De la visión sistémica del mundo real

    1. Introducción
    2. Precursores de la visión sistémica
    3. Qué es la visión sistémica del mundo real
    4. Ventajas de la visión sistémica
    5. ¿Qué es un sistema?
    6. El contenido de la visión sistémica del mundo real
    7. Entorno significativo de la visión sistémica del mundo real
    8. Aplicación en las disciplinas complejas
    9. Conclusiones
    10. Referencias



    INTRODUCCIÓN

    La visión de sistemas en el mundo real es una perspectiva la cual es tema de la actualidad.

    El mundo real no es un inmenso agregado de fenómenos sencillos y lineales ,sino un conjunto de organismos y entidades complejas interrelacionadas. Es una complejidad organizada que demanda una visión sistémica para ser abordada, así como una metodología ordenada para su estudio. La noción de sistema sirve para el estudio de las situaciones complejas que generalmente perciben a primera vista como situaciones complicadas, confusas o enmarañadas. Una serie de disciplinas en las que aparecen sistemas complejos pueden llegar a modelizarse a partir de la noción de sistema en el mundo real.

    PRECURSORES DE LA VISIÓN SISTÉMICA

    Heráclito (s.VI-V a.C.) filósofo presocrático, afirmaba que no podemos bañarnos dos veces en el mismo río, interpretaba la realidad como un proceso de cambio continuo. Decía: "nada es, sólo el cambio es real y todo es un constante fluir". Hay un orden de sucesión que se fundamenta en los contrastes.

    Lucrecio, filósofo romano, en el siglo primero a.C., afirmaba que nuestro universo debía ser joven y que estaba en permanente transformación. Llegaba a esa conclusión, tan avanzada para una época que veía un universo estático, porque apreciaba que todo cambiaba a su alrededor y que no era lo mismo que en generaciones anteriores.

    Werner Heisenberg (1901-1976), es uno de los más destacados investigadores alemanes, obtuvo el Premio Nóbel de Física en 1932. Fue uno de los fundadores de la teoría cuántica y dio luces acerca del comportamiento ondulatorio de las partículas. Es principalmente conocido por su Principio de indeterminación, o incertidumbre, el cual establece la imposibilidad de conocer al mismo tiempo la posición o cantidad de movimiento de una partícula.

    De aquí derivan grandes aportes a la nueva ciencia: el rol del observador y su influencia en lo observado, el comportamiento caótico de la materia, la aleatoriedad en las direcciones de las partículas y la unión indisoluble entre elementos aparentemente dispersos, entre otras contribuciones (1).

    Ludwig Von Bertalanffy, biólogo, sostenía a mediados del siglo XX que los sistemas se convertirían en el eje del quehacer científico. Pensaba que con los sistemas podrían darse respuestas más efectivas a los problemas naturales: biológicos, sociales y de conducta individual. Creía que serían la alternativa al ordenado mundo determinista, reduccionista y mecanicista que la ciencia generalmente aceptaba hasta entonces? el tiempo le está dando la razón.

    Ilya Prigogine (1917-2002) físico y químico belga de origen ruso, es autor de la Teoría de la complejidad creciente, propuso la Teoría del caos en los años 60. Recibió el Premio Nobel en 1977 por sus estudios acerca de las Estructuras disipativas, una forma avanzada de autoorganización donde el sistema se regenera constantemente a través de "fuerzas" o procesos internos que primero lo llevan hacia el desorden ?destruyendo la estructura actual, lo que podría llamarse un fenómeno entrópico? y luego le ayudan a formar una nueva estructura, más compleja que la anterior y que está mejor adaptada a las nuevas condiciones ambientales. Ilya Prigogine explica (1996, p.79): "queremos destacar la superioridad de los sistemas autoorganizados con respecto a la tecnología humana habitual, que evita cuidadosamente la complejidad y administra de manera centralizada la mayor parte de los procesos.
    En el terreno de la organización, hay destacados autores realizando aportes sistémicos: Peter Drucker, Russell Ackoff, Humberto Maturana, Hubert Reeves, Tom Peters, Peter Senge, Richard Schonberger, Carl Rogers, Henry Mintzberg y Edward De Bono, sólo por nombrar algunos. La mayoría de ellos están referenciados dentro del texto y en la bibliografía. Por ejemplo, Peter Senge propone cinco disciplinas para el aprendizaje de la organización: dominio personal (autocontrol), modelos mentales (paradigmas), construcción de una visión compartida, aprendizaje en equipo y pensamiento sistémico, donde asigna un rol importante al concepto de "palanca", en el sentido de encontrar el punto justo donde las acciones de transformación tengan un impacto mayor y duradero.

