propósito fundamental aprovechar las potencialidades del país para lograr una distribución más equilibrada y sostenible de las actividades productivas, las inversiones y la población a lo largo del territorio nacional, a través del indetenible proceso de la descentralización. Contempla un instrumento, que es la descentralización desconcentrada, un concepto, el desarrollo sostenible, y que son las distintas regiones involucradas en el Plan.

    El proyecto desconcentrado prevé así a decir de Buenaño un desarrollo sustentable basado en el crecimiento económico con equidad social y cuidado del ambiente. Como puesta en marcha del Plan y de forma paralela se están desarrollando tres regiones del país: Eje Orinoco-Apure, Eje Occidental Maracaibo-Guasdualito y el Eje Oriental Margarita, Ciudad Guayana.

    El Eje Orinoco-Apure es un sector a desarrollar cuyo concepto no es nuevo. Lejos de ello, puede tener quizá treinta años. Sólo que lo hemos retomado y ya se están haciendo trabajos con miras a su implementación. La primera fase contempla la puesta en marcha de un Plan Maestro de Navegación para cuya ejecución hemos contado con un crédito por el orden de los 100.000 millones de dólares, otorgado por la Corporación Andina de Fomento (CAF). El estudio fue desarrollado por dos de capital francés y japonés y tiene como objetivo fomentar el transporte de carga y pasajeros mediante gabarras por todo el complejo fluvial que atraviesa la zona, de tal forma que todos los recursos en cuanto a materia prima y producción que se encuentran al sur del país recorran el mapa y puedan alcanzar el Eje Occidental, hasta Guasdualito y. a su vez se produzca la conexión en dirección contraria, con miras a que el occidente pueda hacer llegar sus recursos a la zona suroriental, apuntó Buenaño.

    La implementación del eje de Desarrollo Orino-Apure tiene como finalidad fundamental considerar las áreas de influencia inmediata de los ríos Orinoco-Apure, para fomentar focos de desarrollo. Considera la totalidad o parcialidad de 11 estados y alrededor de 30 a 40 municipios que se verán beneficiados con su implementación, lo que en términos de población implica que cerca de 2 millones de personas incrementarán su productividad y nivel de vida sin desplazarse de la zona de donde son originarios.

    Señala Buenaño que la desconexión actual entre la zona occidental y suroriental está favoreciendo, por ejemplo, la importación de materia prima que produce algunas de ellas, pues se hace más fácil y económico acceder a ciertos insumes a través del Océano Atlántico para alcanzar la región suroriental que la naturaleza nos ofrece los ríos Orinoco y Apure, la conexión de ambas regiones y de éstas, a su vez, con el tercer eje, con sólo es relativamente sencilla sino estratégicamente imperativa.

    Otra área fundamental de conexión y comercio que fomenta el Eje Orinoco-Apure es la relacionada con las fronteras en Guasdualito y Santa Elena de Uairén, con Colombia y Brasil, respectivamente.

    Oriente Y Occidente Intercambian Recursos

    El Eje Oriental comienza en la Isla de Margarita y llega a Ciudad Guayana. Su puesta en marcha a decir del viceministro contempla en su primera fase un desarrollo armónico del sector petrolero, el desarrollo sustentable del Delta, y el aprovechamiento de tierras aptas para el turismo al norte, hacia Margarita. Prevé también la creación de una nueva represa (Caruachi) que surta de electricidad a los sectores nororientales y la colocación de tendido eléctrico hasta Brasil.

    Asimismo, la concentración de industrias básicas y recursos minerales que se verifica al sur del eje, en Ciudad Guayana bien pueden llegar ahora a regiones cuyo traslado se hacía muy costoso y favorecer su explotación para beneficio de todo el territorio.

    El Eje Occidental Maracaibo-Guasdualito, que se emplazará con el oriental a través del Orinoco-Apure, contempla toda la franja desde la capital zuliana hasta Guasdualito, relativamente cerca de Apure, en muchos casos sus potencialidades se complementan con los otros dos sectores definidos, a lo que se agrega recursos agropecuarios y un marcado potencial industrial. Un factor importante de comercio en la zona es el Golfo de Venezuela, donde se estudia la construcción del puerto de aguas profundas. Otros proyectos que están en estudio para el desarrollo del Eje Occidental, son la implementación de sistema de riego y saneamiento al sur del Lago, que según recientes estudios se está salinizando y su imperativa protección ambiental. Hacia los Andes, la explotación del sector turismo y el agrícola es tarea fundamental dentro de los planes de desarrollo, las condiciones naturales lo precisan y estimulan, a decir de Buenaño.

    Finalmente consultamos a Gilberto Buenaño sobre la viabilidad del Plan de descentralización, desconcentrada que promete largo alcance y extraordinarios frutos, pero también años de trabajo incesante y continuidad de políticas, en un país donde precisamente esta no es la norma:

    - ¿Cómo garantizar que los ejes continúen desarrollándose independientemente de quién ejerza los poderes central y regional?

    • Esa garantía viene dada por tres razones fundamentales: en principio, porque se trata de un proyecto de país, que se coloca por encima de los personalismos o los actores que lo estén conduciendo en la actualidad; en segundo término, porque tiene como base la gente de cada una de las poblaciones y regiones que se verán beneficiadas con su implementación y exigirán a sus autoridades regionales y a las centrales su continuidad y con ello se convertirán en garantes de su evolución, para terminar, estos ejes seguirán atrayendo la inversión privada, local, foránea, etc; y "decimos seguirán", porque alguno de ellos forman ya parte de los proyectos.

    Esta continuidad se tiene que hacer realidad a través de políticas de inversión y reinversión en obras e infraestructura a lo largo del eje. También ejecutar políticas sociales como algo esencial para la parte humana.

    CAPÍTULO III

    VISIÓN GEOPOLÍTICA

    Es preciso retomar lo expuesto en capítulos anteriores para enfocar lo que representa la visión geopolítica del Eje Orinoco-Apure.

    El Eje Orinoco-Apure tiene como objetivo establecer una autopista fluvial para la comunicación y transporte de este a oeste del país. Además la estructuración de un eje de desarrollo en el área de influencia inmediata de los ríos Orinoco y Apure a través de la identificación, promoción y ordenamiento de una serie de actividades productivas y sociales, capaces de generar un importante proceso de ocupación territorial e intercambio económico de bienes y servicios.

    Travieso y Pacheco, (1999).Afirma

    La importancia, diversidad y magnitud de los estudios y obras involucradas sitúan al Eje Orinoco – Apure como un gran proyecto nacional, con un alto componente estratégico y geopolítico, que persigue una ocupación más racional del territorio venezolano y mejor aprovechamiento de sus recursos (p. 24).

    Esto indica que debe existir una política de planificación y desarrollo por parte del gobierno nacional para sustentar este proyecto. El Gobierno Nacional debería diseñar políticas en la mayoría de los ámbitos para darle sustentación a este proyecto. Por lo consiguiente el Plan de Desarrollo nacional 2001-2007 del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela tiene sus objetivos propuestos para incentivar y consolidar el Eje Orinoco – Apure.

    Se tiene por ahora:

    La construcción del segundo puente sobre el río Orinoco y su conjunto de carreteras y vías férreas, que le permitirán la integración de la región sur oriental del país; facilitará la integración de región Guayana con los Estados: Anzoátegui, Delta Amacuro, Monagas y Sucre de manera directa y con incidencia con otros Estados del norte y centro del país. El Universal, 20 febrero, 2005, p.17).

    Salazar (2005)

    Esto significa que se pueden establecer vínculos de transporte masivo entre las básicas de Guayana y puertos de exportación al norte del país. También permitirá una integración con el norte de Brasil, lo que generará un impacto positivo en el intercambio comercial y la activación económica de la región; por otro lado se plantea la fabricación de coque a partir del carbón, en asociación con CORPOZULIA con la intención de su colocación en las básicas de Guayana, producto que tendría su traslado por el Apure – Orinoco hasta Puerto Ordaz, y de regreso se pudiera aprovechar las mismas barcazas para trasladar parte de la producción de aquellas , con en las regiones central, centro-occidental y occidental por la misma vía.( p.1).

    Esto implica que se puede generar una integración de las ciudades en el aspecto de la dinámica de las actividades productivas y económicas del país. Igualmente PDVSA GAS tiene intenciones de instalar al sur del estado Anzoátegui una planta generadora de electricidad a partir de gas, asociado al petróleo pesado, extraído en la faja petrolífera del Orinoco con la finalita de interconectar la red de distribución nacional; pero también para posibilitar la ubicación de emprendimientos productivos en torno a las poblaciones de: Pariaguán, Mapire, Santa Maria de Ipire y aledañas que permitan la creación de empleos permanentes y la fijación y atracción de población, el mejoramiento de calidad de los servicios y en fin la ocupación de esos espacios contenidos en el eje Orinoco- Apure.

    Dentro de este contexto geopolítico se pretende ocupar y consolidar el territorio.

    La política territorial estará dirigida a disminuir los desequilibrios territoriales, modificando el patrón de poblamiento, consolidando y diversificando la actividad económica a lo largo del país en armonía con la vocación específica y ventajas comparativas de cada región, racionalizando los criterios de inversión, distribución y recaudación de recursos públicos, incentivando la inversión privada.

    • Aumentar las actividades productivas y la población en áreas de desconcentración.

    El propósito fundamental de la política territorial en el período 2001-2007 estará destinado a fortalecer la capacidad para fijar e incrementar la población y las actividades económicas en las áreas de desconcentración (ejes de desarrollo, regiones y zonas especiales de desarrollo sustentable). A tales fines se deben lograr condiciones que permitan a la población alcanzar un adecuado nivel de calidad de vida y evitar sus desplazamientos hacia grandes centros urbanos.