    (1) El principio de incertidumbre también puede ser aplicado a la gestión de procesos: es, aceptar la realidad de una complejidad que nos excede, que no existen las certezas. Los procesos se alteran por el sólo hecho de observarlos. Y sucede a veces que de alguna forma funcionan mejor gracias al hecho que se acerca un analista a observarlos? Si algo resultó una vez, se cae en la "trampa de la inteligencia", esto es, la aplicación reiterativa de un patrón único, que fue bueno en su tiempo y lugar. Tenemos la responsabilidad de hacer nuestro mejor esfuerzo y al mismo tiempo aceptar con humildad que el resultado es incierto y no depende de nosotros, porque es cuestión de probabilidades y porque también depende de las decisiones de otros.




     

    QUE ES LA VISIÓN SISTÉMICA DEL MUNDO REAL

    El mundo real no es un inmenso agregado de fenómenos sencillos y linéales, sino un conjunto de organismos y entidades complejas interrelacionadas. Es una complejidad organizada que demanda una visión sistémica para ser abordada, así como una metodología ordenada para su estudio. La noción de sistema sirve para el estudio de las situaciones complejas que generalmente se perciben a primera vista como situaciones complicadas, confusas o enmarañadas. Una serie de disciplinas en las que aparecen sistemas complejos pueden llegar a modelizarse a partir de la noción de sistema. [1].

    La condición previa al uso adecuado de la noción de Sistema es la adquisición de una visión sistémica, o sea, no reduccionista. Esto implica considerar al mundo real no sólo como un inmenso agregado de fenómenos sencillos y lineales, sino también como un conjunto de organismos y entidades complejas e interrelacionadas. En otros términos, hay que introducir además del estudio individual de los fenómenos, la consideración de la complejidad organizada en sí.
    El contenido de la visión sistémica podría sintetizarse en primera aproximación a la siguiente.

    a. Percepción de la naturaleza de entidad del sistema, o sea de su identidad claramente distinta del resto del universo. Así se llega a distinguir al sistema, dentro de su entorno. El entorno del sistema es el universo entero, pero sólo es realmente significativa la parte del universo con la cual mantiene intercambios de cierta importancia y de manera más o menos frecuente.
    b. Reconocimiento de la funcionalidad propia del Sistema y de la naturaleza de su originalidad respecto del entorno. Esto implica contestaciones a las preguntas: ¿Qué hace la entidad? ¿Qué produce? ¿Cuáles son sus metas?
    Por otra parte, es también importante tratar de definir con claridad en qué difiere específicamente el orden interior del sistema del orden que reina en el entorno. Por ejemplo, en un mamífero, hay una regulación interna de la temperatura que le garantiza la homeotermia pese a las variaciones amplias.
    c. Apreciación correcta de la dependencia del Sistema respecto al entorno y de la naturaleza precisa de esta dependencia. Sería un error confundir la noción de autonomía con la muy distinta, de independencia. Todos los sistemas son autónomos, o sea, se manejan según leyes internas propias. Pero esto se cumple sólo hasta cierto límite. La independencia absoluta implicaría la ausencia también absoluta de intercambios con el entorno.

    d. Percepción y entendimiento de la complejidad interna del Sistema y de la organización de esta complejidad. El sistema se compone de numerosos elementos organizados en grupos (o subsistemas). Cada grupo tiene por lo general una estructura y una funcionalidad propia y constituye a su vez un sistema, cuyo entorno inmediato es el sistema del cual es parte. La complejidad tiene aspectos estructurales y otros funcionales. Por otra parte se manifiesta por interrelaciones en un mismo nivel entre sub-sistemas, que colaboran directamente o de un modo antagónico. Además existe una complejidad jerárquica, por lo cual niveles superiores de organización se constituyen a partir de las oposiciones en los niveles inferiores y las controlan.
    e. Descubrimiento de los caracteres dinámicos del Sistema. Entre éstos han de señalarse.
    - su carácter generalmente no lineal y las discontinuidades bruscas que suelen manifestarse en sus transformaciones.