    • Incrementar la superficie ocupada.

    La agricultura es ampliamente reconocida como actividad empleadora y desconcentradota en términos territoriales. De los 40 millones de hectáreas con vocación agrícola que existen en el país, actualmente se ocupa escasamente alrededor de un millón, mientras se importa una gran cantidad de productos agrícolas. El aumento de la superficie cultivada y la protección de las áreas con potencial agrícola son requerimientos para el desarrollo del país. Por lo tanto, la diversificación productiva en sectores como agricultura y agroindustria, forestal, turismo, energía, entre otros, y la localización más racional de la actividad económica en las zonas de desconcentración, con base en el uso racional de los recursos naturales, la dotación de tierras e insumos para la producción y la infraestructura de apoyo a las mismas, representan esfuerzos fundamentales para la ocupación y consolidación del territorio.

    Amaro. (2000).Afirma.

    Si bien es cierto que el eje Orinoco – Apure requiere varios lustros para su desarrollo, su importancia estratégica y neoeconómica advierte que no hay justificación para postergar la materialización de las primeras etapas de esta gran . (p. 10).

    Los árboles que duran más en crecer son precisamente los que hay que sembrar cuanto antes. La puesta en marcha de este proyecto permitirá aprovechar fabulosos recursos naturales y reducir los desequilibrios de la zona central del país, generados por su excesiva concentración urbana e industrial.

    Mejorar la infraestructura física y social para todo el país.

    Esto representa ocupar y consolidar el territorio de forma más equilibrada demanda la articulación de los centros de producción con los centros de consumo y centros de exportación a nivel nacional, por lo que se requiere emprender esfuerzos para la dotación y mejoramiento de la infraestructura de equipamiento urbano de los centros poblados, infraestructura necesaria para garantizar adecuadas condiciones de salud, educación y seguridad, los sistemas de vialidad y transporte multimodal, las redes de telecomunicaciones y los sistemas de generación, transmisión y distribución de energía que permitan el disfrute de una calidad de vida acorde con la sociedad contemporánea.

    El eje Orinoco – Apure se identifica usualmente como una autopista fluvial dotada de grandes ventajas de transporte, cuando en realidad representa la posibilidad de desarrollar desde Delta Amacuro hasta Barinas un sinnúmero de polos de desarrollo que se insertarían al eje, formando una estructura neoeconómica que surcaría al paisaje nacional.

    Se deberá mejorar los servicios públicos y las condiciones ambientales en el área de descentralización.

    Integrar redes de servicio, educación, salud, cultura, recreación y seguridad, así como el manejo y tratamiento de aguas servidas, lo que contribuirá a elevar la calidad de vida de la población y estimular la localización de las actividades productivas en las áreas de desconcentración.

    Mejorar las condiciones de salubridad ambiental, armonizar planes de energía para generar actividades productivas en los ejes de desconcentración.

    Armonizar los planes sectoriales de energía, agua y transporte para generar actividades productivas en los ejes de desconcentración.

    Establecer programas de desarrollo rural integral.

    Garantizar la seguridad alimentaría del país, la atención a los centros poblados del campo significa impulsar en forma definitiva la producción agrícola básica y la agroindustria, las cuales requieren el desarrollo de las cadenas productivas de los rubros bandera y estratégicos de forma competitiva, en coherencia con prácticas conservacionistas y con el diseño de formas organizativas que estimulen a los productores a asociarse en las distintas actividades de la cadena productiva.

    Por otro lado, mejorar las condiciones de la vivienda, la salud y la educación en centros poblados rurales.

    Promover incentivos para la localización de actividades productivas y de población.

    El logro de un mayor crecimiento y desarrollo económico en las zonas de desconcentración con base en las potencialidades y ventajas comparativas que ellas poseen, es uno de los soportes de la nueva política territorial. Con el propósito de desarrollar actividades productivas y generar empleo con fines desconcentradotes que contribuyen a sentar nueva población y se requiere establecer un programa de incentivos y subsidios que promueva las inversiones privadas.

    Travieso y Pacheco. (1999).Afirma.

    Dicho programas de incentivos y subsidios permitirá estimular a la pequeña y mediana en diversos sectores de la producción de bienes y servicios, la cual contribuirá a activar el mercado inmediato, creando circuitos económicos. (p. 135).

    Esto estaría contribuyendo al incremento del poder adquisitivo de la población. En síntesis a elevar el modo de vida en las zonas de desconcentración.

    Desarrollar programas de vivienda y producción para pobladores y nuevos pobladores de las zonas contenidas en poligonales urbanas de razonable densidad.

    Promover el establecimiento de zonas especiales de desarrollo acorde con las características y necesidades de los grupos humanos.

    Teniendo presente el objetivo de ocupar y consolidar el territorio, se promoverán áreas del territorio, cuya vocación y potencialidades naturales serán aprovechadas para localizar de forma sustentable actividades productivas, asentamientos humanos e infraestructura física y social y contribuir a mejorar la calidad de vida de la población y a lograr un mayor equilibrio territorial.

    Incrementar la superficie cultivada en las zonas de desconcentración.

    Racionalizar el uso de los recursos naturales. Se aprovecharán de manera sustentable los recursos que se ubican en el espacio marítimo, entre otros, razón por la cual, la recuperación, conservación de las cuencas hidrográficas críticas en prioridad para los próximos años, así como el mantenimiento y preservación de los suelos de categoría I, para la producción agrícola, los reservorios de aguas subterráneas y el uso de las energías primarias, como el carbón, bitumino, gas y agua, para la energización del país.

    Dotar de tierras e insumos para la producción.

    La tierra constituye uno de los factores claves para impulsar el desarrollo productivo; por lo tanto, la aprobación e instrumentación de un marco legal que permita administrar este recurso en función del desarrollo sustentable del país se convertirá en requerimiento básico para aumentar la superficie ocupada. Este elemento servirá de estímulo a la producción de los rubros bandera y estratégicos del sector agrícola, sector forestal, turístico, minero y a la agregación de valor a través de la grande, pequeña y mediana industria.

    Incrementar la infraestructura de apoyo a la producción.

    El elevado riesgo y la baja rentabilidad de un medio rural que no cuenta con la infraestructura requerida ha originado el retraimiento de las actividades productivas y, particularmente, de la actividad agrícola.

    Se instrumentarán programas para la construcción, mantenimiento optimatización de los embalses y sistemas de riego, así mismo, se prevé la construcción, reparación y mantenimiento de la vialidad agrícola, obras de saneamiento y comercialización de productos. Esta infraestructura contribuirá a dinamizar los diferentes sectores, incrementando el empleo y mejorando las condiciones en el medio rural.

    Morín y Kern. (1998).Afirma.

    La falsa racionalidad, es decir, la racionalización abstracta y unidimensional triunfa sobre las tierras: las apresuradas concentraciones parcelarias, los surcos demasiado profundos y longitudinales, la deforestación y desarborización no controlada, el asfaltado de los caminos, el urbanismo que sólo pretende rentabilizar la superficie del suelo. (p. 195).

    La seudo planificación puede generar consecuencias irreparables en el medio natural. Por querer trabajar en función de la razón y el progreso.

    Por otro lado la vocación natural y las potencialidades que tiene cada zona de desconcentración constituyen aspectos fundamentales para convertir sus ventajas comparativas en ventajas competitivas.

    Mejorar la vialidad y el transporte multimodal.

    La vialidad y el transporte son elementos esencialmente ordenadores del territorio. A los fines de la estrategia territorial es importante garantizar un sistema vial que permita la conexión entre los diferentes centros poblados.

    Por su parte el sistema multimodal de transporte integrará el territorio nacional, horizontal y verticalmente, uniendo eficientemente las fuentes de materia prima, los centros de producción, los centros de consumo y de comercialización, este tipo de transporte podría generar beneficios a largo, mediano y corto plazo, pues contribuiría a la interconexión de los distintos espacios y zonas del país que se encuentran y son de difícil acceso, lo que puede generar un desarrollo económico y social en estas localidades apostadas en el eje Orinoco – Apure.

    Esto implica que se avanzará en la recuperación, mantenimiento y construcción de la vialidad urbana y rural, en coherencia con el desarrollo de los modos de transporte aéreo, fluvial, marítimo y ferroviario. El desarrollo de un sistema multimodal de transporte para motorizar las actividades productivas y estimular los ejes de desarrollo.

    Mejorar y construir sistemas de información y comunicación.

    Promover el establecimiento y mejorar los servicios de información y telecomunicaciones en las zonas urbanas y rurales.

    Construir sistemas de generación, transmisión y distribución de energía.




    Actualmente el 70% de la energía consumida es producida por hidroelectricidad. El desarrollo económico y social del país requiere contar con fuentes sustentables de energía por lo que se prevé diversificar los sistemas de generación utilizando recursos como carbón, bitúmino, gas, entre otros; al mismo tiempo, culminar las centrales hidroeléctricas previstas y se recuperarán los sistemas de generación termoeléctrica y de transmisión y distribución que existen actualmente y presentan un gran deterioro. El desarrollo de la industria gasífera, como estrategia nacional, constituirá una fuente de energía para apalancar el desarrollo del país. Como por ejemplo, el desarrollo de la Plataforma Deltana y el proyecto Mariscal Sucre.