    - su capacidad de transformación y las modalidades por las cuales se manifiesta.

    - la estabilidad dinámica que suele mantener durante períodos largos (en escala de su propia duración).

    - su carácter transitorio (equivalente, en las ciencias biológicas a "mortal").

    [1] Charles François

    VENTAJAS DE LA VISIÓN SISTÉMICA

    Conviene conocer la visión sistémica porque nos ayuda a entender por qué hemos organizado el mundo tal como lo conocemos, en fragmentos, buscando especialización. También nos ayuda a pensar en integralidades, en volver a unir las partes de los rompecabezas que hemos creado. Este nuevo paradigma tiene su propio campo de conocimientos y se nutre desde otras disciplinas: antropología, sociología, psicología, pedagogía, todas las cuales aportan a una visión más amplia.

    También se habla a veces de "pensamiento sistémico" para hacer referencia al mismo tema. Es más preciso decir que el pensamiento sistémico es una parte de la visión sistémica, mucho más amplia en su alcance.

    ¿QUÉ ES UN SISTEMA?

    No existe una definición generalmente aceptada para un "sistema". Tradicionalmente se lo entiende en dos aspectos: orientado al exterior en cuanto se encuentra situado en un medio donde interactúa con otros sistemas de su nivel y con sistemas mayores de los que forma parte, y orientado a su interior, al definirlo como el conjunto de dos o más elementos que interactúan entre si pero le falta vida.

    Trabajaremos aquí con la siguiente definición: un sistema es energía que toma la forma de interacciones y crea los elementos que sean necesarios para su evolución. Referida especialmente a los sistemas sociales humanos.

    "El concepto sistema pasó a dominar las ciencias y, en especial, la administración. Si se habla de astronomía, se piensa en el sistema solar; si el tema es fisiología, se piensa en el sistema nervioso, en el sistema circulatorio, en el sistema digestivo. La sociología habla de sistema social; la economía, de sistemas monetarios; la física, de sistemas atómicos, y así sucesivamente. En la actualidad, el enfoque sistémico es tan común en administración que no se nos ocurre pensar que estamos utilizándolo en todo momento" [2].

    [2] Idalberto Chiavenato (2001, p. 769):

    EL CONTENIDO DE LA VISIÓN SISTÉMICA DEL MUNDO REAL

    Percepción de la naturaleza de entidad del sistema, o sea de su identidad claramente distinta del resto del universo. Así se llega a distinguir al sistema, dentro de su entorno. El entorno del sistema es el universo entero, pero sólo es realmente significativa la parte del universo con la cual mantiene intercambios de cierta importancia y de manera más o menos frecuente.

    a. Reconocimiento de la funcionalidad propia del Sistema y de la naturaleza de su originalidad respecto del entorno. Esto implica contestaciones a las preguntas: ¿Qué hace la entidad?, ¿Qué produce?, ¿Cuáles son sus metas? Por otra parte, es también importante tratar de definir con claridad en qué difiere específicamente el orden interior del sistema del orden que reina en el entorno. Por ejemplo, en un mamífero, hay una regulación interna de la temperatura que le garantiza la homeotermia pese a las variaciones amplias de la temperatura en su entorno.

    b. Apreciación correcta de la dependencia del Sistema respecto al entorno y de la naturaleza precisa de esta dependencia. Sería un error confundir la noción de autonomía con la muy distinta, de independencia. Todos los sistemas son autónomos, o sea, se manejan según leyes internas propias. Pero esto se cumple sólo hasta cierto límite. La independencia absoluta implicaría la ausencia también absoluta de intercambios con el entorno y se trata evidentemente de un caso puramente teórico.

    c. Percepción y entendimiento de la complejidad interna del Sistema y de la organización de esta complejidad. El sistema se compone de numerosos elementos organizados en grupos (o subsistemas). Cada grupo tiene por lo general una estructura y una funcionalidad propia y constituye a su vez un sistema, cuyo entorno inmediato es el sistema del cual es parte.