    Para lograr los objetivos señalados se actuará coherentemente en cada una de estas materias:

    • Articulación del territorio nacional a través de los ejes de desconcentración occidental Orinoco – Apure y oriental.
    • Desarrollo y fortalecimiento en los ejes y en las regiones (Oriente, Centro, Centro-Occidente, Occidente, Llanos y Guayana), de un sistema de ciudades relacionadas entre sí y con el resto del país.
    • Impulso, a través de planes integrales, al desarrollo de zonas especiales, a fin de aprovechar sus recursos para la expansión productiva y la generación de empleo con fines desconcentradotes.
    • Promoción del desarrollo de los sistemas de asociaciones rurales auto-organizadas (saraos) como espacios del territorio orientados al desarrollo rural integrado, organizados para la participación autogestionaria de diferentes actores, creando relaciones a través de la cadena de producción agroindustrial, con el fin de mejorar la calidad de vida.
    • Establecimiento de un programa de capacitación de recursos humanos, atendiendo a las especificidades de cada región.
    • Establecimiento de incentivo para promover las inversiones de los ejes de desarrollo.
    • Impulso a través de la cogestión al desarrollo de los servicios públicos como elementos que contribuyen a elevar la calidad de vida de la población asentada y por asentarse en el sistema de ciudades a consolidar en los ejes de desarrollo.
    • Establecimiento dentro del marco del desarrollo sustentable de programas dirigidos a la conservación, defensa, mejora y aprovechamiento de los recursos naturales ubicados en los ejes de desarrollo.

    Arzolay. (1999).Afirma

    La acción cada vez más creciente y compleja de la sociedad sobre la naturaleza fundamentada en el conocimiento de sus leyes y en los medios de acción para transformarla ha derivado en la alteración del equilibrio sociedad-naturaleza que atenta contra la propia existencia de la vida humana en el planeta. (p.2)

    Este conjunto de propuestas sobre el impulso de la dinámica poblacional y la productividad agrícola en el eje Orinoco-Apure, tiene que ser sustentable y sostenible para el equilibrio sociedad – naturaleza; debido a que el desarrollo armónico entre el hombre y el medio son elementales para poder sostener el equilibrio natural y su aprovechamiento de la manera mas racional.

    El establecimiento de lineamientos y acuerdos para la integración y seguridad del país con los países vecinos que conforman las fachadas de integración Caribeña, Andina y Amazónica y el resto del mundo.

    - Diseño y ejecución de planes de desarrollo sostenible en las ciudades fronterizas ubicadas en los ejes de desarrollo que permitan el intercambio económico, cultural y social con los países vecinos, en igualdad de condiciones.

    Descentralización Desconcentrada.

    En el marco de la estrategia desconcentradota, cuando se hace referencia al estilo de desarrollo se quiere expresar que el modelo territorial es sobre todo, el que condiciona enormemente el modo de vida de las personas, la calidad de vida, la cohesión social y también el impacto ambiental. Por eso la geografía ha jugado un papel importante en el desarrollo de los países.

    En la actualidad, a nivel mundial se está produciendo una nueva versión de la dualidad socio-espacial, con un alcance y significado global, cuya expresión es un mosaico de lugares y zonas altamente individualizadas. Estas zonas se conocen con el término genérico de región.

    Desde el punto de vista de interés nacional, esta noción de región se relaciona, interna y externamente, con varios niveles geográficos:

    Mundial: constituido por una red de actividades económicas: finanzas, comercio, inversión extranjera directa, corporaciones transnacionales, entre otras.

    Binacional y multinacional: representado por bloques de integración tales como la Comunidad Europea, el Grupo de los Tres, NAFTA, CARICOM, Pacto Andino y MERCOSUR, entre otros.

    Nacional: determinado por el estado soberano.

    Regional: emergente o reemergente; constituye una articulación de la economía y la política.

    Local: constituido por los estados y municipios. Es en esta porción del territorio y en su gente donde se manifestarán, en última instancia, los beneficios del desarrollo.

    En síntesis, la nueva visión del desarrollo territorial que se presenta está dirigido a promover, por vía de la descentralización desconcentrada, un desarrollo humano sostenible; es decir, un mejoramiento de la distribución territorial del ingreso, sobre la base del aprovechamiento de las potencialidades de cada región, lo cual se expresa, espacialmente, en una ocupación racional, armónica y eficiente del territorio para lograr una distribución equilibrada de las actividades productivas, las inversiones para generaciones actuales y futuras y un verdadero desarrollo institucional, al fin de avanzar hacia una sociedad democrática.

    - Visión estratégica de integración en el orden territorial, económico, cultural y ambiental.

    -Fachada de integración: Amazónica, Andina y Caribeña, que permitirán favorecer tanto el desarrollo de las regiones fronterizas como la comunicación con los países vecinos, a través de la integración de los grandes ejes fluviales y del transporte ferroviario, terrestre, aéreo y marítimo.

    - Ejes de desconcentración: Occidental, Orinoco – Apure y Oriental, que conforman regiones programa, cuyos recursos presupuestarios serán dirigidos a la ejecución de obras de infraestructura y el mejoramiento de los servicios públicos en los centros poblados ubicados a lo largo de cada uno, a los efectos de generar condiciones favorables a la inversión privada.

    Dinámica Regional: que privilegiará las actividades producidas de acuerdo a la vocación y potencial propio de cada región, tomando en consideración los sectores definidos como dinamizadores, es decir, pequeña y mediana industria, agricultura y agroindustria, minería, petróleo y petroquímica, turismo, infraestructura y servicios.

    Para la implementación de la estrategia territorial, a fin de orientar la actividad de planificación en los ámbitos que sobrepasan las competencias de los gobiernos estadales y municipales y de coordinar y compatibilizar los requerimientos de los diferentes estados y municipios con los de la Nación, se activaron los organismos regionales de desarrollo, es decir, las comparaciones de Desarrollo de la Región Central CORPOCENTRO, de la Región de los Andes, CORPOANDES, de la Región Zuliana, CORPOZULIA; de la Región de los llanos, CORPOLLANOS, de la región DE Guayana, CVG, y la Fundación para el Desarrollo de la Región Centro-Occidental, FUDECO; la región Oriental quedó bajo la responsabilidad directa del Ministerio de Planificación y Desarrollo, debido a que CORPORIENTE se encuentra en proceso de liquidación.

    A los efectos de la estrategia territorial, en conocimiento que existen diferencias con la regionalización establecida en el instrumento legal actualmente vigente en materia, el Decreto Nº 478 del 08-01-80, las regiones se agruparon sobre criterios fundamentalmente funcionales ( Flujos económicos, recursos naturales, formaciones geográficas determinantes – como cuencas hídricas – lazos culturales o étnicos, entre otros), tal como lo señala a continuación:

    Región Central (Aragua, Miranda, Carabobo, vargas y Distrito Capital)

    Región Centro-Occidental (Cojedes, Falcón. Lara, Portuguesa y Yaracuy).

    Región Occidental (Mérida, Táchira, Trujillo y Zulia).

    Región de los Llanos (Apure, Barinas y Guárico).

    Región Guayana (Amazonas y Bolívar)

    Región Oriental (Anzoátegui, Delta Amacuro, Monagas, Nueva Esparta y Sucre).

    La estrategia descentralizadora se orientará a ocupar y consolidar el territorio venezolano mediante un desarrollo más equilibrado, que genere – en unos casos – y potencie – en otros – una dinámica poblacional y económica favorable a una ocupación territorial más racional y eficiente. Por lo tanto, se crearán zonas especiales de desarrollo económico sustentable ( ZEDES) con gran potencial.

    Se desarrollarán zonas económicas especiales bajo criterio de territoriedad, potencialidad de recursos, economía deprimida y baja concentración poblacional. Este programa se iniciará con las zonas de Barlovento, sur de Aragua – Norte de Guárico, Sur del Lago de Maracaibo y Guajira Venezolana, Maripa – La Tigrera – Guarataro, Puente Páez - Puerto Nutrias, Mesa de Guanipa, Sur Cojedes –

    Portuguesa y dependencias federales, así como otra que comparta similares características.

    Se constituirán sistemas de asociaciones rurales auto – organizadas, Saraos, como áreas organizadas para coadyuvar al desarrollo rural integrado, orientadas hacia la creación de asociaciones solidarias y para la autogestión, el fomento de la cadena de producción agroindustrial y la creación de la red institucional para impulsar proyectos dinamizadores.

    Para impulsar el sector agroindustrial forestal se crearán aportes financieros para la realización de estudios de preinversión, la ampliación de capacidades productivas e innovación tecnológica y estudio de mercado. Por otra parte se desarrollarán los planes forestales y agroindustrial, que incluirán asesorías sobre los procesos de gestión para la construcción, instalación, procesamiento y mercadeo, financiamiento para la pequeña y mediana industria, a los fines de su construcción y puesta en marcha, organización de los productores para la producción con fines agroindustriales, normalización de la producción con fines de exportación (Control de calidad). En este orden de ideas, se comercializarán los productos estableciendo una política de precios que privilegie las nuevas áreas a consolidar y tomando en cuenta las necesidades de apertura del mercado nacional. Para ello, se aplicarán medidas dirigidas a la construcción de infraestructura para la recepción y almacenamiento de productos (Silos, Centros de Acopio, almacenes), manejo arancelario ágil, en función de los precios de mercado, establecimiento de tarifas especiales para el transporte de productos, creación de la "bolsa agrícola", y organización de los productores para la definición de las metas de producción y precio, conjuntamente con la agroindustria. Por otro lado, como el apoyo al sector industrial se rehabilitará la infraestructura de parques industriales, se implementarán los planes nacionales de desarrollo forestal y del hierro y el acero, el Programa Nacional de Capacitación Del PYME, el programa de Reactivación económico de , el Proyecto Amaya – Maculo, y se dará continuidad a los programas de nuevos emprendedores y de cadenas productivas. Así mismo, se requerirá el funcionamiento del Consejo de Desarrollo Industrial y el Instituto Nacional de Desarrollo Industrial, y la creación y puesta en funcionamiento del Fondo de Garantías Recíprocas, entre otras medidas.

    Estimular los rubros bandera, se realizará una zonificación agrícola, se elaborarán planes de desarrollo bajo criterios de máxima eficiencia de los factores de producción, apertura de y diversificación de los patrones de consumo, y se priorizarán los recursos de la cartera agrícola hacia las nuevas áreas a ocupar. Se impulsará el desarrollo de rubros bandera como: Palma Africana, Arroz, caña de Azúcar, Cacao, Café, Ganadería de doble propósito, pesca y acuicultura. También se impulsará el desarrollo de rubros estratégicos como: Algodón, Maíz Blanco, Sorgo, Granos Leguminosos, Raíces y Tubérculos, Hortalizas y Musáceas.

    Su relación con el aprovisionamiento de agua para las actividades productivas y consumo, las medidas a tomar serán, en primer término, la evaluación de la oferta y la demanda de agua, con participación regional y local.

    Igualmente, el diseño y construcción de las obras de infraestructura (embalses, sistemas de riego, acueductos, pozos, etc.). Otro de los aspectos fundamentales será la organización de los usuarios o constitución de empresas de servicios para el mantenimiento parcial de las obras. En materia de ocupación y consolidación de ciudades, implementación estratégica de ocupación territorial.

    Se consolidará un sistema de ciudades en el cual se definan las vocaciones y jerarquías de los principales centros poblados del país, en correspondencia con la nueva estrategia territorial de descentralización desconcentrada.

    Se consolidará el eje Centro-Norte-Costero y, dentro de él, se fortalecerá el área metropolitana de Caracas como centro de negocios nacionales e internacionales.

    Se fortalecerán los centros regionales (Barcelona-Puerto La Cruz, Ciudad Guayana, Maracay, Barquisimeto, San Cristóbal y Maracaibo). s transnacionales, entre otras.

    iveles geogrque condiciona enejes de desarrollo que permiten111111111111111Como prestatarios de servicios altamente especializados, atractivos a la inversión pública y privada.

    Se fortalecerán los centros subregionales de primer orden (Valle de la Pascua, El Tigre – San José de Guanipa, Porlamar – Pampatar – La Asunción, Carúpano, Cumaná, Maturín, Tucupita, Ciudad Bolívar, Puerto Ayacucho, San Fernando de Apure, Calabozo, San Juan de los Morros, Puerto cabello – Morón, San Carlos, San Felipe, Acarigua – Araure, Guanare, Guasdualito, El Vigía, Mérida, Valera, Trujillo, Ciudad Ojeda – Cabimas, Coro – La Vela, Punto Fijo – Los Taques, Machiques) como prestatarios de servicios especializado asiento de las principales actividades político administrativa y económica a nivel subregional y/o estadal, y líderes de sus espacios geográficos y económicas sus vocaciones locales. Fortalecimiento del Eje San Cristóbal – Tucupita. Para articular el territorio, se implementarán programas de recuperación, mejoramiento, construcción y/o ampliación de la vialidad terrestre, fluvial y ferroviaria, así como la infraestructura portuaria; paralelamente se establecerá un sistema multimodal de transporte, para conectar eficientemente las fuentes de materia prima con los centros de producción, los centros de consumo y los puertos de exportación, y permitir la articulación del país y su integración a los países vecinos, a través de las fachadas andinas, amazónicas y caribeña.

    La política internacional estará dirigida a estimular la gestación de un mundo multipolar, diversificando las modalidades de reracionamiento, privilegiando las relaciones con los países latinoamericanos y redefiniendo el modelo de seguridad hemisférica.

    Impulsar la multipolaridad de la sociedad internacional. Con el propósito de revertir la tradicional concentración de poder en los organismos internacionales y estimular la acción concertada de los países en vías de desarrollo. Teniendo claro el mandato de la integración, es importante resaltar las desigualdades humanas, sociales y los altos niveles de pobreza que podrán abordarse con mayor eficacia, en la medida en que los países de Latinoamérica y del Caribe profundicen su integración regional y fomenten la cooperación Sur – Sur como Norte – Sur. Por ello, la cohesión de los países latinoamericanos y Caribeños mediante la consolidación e instrumentación de su identidad común, se convertirá en el mecanismo idóneo para ampliar las oportunidades de crecimiento y desarrollo de la región y mejorar en forma equitativa y sostenida, los niveles de bienestar social. También impulsar la seguridad y defensa común de Latinoamérica, propugnar una política de desarrollo exterior andina y el fortalecimiento del grupo de Río como el mecanismo más representativo de la región, en materia de concertación política. En este sentido, se impulsará el ingreso de Venezuela como miembro asociado de MERCOSUR y la asociación entre MERCOSUR y CAN y supeditará la negociación del ALCA a la previa conclusión de los acuerdos latinoamericanos.

    De la misma manera se promoverá el funcionamiento de los grupos de alto nivel de l G-3 y su acuerdo de Libre Comercio y se profundizará la presencia de Venezuela en Centroamérica y el Caribe en materia ecológica, pesquera y de explotación de hidrocarburos. Luego de enfocar el aspecto geopolítico, enmarcado en las líneas generales del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001-2007 del gobierno de Hugo Chávez Frías, se abordará un aspecto estratégico de este gobierno: El Proyecto de Desarrollo Endógeno.

    Este proyecto no se encuentra enmarcado dentro del Plan de Desarrollo de la Nación 2001-2007. Los planes de desarrollo endógeno, se comienzan a planificar en el año 2002, para luego ponerse en práctica. El desarrollo endógeno desde hace una década es un nuevo paradigma que recorre el mundo, de la globalización, de la economía y la sociedad.

    Barquero, 2002.Afirma

    Los sistemas productivos y los mercados adquieren, paulatinamente, dimensión global, el Estado cede protagonismo y liderazgo a las empresas multinacionales, las nuevas tecnologías de la información, los transportes y las comunicaciones facilitan y refuerzan el funcionamiento y la interacción de las organizaciones. (p. 1)

    Plantea el desarrollo endógeno como un proceso enmarcado en la competencia de mercado, lo que implica la continuación de los ajustes del sistema productivo de los países, las regiones y las ciudades inmersas en la globalización. Argumenta que el desarrollo endógeno es una interpretación que ayuda a comprender el papel determinante entre la interacción entre tecnología, organización de la producción, desarrollo urbano e instituciones en la dinámica económica y, por lo tanto, es útil para proponer medidas que estimulen los procesos de acumulación de capital. El plantea o hace acotación sobre la globalización, como un nuevo paradigma que generalmente se describe a través de indicadores que reflejan el desarrollo de la economía global, la internacionalización del sistema productivo y de los mercados, la reducción del papel económico del Estado, y el creciente protagonismo de las empresas multinacionales. Las diferentes formas de regionalización y de integración de las economías nacionales (como la Unión Europea, el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte, el Mercado Común del Cono Sur, o la Asociación para la Cooperación en Asia Meridional) son, en definitiva, los mecanismos a través de los que se institucionaliza el proceso de globalización.

    Existe una fuerte controversia sobre el significado de la globalización, su importancia, dinámica y consecuencia.

    Dabat, (2000), identifica cinco grandes líneas interpretativas: La globalización como un mundo sin fronteras (Ohmae, 1990-1995); la globalización como una fantasía alejada de la realidad (Veseth, 1998; Wade, 1998); la globalización como la forma que toma el liberalismo en la actualidad (Fukuyama, 1992); la globalización como internacionalización o mundialización (Omán, 1994; Ferrrer, 1996 (Hain ais, 1994); y la globalización como un proceso histórico (Castells, 1996; Scout, 1998; Waterman, 1998).

    De acuerdo a lo planteado por los diversos autores, en todo caso se puede aceptar que desde hace una década se asiste a un reforzamiento de las relaciones económicas, políticas e institucionales entre los países que pueden conducir a la formación de un sistema global.

    Por otro lado, los factores responsables de la aceleración del proceso de globalización han sido, entre otros, los siguientes (OCDE, 1996): los cambios en las políticas económicas y comerciales, que han generalizado la liberación de los mercados de bienes y servicios y factores; las nuevas estrategias de las empresas multinacionales que aprovechan las nuevas oportunidades de localización que la integración les presenta; y la introducción de las innovaciones en los transportes y comunicaciones que facilitan la integración de los mercados y la producción multinacional, y reducen los costes de producción y de los intercambios.

    Como señala Ferrer (1996), la globalización es, en todo caso, un fenómeno antiguo, asociado con los intercambios internacionales de bienes y servicios, y la internalización del capital y de la producción. (Omán, 1994). Este proceso se fortalece gracias a las nuevas formas de organización de la producción a través de la formación y desarrollo de sistemas de empresa de alianzas estratégicas internacionales que le permite crear redes, cada vez más con dimensión global.

    La globalización estaría dando lugar a un nuevo orden internacional y a una nueva división internacional del trabajo (Ugasteche, 1997). El liderazgo de la economía global correspondería a los países de la OCDE, los países de reciente industrialización del Este Asiático y a los países de desarrollo tardío de América Latina, con la política de libre mercado y con sistemas productivos integrados internacionalmente. Las economías de los demás países quedarían excluidas del proceso de globalización, al menos mientras no sean capaces de aceptar las reglas de la libre competencia y sus economías no se abran a las internacionales, favoreciendo los intercambios de bienes y servicios y libre circulación de capitales (Ohmae, 1990).