    La complejidad tiene aspectos estructurales y otros funcionales. Por otra parte se manifiesta por interrelaciones en un mismo nivel entre sub-sistemas, que colaboran directamente o de un modo antagónico. Además existe una complejidad jerárquica, por lo cual niveles superiores de organización se constituyen a partir de las oposiciones en los niveles inferiores y las controlan.

    d. Descubrimiento de los caracteres dinámicos del Sistema. Entre éstos han de señalarse en particular.

    - su carácter generalmente no lineal y las discontinuidades bruscas que suelen manifestarse en sus transformaciones. - su capacidad de transformación y las modalidades por las cuales se manifiesta. la estabilidad dinámica que suele mantener durante períodos largos (en escala de su propia duración). su carácter transitorio (equivalente, en las Ciencias Biológicas.

    ENTORNO SIGNIFICATIVO DE LA VISIÓN SISTÉMICA DEL MUNDO REAL.

    A partir de esta visión sistémica o, si quiere, de esta capacidad de concebir representaciones complejas es posible llegar a una metodología ordenada para el estudio de los sistemas. Responde, en una primera aproximación, a la siguiente secuencia de preguntas:

    a. ¿Existe en el campo de la investigación una entidad claramente identificable dentro del entorno global? ¿O eventualmente varias? ¿Cuáles son sus límites? Estas preguntas llevan a definir el entorno significativo.

    Ejemplos:

    - Una Tribu Arcaica en su medio ecológico - una célula en un órgano una placa en el conjunto geológico planetario - una personalidad en un grupo social una en su marco económico

    b. ¿De qué manera se diferencia el sistema de su entorno? ¿Cómo pueden definirse su funcionalidad y su originalidad propia? ¿Qué produce? ¿Cuál parece ser su funcionalidad? Las contestaciones a estas preguntas pueden ser

    muy difíciles de encontrar o, al contrario, llegar a parecer obvias. Pero aún en este último caso no es prudente darse por satisfecho con demasiada facilidad porque las apariencias superficiales pueden engañar.

    c. ¿Cuáles son las condiciones realmente básicas de la permanencia del sistema en el entorno? Algunas de estas condiciones son extrínsecas y otras intrínsecas. Pero ambas clases tienen finalmente que ver con el equilibrio del sistema con su entorno. ¿Cuáles son los límites de estas condiciones?.

    Esta pregunta queda muchas veces sin formular porque, en sistemas estables,

    durante mucho tiempo, no parece tener importancia. Pero eso puede ser un error costoso, ya que el sistema puede encontrarse peligrosamente cerca de sus condiciones límites de existencia, sin que se sepa. ¿Existen otras condiciones limitativas de la actividad del sistema, ya sea efectivas, ya sea latentes?

    d. ¿Cuál es la organización interna del sistema? ¿Cuáles son sus estructuras

    y subestructuras? ¿Cuáles son sus funciones principales y subordinadas? ¿A

    qué función corresponde cada estructura? Estas preguntas constituyen un desarrollo del clásico problema cibernético de la caja negra. Se trata de observar las reacciones del sistema a los estímulos que recibe del exterior, pero cuidándose bien de la introducción de razonamientos abusivamente simplificadores. Por ejemplo, el sistema puede llegar a reaccionar en forma distinta ante dos estímulos sucesivos iguales, por diferencias en algunos de sus estados internos. En consecuencia, hay que desconfiar de las generalizaciones y conclusiones apresuradas.

    e. ¿Cuál es la escala de duración normal del sistema? Por ejemplo, sabemos que un insecto vive en promedio dos años y un hombre setenta. Es importante para el establecimiento de la cronología general del sistema. Y este tipo de pregunta queda abierta a la investigación metodológica en caso de sistemas económicos (), políticos (partidos, naciones), sociales (instituciones, asociaciones), o culturales (ideologías, civilizaciones).

    f. ¿Cuáles son sus trasformaciones? ¿A qué momento de su existencia ha llegado? Por ejemplo, el crecimiento es biológicamente normal y hasta un límite definido pero se torna patológico más allá de este límite. ¿Cuáles son sus límites de variabilidad y de estabilidad? ¿En qué niveles y en qué plazos se manifiestan? El conocimiento de estos límites permite juzgar la salud o patología del sistema.

    APLICACIÓN EN LAS DISCIPLINAS COMPLEJAS

    En cada caso, se ha tratado de dar al menos un ejemplo de algún objeto de estudio específico, aunque quienes dominen específicamente cada disciplina.
    Astronomía y cosmología

    Es muy probable que sea factible generalizar la noción de sistemas en astronomía y cosmología. Un "sistema" planetario (el planeta y sus satélites) o un "sistema" de tipo solar (una estrella y sus planetas) son claramente sistemas. Es muy probable que lo sean también las galaxias y -de hecho- varias teorías modernas tratan al universo entero como un sistema, lo que es discutible por otra parte, ya que plantea el problema de la existencia de un sistema total, sin entorno y por lo tanto aislado.

    Geografía y geología

    En geología, el triunfo del concepto de la tectónica de las placas de Wegener muestra al planeta como un sistema integrado compuesto de sub-sistemas en interacciones. A largo plazo (en términos geológicos), la deriva de los continentes permite esbozar una dinámica de los procesos sistémicos geológicos. A corto plazo, las "catástrofes" sísmicas y volcánicas dan un buen ejemplo de dinámica con discontinuidades.

    En geografía, la noción de sistema puede sin duda aplicarse a zonas físicas de características definidas y a su evolución. Los atolones del Pacífico, los grandes desiertos, la taiga y la tundra siberiana, la pampa argentina, la selva o la sabana africana o el sertao brasileño, pueden servir de ejemplos de sistemas coherentes y dinámicamente estables aunque relacionados con un entorno muy vasto y susceptible de desequilibrarse por acción del hombre.

    Climatología y meteorología

    En climatología, el descubrimiento progresivo de grandes variaciones geológicas e históricas del clima del planeta es una insinuación de la posible existencia de un sistema integrado del clima.

    La noción de sistema puede probablemente aplicarse también a climas zonales y a sus variaciones quizás cíclicas.

    En meteorología, las microvariaciones diarias podrían llegar a interpretarse ?en forma clara sólo en el marco de condiciones sistémicas generales que justifiquen las interacciones observadas. Pero resta efectuar un trabajo considerable de registro y de coordinación de datos.

    Ecología

    La ecología es una disciplina de elección para la definición de sistema. Es difícil concebir algún fenómeno ecológico que no se inscriba dentro del marco de un sistema integrado. Los grandes ciclos del agua, del oxígeno, del carbón, del azufre, del nitrógeno, del fósforo y de sus compuestos químicos en el planeta, constituyen cada uno un sistema integrado el cual, a su vez, es parte del ecosistema planetario (Odum, Duvignaud, etc.).

    La noción es también de aplicación en el estudio de los biótopos locales de cualquier especie (comunidades vegetales, , suelos, lagos, etc.).
    En unión con la antropología cultural, el estudio de la influencia del entorno sobre el grupo humano y de éste sobre su entorno, difícilmente puede concebirse sin recurrir a la misma noción de sistema.

    Biología

    Desde los enunciados originales de L. Von Bertalanffy hace 60 años, la Biología no cesó de tornarse cada vez más sistémica (o, en los términos de Bertalanffy, organísmica). El propio concepto de Sistema ha salido de las ciencias biológicas y es probablemente en éstas que ha conocido hasta ahora su desarrollo más conveniente.

    Todo ser viviente y también toda función orgánica puede estudiarse en términos de sistema. Esto se percibe con toda claridad en las obras de numerosos biólogos contemporáneos (Cannon, Woodger, Vendryes, Selye, Waddington, Rashevsky, De Duve, Pattee, etc.).

    Demografía

    La demografía se encuentra desde algunos años en un proceso notable de profundización teórica. No se preocupa ya esencialmente de reunir datos estadísticos vitales y de ordenarlos simplemente en vista a producir extrapolaciones más o menos válidas.