    Barquero, (S/A).

    La globalización es un proceso vinculado al territorio, no sólo porque afecta a las naciones y países, sino, sobre todo, porque la dinámica económica y el ajuste productivo dependen de las decisiones de inversión y de la localización de los actores económicos y de los factores de atracción de cada territorio.

    El proceso de globalización, por lo tanto, es una cuestión que condiciona la dinámica económica de las ciudades y regiones y que, a su vez, se ve afectado por el comportamiento de los actores locales. Las empresas compiten en los mercados juntamente con el entorno productivo e institucional del que forman parte, por ello, puede hablarse de la competencia entre ciudades y regiones y de que la división internacional del trabajo es un fenómeno urbano y regional.

    Esto implica que la mejora de la productividad y competitividad de las ciudades depende de la competitividad de la introducción de innovaciones en las empresas, de la flexibilidad y organización del sistema productivo y de la existencia de instituciones que favorecen el funcionamiento de los mercados.

    Pero como sostiene Castel (1996), la economía global es fuertemente asimétrica, a diferencia de lo que propugna el viejo paradigma centro-periferia, es policéntrica y además las categorías norte y sur han perdido capacidad analítica, ya que los centros y las periferias en el nuevo orden internacional, no se sitúan simétricamente a ambos lados de la hipotética línea divisoria entre el "norte y el sur". Existen ciudades y regiones en el sur articuladas a la economía global y existen ciudades y regiones del norte que no lo están. Es más, la pobreza es una cuestión que no sólo afecta al sur, sino que bajo los niveles de renta, la baja capacidad tecnológica y la injusta distribución de la renta caracterizan también a las ciudades y regiones del norte, si bien, los niveles de pobreza en el norte y el sur, no son comparables. En un mundo cada vez más globalizado, hay ciudades y regiones que ganan y otras que pierden.

    Nelson (1999), señala que la teoría del crecimiento endógeno es insatisfactoria debido a que no permite entender cuales son las fuerzas que están detrás de los factores "inmediatos" del crecimiento. El crecimiento económico caracterizado por la incertidumbre y el azar que está condicionado por el cambio de las condiciones de mercado y de las decisiones de los actores, por lo que debería entenderse como un proceso evolutivo. (Barquero, 2002, p. 20)

    La teoría del desarrollo endógeno, según Barquero, en el escenario actual de transformaciones económicas, organizativas, tecnológicas, políticas e institucionales, conviene adoptar una visión dinámica de la dinámica económica y social, que permita considerar las respuestas de los actores económicos y, así, identificar los mecanismos del desarrollo económico.

    Los estudios teóricos y los análisis de experiencias de reestructuración productiva y de dinámica urbana y regional, han permitido conceptuar el desarrollo endógeno como una interpretación útil para el análisis y para la acción. La teoría del desarrollo endógeno considera que la acumulación de capital y el progreso tecnológico son, sin duda, factores claves en el crecimiento económico. Propone que el desarrollo económico se produce como consecuencia de los procesos que determinan la acumulación de capital, como son la creación y difusión de las innovaciones en el sistema productivo, la organización flexible de la producción, de la generación de economías de aglomeración y de diversidad en las ciudades y el desarrollo de las instituciones.

    Pero, además, identifica una senda de desarrollo auto sostenido, de carácter endógeno, al argumentar que los factores que contribuyen al proceso de acumulación de capital, generan economías externas e internas, de escala, reducen los costes generales y los costes de transacción y favorecen las economías de diversidad.

    Uno de los factores centrales que condiciona el proceso de acumulación de capital, es la organización de los sistemas productivos, como se ha puesto de manifiesto en Alemania o en las economías de desarrollo tardío del Sur de Europa (como Italia y España) y de América Latina (Brasil, Argentina y México). Durante las últimas décadas la cuestión no reside en si el sistema productivo de una localidad o territorio está formado o no por empresas grandes o pequeñas, sino por la organización del sistema productivo local. La organización del entorno, en el que se establecen las relaciones entre las empresas, los proveedores y los clientes, condicionan la productividad y la competitividad de las economías locales. El análisis del funcionamiento de los sistemas productivos locales y específicamente en el caso de los distritos industriales ha demostrado que la existencia de una red de empresas industriales locales, permite la generación de una multiplicidad de mercados internos y de áreas de encuentro que facilitan el intercambio de productos, servicios y conocimientos.

    La política del desarrollo endógeno se ha indicado anteriormente, entre las características que definen los procesos de globalización que destaca la reducción de la presencia del Estado en la actividad económica, la privatización de las actividades productivas de carácter pública y la reducción del papel de las políticas redistributivas, industriales y regionales. Parecería, por lo tanto, que el Estado solamente sería responsable de mantener estable el marco macroeconómico, y de crear las condiciones para que los factores de acumulación de capital funcionaran adecuadamente.

    Sin embargo, desde principios de los años ochenta, se produce un profundo cambio en la política económica, cuando los actores locales y regionales inician acciones encaminadas a incidir sobre los procesos de crecimiento de las economías locales. Se inicia, así, la política de desarrollo local que constituye una respuesta de las comunidades locales a los desafíos que representaba el cierre de empresas, la industrialización y el aumento del desempleo.

    Las ciudades y regiones de Europa, a finales de los años sesenta, y, a principio de los años noventa, las de Latinoamérica se presentan ante la necesidad de reestructurar sus sistemas productivos para hacer frente al aumento de las competencias y a las nuevas condiciones que presentan los mercados mediante la introducción de los cambios organizativos, tecnológicos, productivos y comerciales que las hiciera más competitivas.

    (Barquero, 1993-1996).

    Ante la pasividad de las administraciones centrales, los actores locales, de forma espontánea, tratan de impulsar y controlar los procesos de ajuste, lo que dio lugar a la política de desarrollo económico local

    El efecto de la interacción en el desarrollo endógeno y el proceso de globalización implica un aumento de la competencia en los mercados y sitúa la discusión sobre el crecimiento y cambio estructural en la dinámica de la generación de capital pero además, el proceso de ajuste y la reestructuración productiva se genera como consecuencia de las decisiones de inversión y localización de las empresas, lo que abre un espacio para las iniciativas locales.

    El desarrollo endógeno, por lo tanto, es una interpretación útil para entender la dinámica económica y productiva y para definir y ejecutar las respuestas de las organizaciones e instituciones a los retos de la competitividad. La teoría del desarrollo endógeno, a diferencia de los modelos neoclásicos argumenta que cada factor y el conjunto de factores determinantes de la acumulación de capital, crean un entorno en el que los procesos de transformación y desarrollo de las economías toman forma. Además, sostiene que la política de desarrollo local, permite alcanzar de forma eficiente la respuesta local a los desafíos de la globalización, lo que convierte a la teoría del desarrollo endógeno en una interpretación para la acción.

    Las economías locales y regionales se desarrollan y crecen cuando se difunden las innovaciones y el conocimiento entre las empresas y los territorios de tal manera que aumentan y se diferencian los productos, se reducen los costes de producción y mejoran las economías de escala.

    Todos los autores han argumentado su definición o explicación del proceso de desarrollo endógeno basados en el proceso globalizador. Tomando como base la mecánica de la acumulación de capital de las ciudades, territorios, regiones y localidades bajo condiciones de aumento continuo de la globalización.

    Por otro lado, Menta (S/A), plantea los aspectos estratégicos del desarrollo local:

    En la actualidad resulta evidente la existencia de una estrecha interrelación entre los procesos de crecimiento económico y de desarrollo territorial y entre la competitividad de las organizaciones empresariales y de todas aquellas que actúan, en alguna medida con criterios de mercado y la de los territorios donde éstas se localizan. (p. 2).

    En este sentido, el escenario de mercados integrados y de sociedades en proceso de integración, las regiones y más concretamente las ciudades, al ser los espacios preferentes de la localización, están adquiriendo una relevancia, incluso más intensa que las naciones en la competitividad territorial.

    Por tal motivo, las áreas urbanas, con independencia de su dimensión, se pueden visualizar cada vez más como organizaciones emprendedoras encargadas de producir y comercializar unos determinados bienes y servicios para satisfacer a largo plazo unas demandas y expectativas propias y ajenas; en particular, las demandas relacionadas con la localización de las familias y las organizaciones productivas.

    Esto se puede entender como sistemas productivos territoriales en condiciones de competencia, cuya expansión y crecimiento se relaciona fuertemente con las decisiones estratégicas que toman los principales inversores y gestores públicos y privados locales, y en general, los líderes locales de opinión.

    Ahora, las ciudades medias, tanto aquellas influidas por la dinámica metropolitana como las que funcionan como nodos vinculados de los espacios rurales a los nuevos sistemas de ciudades en formación, se han convertido en espacios estratégicos para el desarrollo.

    Las ciudades medias han adquirido un papel de especial importancia a la hora de facilitar la reestructuración productiva y la difusión en el territorio de las nuevas tecnologías y la innovación de todo tipo que impulsan y potencian el nuevo proceso de desarrollo competitivo.

    Menta, S/A. Afirma

    El desarrollo local es una estrategia territorial competitiva basada en el aprovechamiento pleno del potencial de utilidad endógeno con la adecuada inserción de impulsos y recursos estratégicos exógenos. El desarrollo local tiene un carácter pluridimensional e integrado y supone la implantación de un proceso sistemático y sostenible a largo plazo de dinamización del territorio y la sociedad local, mediante la participación protagonista y corresponsable de los principales actores socioeconómicos y políticos locales (pág. 3).

    La planificación estratégica del desarrollo local se puede concebir entonces como el proceso y cause en el que la participación de los principales actores políticos, económicos y sociales de la comunidad, para elaborar un diagnóstico compartido sobre las claves de su desarrollo competitivo, construir una visión viable de su futuro común a largo plazo y seleccionar los objetivos y cursos prioritarios de la consecuente actuación pública y privada.

    El denominado diagnóstico estratégico de la posición y situación competitiva actual y futura posible del sistema productivo territorial para ello se realizan los correspondientes análisis externos o de entorno (tendencia y sus implicaciones) e interno (estructura y funcionamiento del sistema productivo territorial local). Se estudian temas tales como: la situación del hábitat para producir y vivir; la accesibilidad y conectividad regional e internacional; la estructura y especialización productiva local y su adecuación al entorno competitivo; la movilidad de los recursos empresariales y la capacidad de innovación local; la internacionalización y competitividad de la economía; el nivel de desarrollo de los recursos humanos disponibles; el estado del medio ambiente, la identidad local y/o regional y la imagen de marca del territorio.

    Estos análisis permiten determinar las oportunidades y amenazas o desafíos provenientes del entorno relacional y las fortalezas y debilidades de la comunidad local para aprovechar las primeras y superar las otras, lo que implica determinar la posición competitiva actual y futura posible del sistema productivo territorial local objeto de estudio.

    Menta, plantea en Estrategias de Desarrollo Local, un conjunto de reflexiones basadas en aspectos como la planificación y gestión estratégica de las ciudades, la problemática de la localización empresarial y la temática de la identidad e imagen territorial.

    En otro ámbito, Boiser, plantea el desarrollo endógeno de la siguiente manera: "Es el progreso permanente de la región, de la comunidad regional como un todo y de cada persona en ella". (Zonas Especiales de Desarrollo. CVG, 2003).

    Son iniciativas productivas que emergen del interior de un territorio, sector económico o empresa, para aprovechar las capacidades potenciales y habilidades propias, con el fin de desarrollar proyectos económicos, sociales, ambientales, territoriales y tecnológicos que permitan edificar una economía más humana, para una nueva vida económica del país. (Boiser. Zonas Especiales de Desarrollo. CVG, 2003).

    Significa utilizar para los propósitos y objetivos regionales o locales lo mejor del entorno, lo más pertinentes para nuestra problemática. Son propuestas técnicas y económicas, factibles y realizables en corto plazo, con capacidad de generación de empleo sustentable y sostenibles en el tiempo, alto contenido social y fomenta la participación (cooperativismo, asociativismo), permite la desconcentración poblacional y territorial, canalizan los recursos financieros públicos y privados, hacia proyectos prioritarios, en principio impulsados por el sector público y permiten fomentar la innovación y la creatividad.

    ¿Qué es una Zona Especial de Desarrollo Endógeno?

    Son espacios del territorio con características físicas, demográficas y económicas capaces de soportar y mantener un desarrollo económico y social sostenible sin grandes esfuerzos a partir de la inversión de los recursos financieros de parte de los diferentes niveles del gobierno y bajo el enfoque de desarrollo endógeno, que necesariamente incorpora a la población con la premisa constitucional de la participación protagónica y responsable para la creación de redes sociales y socioproductivas que, junto con los agentes institucionales locales, aprovechen las potencialidades de recursos naturales y la capacidad organizativa y productiva de las comunidades para lograr alcanzar y mantener mejores niveles de calidad de vida.

    Estas zonas especiales de desarrollo tienen requisitos de selección como:

    • Ambiental.
    • Económico.
    • Sociodemográfico.
    • Geoestratégico.
    • Factibilidad de gestión.
    • Información disponible.
    • Infraestructura y servicio.

    Ahora los requisitos para ser considerada como una zona especial son; la evaluación cualitativa de los aspectos ambientales, económicos, sociodemográficos, geoestratégicos y la factibilidad de gestión de zonas que representen ventajas comparativas dentro del territorio regional, en función del diagnóstico elaborado para el plan regional.

    En el aspecto ambiental, se evalúa la ubicación o posibilidad de ubicación de la zona dentro de un área de régimen especial de carácter ambiental o económico. En el aspecto económico, se considera el potencial para una o varias actividades económicas que permitan la posibilidad de generación de empleo y de una diversificación de la economía.

    En los aspectos sociodemográficos, se evalúa la existencia de asentamientos de baja densidad poblacional, pero que permitan un mínimo de equipamiento de servicios básicos. También se consideran las condiciones de accesibilidad, dotación de los servicios de agua y electricidad.

    En el aspecto geoestratégico, se analizan los temas de soberanía y fortalecimiento de las relaciones de cooperación e integración con otros países.

    En el aspecto factibilidad de gestión, se evalúa a dos (2) niveles. En primer lugar, por la disponibilidad de información, programas y proyectos ya existentes; y por el grado de dificultad que pudiera presentarse en la ejecución de las grandes obras de infraestructura requeridas.

    Con el análisis de esta categoría se pretende medir la inmediatez en la toma de decisiones. Boiser plantea el desarrollo endógeno como una acción productiva propia que emerge del interior de un territorio, que permita edificar una economía más humana y equitativa.

    Retomando lo referente al proyecto del Eje Orinoco – Apure propuesto por el Ejecutivo Nacional. El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, a través del Ministerio de Planificación y Desarrollo, el Ministerio de Desarrollo de Zonas Especiales, el Ministerio de Infraestructura, el Ministerio de Producción y Fomento, el Ministerio de Agricultura y Tierras, el Instituto Nacional de Tierras, la Corporación Venezolana de Guayana, Corpocentro, Corpozulia, Corpoandes y otros organismos dependientes del Ejecutivo Nacional propuso la creación de dichas zonas especiales de desarrollo y otras que este gobierno tiene en marcha.

    Las zonas especiales de desarrollo endógeno en Venezuela, establecidas por el Ejecutivo Nacional son las siguientes:

    • Barlovento
    • Camatagua – El Sombrero
    • Sur del Lago
    • Caura
    • Boconó – Masparro
    • Mesa de Guanipa
    • El Baúl – Turén
    • Caribe
    • La Guajira

    De las nueve sedes prioritarias para el Estado venezolano, dos están ubicadas en la zona de desarrollo de Guayana bajo la responsabilidad de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), estas sedes son Mesa de Guanipa y Caura. Adicionalmente, la Corporación Venezolana de Guayana promociona seis núcleos de desarrollo endógeno (NUDES): Isla de Guara, Delta Amacuro, El Pao, San Fernando de Atabapo, Guri – La Paragua y el Eje Upata – Tumeremo.

    Dentro del contexto del Eje Orinoco – Apure se hará referencia de manera especial al núcleo de desarrollo endógeno de La Paragua en el Estado Bolívar.

    Localización: Sector Guri – Ciudad Piar – La Paragua, al sur del Municipio Raúl Leoni.

    Superficie: 300.000 Ha.

    Potencial Económico: zonas agrícolas con vocación para maíz, yuca, caña, sorgo, leguminosa y ganadería de propósito.

    PRINCIPALES CENTROS POBLADOS

    Ciudad Piar: 6.203 Ha. (año 2001)

    La Paragua: 4.982 Ha. (año 2001)

    Guri: 4.745 Ha. (año 2003)

    ASPECTO SOCIAL

    Población menor de 15 años: 4256 Ha.

    Población mayor de 15 años: 6.384 Ha.

    Fuerza de trabajo: 3900 Ha.

    ESTRATEGIA GENERAL

    Ambiente:

    Conservación de la cuenca. Investigación y desarrollo. Aplicación de tecnología sustentable.

    Capacitación:

    Centro de formación productiva. Desarrollo de lo socioeconómico, hidroeléctrico, turismo, minería, agropecuaria, forestal.

    ¿Qué se está desarrollando en La Paragua?

    En el Núcleo de Desarrollo Endógeno La Paragua, se tiene previsto el aprovechamiento integral sobre la base de su potencial agrícola del cultivo del maíz. El desarrollo integral de este núcleo, se plantea en el corto y mediano plazo, el incremento progresivo de la superficie sembrada hasta alcanzar un total de 30.000 Ha. En el año 2006, el máximo aprovechamiento de la capacidad de secado y almacenamiento, así como la instalación de facilidades industriales que permitan satisfacer la demanda de alimentos para el consumo humano y animal.

    Dentro del programa han participado la totalidad de agrocomercios que se encuentran instalados y relacionados con la siembra de maíz dentro de la zona geográfica de la siembra del estado Bolívar: Servifertil, Sefloorca, Lo Cerca, Coseven, Agrosur, Prosevenca, Agroservicios de Oriente, Ferreagro Bolívar, Agroisleña, Vimagro, Monza auto.

    Los negocios fueron gestionados conjuntamente con los beneficiarios y el Fondo Regional Guayana, a través de un fideicomiso dirigido, lo que permitió concentrar los requerimientos individuales de los productores para poder negociar compras por volumen, precios ofertados, oportunidad en la entrega y calidad de los productos, todo en beneficio de los productores de maíz del estado Bolívar.

    ¿Cuáles serán los beneficios finales?

    • Seguridad
    • Fomento de empleo productivo
    • Desarrollo agroindustrial
    • Desconcentración desconcentrada
    • Desarrollo social
    • Fomento del cooperativismo
    • Mejorar la calidad de vida

    Actividades dinamizadoras

    • Reapertura del yacimiento del mineral del hierro en el cerro Altamira.
    • Dos plantas de concentración de mineral de hierro.
    • Explotación de granito.