    Los demógrafos más agudos, advierten la necesidad de comprender las causas profundas de las evoluciones de las poblaciones a mediano y largo plazo, si quiere llegarse a previsiones más exactas y válidas. Varios de ellos se orientan actualmente hacia la genética de las poblaciones y descubren que cada población es un sistema complejo en evolución más o menos regulada dentro de su entorno.

    Psicología

    La aparición de la Teoría General de Sistemas estuvo ligada, en cierta medida, con respecto al sentido de "organización compleja de elementos", W. Kohler y K. Koffka pueden considerarse, en cierto modo, como cofundadores de la teoría.

    El aprendizaje y la formación de la mente humana (o animal) se parecen al proceso de construcción progresiva de un sistema integrado en interacción con un entorno constituido por un horizonte perceptivo material y cultural. La teoría está aún por ser edificada, pero Waddington, Vendryes, Bateson, Steinbuch y otros han dado ya varios pasos importantes.

    Antropología cultural

    Tradicionalmente, la Antropología Cultural estudia "culturas", o sea grupos de hombres que presentan una cohesión manifiesta, tanto en el tiempo como en el espacio, y constituyen entidades fácilmente reconocibles entre otras entidades vecinas de su misma naturaleza. Esta definición del objeto de estudio de la Antropología Cultural parece ser un calco de la noción de sistemas.

    Aquí también los primeros pasos han sido dados, por Malinowski (funcionalismo), por C.L. Levi-Strauss (estructuralismo), por Radcliffe Brown y otros. Es significativo además, que Margaret Mead (antropóloga cultural) fuera un puntal de la "Society for General Systems Research" de Estados Unidos, de la cual fue presidente.

    Lingüística

    El movimiento estructuralista nació principalmente a partir de la Lingüística tal como lo entendieron de Saussure, Troubetzkoi, Malmberg, Chomsky y otros. Parece además que cualquier idioma es una estructura no cerrada y en evolución. Si se agrega la dimensión temporal a la estructural, el terreno parece propicio también aquí para el uso de la noción de sistema.

    Historia

    La Historia se preocupa de las transformaciones de los grupos humanos a través del tiempo. Si bien, durante muchos siglos esta disciplina se ha mantenido en lo superficial y anecdótico (salvo honrosas excepciones, como por ejemplo Thucidides en la antigüedad), los historiadores modernos se han encaminado hacia un concepto global de la historia, considerando a las poblaciones enteras y la totalidad de sus actividades como temas de estudio (Spengler, Rostovtzeff, Sorokin, Toynbee y ahora en Francia, Braudel, Le Roy Ladurie, Duby, y Chaunu). Por otra parte se va profundizando el estudio de los mecanismos históricos (Vendryes).

    Economía

    La Economía en su totalidad podría definirse como la actividad metabólica material y energética de los grupos humanos en su correspondiente entorno. Además de los ciclos sistémicos de la ecología natural, han aparecido con el nombre de ciclos nuevos, que resultan de la interacción del hombre con el medio. Hasta ahora se les dirigió poca atención porque no parecían encerrar problema alguno. Sin embargo, la rarefacción incipiente y progresiva de algunas materias primas empieza a crear problemas de gastos de explotación y de transporte, y la producción masiva de descartes, engendra problemas de contaminación y de reciclaje. Todos estos problemas son típicamente sistémicos.

    Asimismo, dentro del marco general de la Economía, son muchas las entidades reconocibles como sistemas: zonas económicas, , monopolios privados o estatales, el estado nacional mismo en su carácter económico.
    Hasta ahora, pocos economistas piensan en términos sistémicos. Sin embargo, los indicios de una probable evolución en tal dirección son aparentes en la obra de Leontieff por ejemplo y en los estudios de N. Georgescu-Roegen, de M. Edel, E. Schumacher, R. Passet, E. Mishan, etc.

    Sociología

    El aspecto caótico de las sociedades contemporáneas y la impotencia manifiesta de los sociólogos para proponer remedios eficientes a males mundiales como el sub-desarrollo, la violencia, la drogadicción, la alienación, el racismo, la burocratización, la quiebra de los valores, la crisis de las instituciones, etc., demuestran que el sociólogo está muy lejos del ingeniero, y aún del médico por ejemplo.

    Al parecer, eso resulta del estado en gran parte empírico, estadístico e ideológico de la Sociología actual. Limitarse a buenas descripciones de sucesos, a la acumulación y clasificación de datos o a teorizar a partir de algún sistema de valores implícito o explícito (pero cuyo significado se prohíbe discutir) no puede llevar a explicación válida alguna y menos a descubrir acciones eficientes.

    Sin embargo, hay indicios que permiten pensar que los grupos humanos podrían modelizarse en términos de Cibernética y de Sistémica ya que no son simples conglomerados no organizados y fugaces, de individuos.

    Muy poco se ha hecho hasta ahora y lo que se hizo no escapa a la crítica. Aparte de Sorokin, en cuya obra están latentes nociones de Cibernética y de Sistémica general, los esfuerzos más recientes se deben a Talcott Parsons, K. Deutsch, D. Easton y S.N. Eisenstadt. W. Buckley, en su libro "La Sociología y la teoría moderna de los Sistemas", da una buena idea de lo que se podría hacer.

    Prospectiva

    Si se considera que la Prospectiva tiene por tema el estudio de los futuros posibles (futuribles) de los sistemas económicos y sociales, se entiende que, desde el vamos, padece de las insuficiencias de estas disciplinas.
    Por otra parte, se ha desarrollado hasta ahora bajo la forma de una serie de técnicas no muy claramente vinculadas entre sí. Algunas son de carácter empírico, otras son aplicaciones de técnicas matemáticas a problemas de extrapolación o de proyección estadística.

    Todos estos métodos tienen su utilidad en casos definidos.
    Sin embargo, no permiten por lo general el estudio de la evolución coherente de sistemas complejos, ni tampoco de las interacciones entre fenómenos en varios niveles de espacio y tiempo. Se advierte, entonces, que una metodología Sistémica y Cibernética podría ser de gran utilidad en Prospectiva.

    CONCLUSIONES

    Siempre que se plantean cambios en el mundo, aunque sean menores, pero es bueno tener construcción sólida de conocimientos. Es una idea tan generalizada nos ayuda a entender por qué hemos organizado el mundo tal como lo conocemos, en fragmentos, buscando especialización.

    Promover un visión sistémica en estas circunstancias, es una apuesta difícil, puesto que nos enfrenta al problema de los fines de la educación, debate que todavía está pendiente en nuestro país. En este caso, el debate se presenta bajo la cuestión de decidir si el sistema educativo debe estar dirigido a la transmisión de contenidos (visión sistemática) o a la generación y utilización de formas de pensamiento (visión sistémica).

    La visión sistemática es una necesidad en un mundo complejo, pero solamente es posible para aquellas personas que hayan desarrollado suficientemente un pensamiento analítico, es una superación de éste.

    Si constatamos que la visión sistemática basado en la transmisión no consigue el primer paso en un elevado porcentaje de población, nos queda que la visión complejo sólo puede ser un referente utópico al que deberían encaminarse nuestras acciones.

    Por lo tanto, y desde nuestra perspectiva, la población debería ser instruidos en formas de pensamiento analítico en una primera fase, para poder dar el paso posterior hacia la visión sistemático. Estudiar la teoría de sistemas y  el uso de todos sus conocimientos, como si se tratara de un contenido más, o sea desde una perspectiva sistemática.

    REFERENCIAS:

    Jurado, M., et al. Manual práctico para la presentación de Trabajos de Graduación, Monografías e Informes. Panamá: Universitaria, 1995. 176p.

    Rodrigues Ulloa Ricardo

    www.monografías.com

    WAGENSBERG, J., 1985. Ideas sobre la Complejidad del Mundo. Tusquets: Barcelona.

    interlink[arroba]enlaceweb.net

    El mundo real es una complejidad organizada que demanda una visión sistémica (articulo)

    AGRADECIMIENTO

    DEDICATORIA

     

    EJECUTORES:

    Virginia Pacha Acrota

    vania_vicky[arroba]hotmail.com

    Haydee Hilasaca Condori

    UNIVERSIDAD NACIONAL DEL ALTIPLANO

    FECHA: 12/07/06

     



    Artículo original: Monografías.com

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