    Proyecto e infraestructura

    • Agrícola.
    • Pecuaria.
    • Agropecuaria.
    • Agroindustrial.
    • Piscicultura.
    • Industria procesadora de la madera (carpinterías y aserraderos.
    • Turismo de aventura.
    • Ecoturismo.

    El proceso de desarrollo endógeno que se lleva acabo en La Paragua estado Bolívar, sobre la siembra de maíz es una de las políticas ejecutadas por el Ejecutivo Nacional, en coordinación con la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y el Fondo Regional Guayana. Esta política de desarrollo de zonas especiales viene de un plan estratégico para crear en esta región tan rica (Guayana) como en otras del país, nuevas formas de producción que permitan una manera novedosa del ahorro y la distribución de las riquezas, generando altos niveles de productividad y competitividad. El Gobierno Nacional aspira no solamente integrar la fuerza de trabajo productiva sino también impulsar el nuevo modelo de ocupación territorial, siempre y cuando se logren proyectos socioeconómicos articulados a los mercados, asistencia técnica, financiamiento, capacitación, para evitar sembrar de pueblos fantasmas como tantos proyectos públicos que se quedaron flotando en el vacío.

    La gravedad de los problemas generados por los desequilibrios regionales en Venezuela (estancamiento, migraciones, marginalidad, pobreza y deterioro ambiental) es hoy una discusión sobre nuestro modelo de desarrollo, víctima de las generalizaciones implantadas por el totalitarismo ideológico del pasado el cual no concibe otras argumentaciones que las macroeconómicas, ni otro ordenamiento social que el producido por el libre mercado.

    El Gobierno Nacional, en la persona del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, plantea una política económica contra el neoliberalismo, el ALCA y otras políticas deshumanizante que contribuyen a deteriorar la calidad y modo de vida de los venezolanos. Para concluir, el Proyecto del Eje Orinoco –Apure, pretende integrar al país, tanto en el aspecto fluvial, territorial, ferroviario, económico, humano y de infraestructura que permita el desarrollo equilibrado del país y la equidad social.

    CONCLUSIÓN

    Dentro del contexto geohistórico el eje Orinoco – Apure, tiene un sentido estratégico. Este se conoce desde tiempos pasados por su importancia en el sentido histórico-geográfico; también como arteria fluviales dinamizadoras de los diferentes espacios geográficos y las actividades que se desarrollaron en estos ríos.

    Es importante destacar que durante el año 1817 Simón Bolívar decretó la libre navegación por el río Orinoco y su apertura al comercio exterior; además durante la primera mitad del siglo XIX el uso del eje Orinoco – Apure era una realidad pues, en Puerto Nutria y Guasdualito se consumía harina de Kentucky (Estados unidos), se comercializaba tabaco, añil, café, cacao, cuero de res, desde Barinas al exterior.

    Se puede decir que no solamente en este sentido se utilizó dicho eje, sino también para otras actividades como: para mover las tropas durante la guerra federal y durante la guerra de independencia. Además el tránsito de gran cantidad de buques y vapores, los cuales movilizaron pasajeros por este eje fluvial hasta que surgieron otros medios de transporte. Esto da muestra de la gran potencialidad y la dinámica que se generó a través de estos ríos durante la mitad del siglo XIX y anteriormente.

    Implica entonces que existió comunicación entre lugares y espacios geográficos de Venezuela y de otros países a través de la vía fluvial. La cual propiciaba el intercambio comercial mediante este eje, esto significa que estas arterias viales representaron una salida para impulsar las actividades económicas, comerciales y de diferentes tipos.

    Otro aspecto a resaltar es la significación histórica que tuvo la exportación, hacia el Caribe y a Europa de ganado (Carne, cuero) y otras especies como la de los renglones de cultivos agrícolas. Es de destacar que todos estos intercambios se realizaban con las carencias y problemas de la época en el país.

    Se puede decir que el eje Orinoco – Apure ha representado sinónimo de potencial, pues contó y cuenta con grandes recursos: pesqueros, mineros, forestal, petrolero agrícola, pecuario y tantos otros que están localizados a lo largo de este eje. Esto no significa que durante la utilización de los ríos todo fue positivo pues se presentaron, diversos problemas de tipo de navegabilidad, infraestructura de puerto y otros que no facilitaban la fluidez del transporte y de las actividades que se desarrollaban en el eje.

    Todo lo antes expuesto representa una parte del ámbito histórico, geográfico y económico del eje Orinoco – Apure que predominó hasta la mitad del siglo XIX. Es importante manifestar que el eje Orinoco – Apure representa un potencial para el Estado Venezolano ya que en el se pueden realizar múltiples actividades que contribuyan con el desarrollo y la reactivación del aparato productivo del país.

    Es importante señalar que el eje Orinoco – Apure tiene sus inicios en el año 1973 – 1978 bajo el mandato del Presidente Carlos Andrés Pérez el cual permitió la organización desarrollo y explotación del eje fluvial. Este fue el comienzo durante el siglo XX del eje Orinoco – Apure, conocido con el nombre de PROA, también se le conoce con el nombre de PLAN DE DESARROLLO REGIONAL, el nombre original según Fernando Travieso uno de sus coordinadores.

    Durante el período de gobierno anteriormente señalado, el eje no tuvo continuidad. Luego fue retomado en el año 1986 por el entonces Presidente de Venezuela Jaime Lusinchi, igualmente sucedió en los años setenta con Carlos Andrés Pérez este proyecto se paralizo debido a los distintos problemas: tales como hidráulicos, infraestructura a lo largo del eje y lo cuantioso del gasto público nacional.

    Como se puede apreciar estas dos gestiones gubernamentales dejaron el eje Orinoco – Apure como algo que no se pudo concretar. Pero luego de transcurrido más de una década el eje Orinoco – Apure es retomado bajo el mandato del actual presidente de La República Bolivariana de Venezuela Hugo Rafael Chávez Frías, en el año 1.999.

    Este gobierno toma al eje Orinoco-apure como plan bandera para lograr, la integración del territorio venezolano a los diferentes espacios del eje. Además construir una autopista fluvial que comunique al oeste con el este del país, interconexión de los diferentes espacios que conforman al eje, impulsar la comunicación acuático-fluvial y acuático-marítimo, impulsar lar red ferroviaria y el sistema de ciudades desconcentradas .Todo esto lo plantea el ejecutivo nacional, al igual que los gobiernos anteriores que impulsaron la idea del eje Orinoco-Apure.

    Desde mi óptica este eje no esta desarticulado pues esta insertado en las líneas generales del PLAN NACIONAL DE DESAROLLO ECONOMICO Y SOCIAL DE LA NACION, 2001-2007.También está concatenado con otros planes y programas como: los planes de desarrollo endógeno; las zonas especiales de desarrollo económico sustentables; el sistema de asociaciones rurales auto organizadas; ley de agua: ley de tierra; ley de pesca; ley de suelo y el cooperativismo.

    Este plan maestro incluye la continuidad de obras, como la construcción de nuevas hidroeléctricas de la talla de Tocoma, Caruachi en el estado Bolívar. Además de la construcción del segundo puente sobre el Orinoco y el tercer puente sobre este mismo río en el mismo estado. Es de destacar que el eje Orinoco –Apure, viene siendo objeto de estudio hace varios años, para construir las obras necesarias para consolidar el territorio perteneciente al eje. Dado al enorme potencial que éste posee es fundamental sobretodo en la navegación fluvial y el transporte de materia prima y procesada.

    Lo planteado anteriormente, representa una solución para activar la dinámica de las actividades productivas y comerciales en las diferentes zonas del eje; así como también para la ocupación más racional del poblamiento. También contribuiría a poblar las zonas fronterizas del país. Por otro lado es de resaltar que en los inicios del siglo XX, la población urbana fue de 86,47%, por lo cual el Gobierno Nacional se ha fijado una meta prioritaria: la ocupación equilibrada del territorio.

    Para lograr esta meta, se deben dar cambios fundamentales en la planificación y ordenamiento territorial a lo largo y ancho del país, sobre todo en las zonas que poseen espacios para el desarrollo y que aún no han sido aprovechados. También se tiene que implementar políticas, para promover todo tipo de actividades que sean beneficiosas esencialmente para la población; el Gobierno ha tomado decisiones para desarrollar el eje Orinoco-Apure, a pesar de los problemas en materia de infraestructura y en materia de dragado, se han implementado políticas concretas en el eje.

    El caso mas concreto y de gran trascendencia es, la construcción del segundo puente sobre el Orinoco obra de gran magnitud y el sueño de muchos años de los pobladores de la región sur-oriental lo cual logrará integrar e interconectar a los Estados; Bolívar, Delta amacuro, Anzoátegui, Monagas y Sucre con otros estados del norte y centro del país; esto no solamente por el tramo carretero si no también por la vía ferroviaria, alterna que tendrá dicho puente.,

    Todo lo expuesto anteriormente, significa que el eje Orino-Apure presenta y representa hechos concretos, para lograr su consolidación. Ademàs de esto hay que destacar también la creación de zonas de desarrollo endógeno como los núcleos de: La Paragua, Maripa, Tucupita, Upata - El Palmar, Guasipati - El Callao, Tumeremo - San Fernando de Atabapo, El Pao. Todos estos núcleos se encuentran en funcionamiento en las zonas y espacios donde se encuentran ubicados. Esto implica que el eje Orinoco – Apure tiene como finalidad integrar los espacios de este eje mediante políticas y el desarrollo de actividades productivas para lograr la integración a mediano y largo plazo de dicho eje. Esto significa que existe concatenación y relación con el plan nacional de desarrollo de la nación 2001- 2007 en lo que respecta a las políticas y programas que está aplicando el gobierno nacional.

    Las dificultades que se presentan por la construcción de infraestructura a lo largo del eje pueden ser superadas; considero que una buena política en materia de ordenamiento y ocupación del territorio representa, una solución viable para solventar la serie de problemas que se han generado en el país por la gran cantidad de concentración de personas en pocos espacios como lo que ocurre en el Distrito Capital y Estado Vargas. Específicamente en el Estado Vargas han ocurrido tragedias lamentables en el año 1999 y que luego se repite en el año 2005 donde fueron afectados nuevamente los habitantes de este estado esto implica que el eje Orinoco – Apure representa una alternativa viable para reorientar el proceso de ocupación y poblamiento del Estado Venezolano.

    Creo que para lograr esto (desconcentración de la población) debe existir una muy buena planificación para lograr integrar a la población a estos espacios de la zona sur del país y de otros Estados que poseen espacios territoriales. Caso particular que voy a mencionar es el eje Ciudad Guayana-Ciudad Bolívar ubicada en el Estado Bolívar. Este eje presenta características y condiciones favorables para la integración de población, pues en dicho eje existe una dinámica comercial, económica y poblacional generada por la instalación de las industrias básicas (Corporación Venezolana de Guayana (C.V.G ).

    Estas empresas han dinamizado al eje Ciudad Guayana- Ciudad Bolívar y ha conllevado a que el Estado Venezolano implemente, políticas de planificación y desarrollo en el Estado Bolívar, todo esto para poder desarrollar y explotar el potencial que se encuentra en el eje mencionado y así mantener un equilibrio, urbanístico y propiciar el avance y desarrollo de las poblaciones que se encuentran inmersas en este eje.

    Ahora es importante destacar en materia de integración, las políticas que ha implementado el ejecutivo nacional para la consolidación e integración de los pueblos de Latino América. Pienso que estas políticas desarrolladas por el gobierno nacional han sido altamente positiva pues mediante estas se establece y se pretende establecer relaciones con: CARICON, MERCOSUR, PACTO ANDINO, en materias de diferentes tipos (económicas, sociales, científicas, culturales, tecnológicas), y otras para lograr un mercado común entre los países (Brasil, Argentina, Colombia, Chile y otros ).

    Desde otro punto de vista es conveniente señalar que el ejecutivo nacional propone una alternativa diferente al modelo de integración propuesto por los Estados Unidos de América. Venezuela propone el ALBA, como una salida mas humana en lo referente y concerniente a los Tratados de Libre comercio, y al proceso de globalización que representa el ALCA.

    Con el eje Orinoco – Apure se pretende lograr la multiplicidad de vínculos e interconexiones entre los países no solamente de América Latina, sino también con los países que constituyen el sistema mundial moderno, de las distintas actividades que se realizan en cualquier parte del mundo. Además de esto va a contribuir a buscar la competitividad y la integración de los distintos países del planeta para incorporarse al desarrollo del eje Orinoco – Apure.

    Así como también buscar la incorporación para la ejecución y desarrollo de los planes y programas, a ejecutarse en el área del eje lo que contribuye a dinamizar e integrar las actividades productivas a mayor escala, en los distintos sectores: energético, hidroeléctrico, ferroviario, pesquero, maderero, fluvial, y otros renglones que se pueden ejecutar y desarrollar en el eje Orinoco – Apure. Creo importante mencionar el caso especial de la explotación de petróleo en la faja petrolífera del Orinoco, otra razón de peso para considerar y reconsiderar sobre la ejecución y consolidación del eje Orinoco – Apure.

    En otro sentido hay que considerar la prioridad que representa el eje Orinoco – Apure en materia de integración y poblamiento para Venezuela, este eje representa una solución para el desequilibrio existente en las grandes ciudades del país. Ya que éstas están sumidas en el caos en el sentido de espacio territorial y la deficiencia innumerable de los servicios públicos básicos para la subsistencia de todos estos Venezolanos, que viven aglomerados y bajo la amenaza de las tragedias naturales y de otro tipo.

    Para concluir, el eje Orinoco – Apure representa una alternativa, para afrontar todas estas situaciones y los nuevos retos que genera la dinámica poblacional, en este mundo del capitalismo y la globalización. Ya que la deficiencia de agua, electricidad, potencial energético, forestal, agrícola, pecuario, minero, son razones de peso para reflexionar sobre el eje Orinoco – Apure.

    REFERENCIAS

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    161

    ENTREVISTAS

    1. Parras Enrique 11-10-2003. CVG Guayana. Vicepresidente de Proyecto Agrícola. Corporación Venezolana de Guayana.
    2. Gonzáles Carmen Elena 03-14-2004. Viceministerio de planificación y desarrollo regional del Ministerio de Planificación y Desarrollo. Directora de Planificación Urbana del Viceministerio de Planificación y Desarrollo Regional.
    3. Nora Lobo 11-10-2003. Corpocentro. Directora de Planificación de Corpocentro.
    4. Salazar Ángel 16-02-2005. Viceministerio de Planificación y Desarrollo Regional del Ministerio de Planificación. Director General de Planificación.

    Resumen Curricular Autor

    APELLIDOS:

    Pérez Reina

    NOMBRE:

    Octavio Antonio

    LUGAR DE NACIMIENTO:

    Temblador – Estado Monagas

    SEXO:

    Masculino

    NACIONALIDAD:

    Venezolano

    CÉDULA DE IDENTIDAD:

    V-7.878.391

    ESTADO CIVIL:

    Casado

    DIRECCIÓN DE HABITACIÓN:

    Urbanización La Llovizna. Manzana # 40. Casa # 14

    Maturín

    TELÉFONO:

    (0291) 6517310

    FORMACIÓN PROFESONAL

    EDUCACIÓN SUPERIOR:

    1.989 – 1995: UPEL – IPM

    TÍTULO OBTENIDO:

    • Profesor en Educación Integral. Especialidad Ciencias Sociales UPEL – IPM
    • Cursante de la Maestría (Enseñanza de la Geo-Historia).

    Maturín. Estado Monagas

    EXPERIENCIA PROFESIONAL

    Profesor por Hora U. E. "Ezequiel Zamora" Ciencias Sociales. (1.995 – 1.999

    Docente en Aula E. B. "San Simón"

    Profesor Contratado. Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio. Núcleo Bolívar.

    CURSOS REALIZADOS

    • Taller de Micro-Empresa, Cooperativismo y Autogestión (Suma). Duración: 10 Horas
    • Taller de Autoestima (M. E.) Zona Educativa. Edo. Monagas. Duración: 16 Horas
    • Asistencia al VI Congreso Nacional de Historia Regional y Local
    • Taller El Docente Aula: Un Orientador Nato. Duración: 6 Horas
    • Taller de Matemática Interactiva. CENAMEC. Duración: 10 Horas
    • Taller de Matemática Interactiva. CENAMEC. Duración: 10 Horas
    • Taller Uso de la Biblioteca de Aula. Universidad Experimental Simón Rodríguez. Duración: 16 Horas
    • Taller La Lecto-Escritura como Herramienta Cognitiva. Duración: 16 Horas
    • Curso de Nivelación para Ingresar a la Maestría en Enseñanza de la Geo-Historia. Subdirección de Investigación y Postgrado UPEL – IPM . Duración: 48 Horas. Certificado
    • Taller La Reforma Curricular y los Contextos Culturales Emergentes. Facilitador. Duración: 16 Horas

    CERTIFICADOS Y RECONOCIMIENTOS

    • Asistencia A la Jornada de Elaboración del Proyecto Pedagógico de Aula. Fecha: 19 y 20 de Enero de 1.999. Duración: 10 Horas
    • Certificado por haber aprobado el Programa de Capacitación Para Docentes en el Nuevo Diseño
    • Curricular II Etapa de Educación Básica. Duración: 80 Horas
    • Asistencia al Curso de Actualización sobre la Reforma de la Asignatura Instrucción Pre-militar en Calidad de Participante Duración: 40 Horas
    • Certificado por Asistencia a las XI Jornadas Pedagógicas de Ciencias Sociales en Carácter de participante. Duración: 24 Horas
    • Seminario Post-Doctoral "Un Paradigma Transdisciplinario para Pensar". Duración: 16 Horas
    • Asistencia a las Jornadas de Educación Petrolera "Eje Transversal y Petróleo". Duración: 8 Horas
    • Asistencia a las Jornadas de Evaluación de Maestría Enseñanza de la Geo-Historia
    • Seminario Por un Paradigma Transcomplejo. Duración: 45 Horas
    • Reconocimiento de la E. I. B. "Dr. José A. Ruiz"
    • Reconocimiento Universidad Simón Rodríguez como Docente Evaluador

    DEDICATORIA

    A mis hijos: Elina Pérez y Eliezer Pérez.

    A mis padres, Sulpicio y Guillermina.

    RECONOCIMIENTOS

    Al Prof. Néstor García, por su valiosa tutoría, factor fundamental para desarrollar este Trabajo de Grado.

    Al Prof. Luis Peñalver, por su oportuna asesoría y prácticos consejos para la estructuración de este estudio.

    Al Prof. Santiago García, por su incondicional ayuda durante la corrección de este trabajo.

    Al Dr. Omar Morales, por su apoyo y asesoría.

    A mi Esposa, Eliduska Ramos, por su apoyo y comprensión incondicional.

     

     

     

    Autor:

    Octavio Antonio Perez Reina

    octamop[arroba]hotmail.com

    Venezuela, 2006



    Artículo original: Monografías.com

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